Viajar

El Tuparro, un lugar recóndito y sagrado en el Río Orinoco

Ecoturismo, expediciones deportivas y acercamiento a culturas indígenas, los atractivos de Vichada.

Lo que hace especial al Parque Nacional Natural El Tuparro

El explorador y naturalista Alexander Von Humboldt reconoció al Parque Nacional Natural como la octava maravilla del mundo.

Foto:

Valeria Cuevas González

01 de junio 2018 , 04:50 p.m.

Cada escena es una postal en Puerto Carreño. La capital del departamento de Vichada es la única ciudad desde donde se ve la desembocadura de los ríos Bita y Meta en una serpiente enredada: el Río Orinoco. Este río caudaloso es el cuarto más largo de América Latina y baña las formaciones rocosas de este departamento colombiano y parte de Venezuela.

Allí estamos. Son las 5:30 a. m. y el sol pinta el cielo de rojo. Los pescadores esperan sentados en la arena tibia antes de salir a trabajar. La temperatura sube y las embarcaciones prenden motores. Nuestro destino final será El Tuparro, Parque Nacional Natural desde 1980, reconocido como Zona Núcleo de la Reserva de la Biósfera por la Unesco y como monumento nacional dos años después. Son al menos cinco horas de recorrido desde Puerto Carreño y nos acompañan las toninas (delfines rosados) y las tortugas, que se asoman junto a la embarcación.

El departamento de Vichada, y especialmente el parque El Tuparro, estuvieron cercados por el conflicto armado. Durante al menos cuarenta años, el grupo guerrillero de las Farc no permitía el ingreso de locales ni nacionales. Ahora, a Vichada no solo van los pescadores deportivos, también van los turistas que quieren explorar y aventurarse en montañas y bosques de galería.

A los peces les gusta el maíz, así que en la embarcación no debe faltar un balde lleno de estos granos para atraerlos. Los pescadores saben de memoria los nombres y rostros de quienes los visitan en época seca, entre diciembre y abril cada año. Además, junto con sus visitantes les encanta dedicarse días enteros a atrapar a pavones, payaras, arawanas azules y cachamas.

Viaje por el Orinoco

Allí está el primer hombre que fue a la Luna y es un pescador. Álvaro Novoa nació con el anzuelo en la mano, pero hasta los cinco años comenzó a trabajar en el río, el mismo que lo condujo a uno de los lugares más atractivos y desconocidos del departamento: la Luna. En este corregimiento hay cráteres que en invierno forman piscinas y jacuzzis con las aguas del Orinoco. Algunos parecen rostros humanos y tienen símbolos impresos, conocidos como petroglifos.

Don Alvarito, como lo llaman, no solo se da el lujo de ir a la Luna cuando puede. Este pescador y operador turístico de Agropesca Novoa también conoce el camino hacia la Isla Santa Elena, uno de los lugares acondicionados para que el viaje en embarcación no se haga tan largo y los turistas descansen.

En esta isla hay enormes piedras. En las noches están tibias y son ideales para ver más cerca las estrellas. Aquí en Santa Elena viven al menos 185 especies de aves residentes y migratorias, y mamíferos como jaguares, venados y osos palmeros. El lugar busca convertirse en el jardín botánico de Vichada.

El explorador y naturalista Alexander Von Humboldt reconoció este sitio como la octava maravilla del mundo

El Tuparro en todo su esplendor

Tenía lista la fotografía y el ojo me engañó. Mantuve la vista fija sobre una piedra, que para mí tenía forma de mujer, y con el movimiento del agua tuve la impresión de que esa chica nadaba sobre el río Orinoco. Sin embargo, permaneció inmóvil.

El guía turístico me dijo que yo no era la única con ese cuento. Escuchó a varios turistas decir que esa piedra nada como una mujer entre los Raudales de Maipures, el lugar en donde se unen los ríos Tuparro y Orinoco, ubicado en El Tuparro. El explorador y naturalista Alexander Von Humboldt reconoció este sitio como la octava maravilla del mundo.

El parque pretende ser en adelante el principal atractivo del departamento. Se puede recorrer también en bicicleta y los guías ya tienen delimitadas rutas y vías de acceso. Incluso, 48 vichadenses que no lo conocían se atrevieron a cruzarlo en seis días. Fueron alrededor de 135 kilómetros saliendo de Puerto Carreño y 20 kilómetros dentros.

En El Tuparro hay cientos de árboles y palmas que se observan en diferentes senderos que se recorren en más de 45 minutos. Desde la cima de rocas y morros se ven aves de todos los colores y formas. Un mirador único en el extremo oriental del país, en donde no hay wifi y no hay otra opción sino desconectarse.

Lo que esconde

Nuestro próximo destino en el parque queda a 20 minutos arriba por el río Tuparro. Se trata de la comunidad indígena Raudalito Caño Lapa, conocida también como sikuani, establecida hace cuatro años en el parque. Tiene diez churuatas –viviendas de origen indígena- separadas por árboles de pocas hojas.

Nos recibe Juan Carlos Gaitán, llamado también Palma. Es hijo del pastor de la comunidad y uno de los 33 habitantes miembros de las nueve familias que viven en El Tuparro. Los niños de la comunidad corren y juegan con las gallinas bajo el sol picante del mediodía. Todos hablan ‘jiwi’, excepto Palma que sabe español. Dentro de la comunidad producen la yuca amarga para hacer comidas tradicionales como el casabe, una especie de tortilla para comer con pescado, así como el mañoco, la misma yuca granulada. Conocer las tradiciones de Raudalito Caño Lapa es parte del proceso de constitución de resguardos del parque El Tuparro.

Desde el territorio de los sikuani se llega a caño Lapa, un río de agua cristalina en donde se puede nadar acompañado de peces diminutos. Para explorar los atractivos de este parque es necesario contar con una semana.

Las 548.000 hectáreas del parque El Tuparro y en general el departamento de Vichada tienen caminos que llevan a diferentes direcciones en las que hay algo nuevo y sorprendente por conocer. En Colombia tenemos cientos de paraísos inimaginables y es hora de explorarlos. ¿Por qué no viajar solo para conectarse con la naturaleza, dedicarse a caminar por enormes rocas y bañarse en el río? Así es difícil regresar a la ciudad.

Lo que hace especial al Parque Nacional Natural El Tuparro

Este lugar pretende ser en adelante el principal atractivo del departamento. 

Foto:

Valeria Cuevas González

Las churuatas del territorio indígena de El Tuparro

En el territorio indígena de Raudalito Caño Lapa hay diez churuatas –viviendas de origen indígena- separadas por árboles sin hojas.

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Valeria Cuevas González / EL TIEMPO

La producción de la comunidad Raudalito Caño Lapa

Dentro del territorio de Raudalito Caño Lapa, se produce la yuca amarga para hacer comidas tradicionales como el casabe, una especie de tortilla para comer con pescado.

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Valeria Cuevas González

El Parque Nacional Natural El Tuparro, el mayor atractivo de Vichada

Durante al menos cuarenta años, el grupo guerrillero de las Farc no permitía el ingreso de locales ni nacionales.

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Valeria Cuevas González

El Tuparro contribuye a la conformación de resguardos indígenas

La comunidad Raudalito Caño Lapa, que vive dentro del parque y cerca del famoso Caño Lapa. Por el momento, la comunidad está compuesta por 33 habitantes miembros, pertenecientes a nueve familias.

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Valeria Cuevas González

Toninas, tortugas y nutrias, escondidas en el Río Orinoco

Los viajes en embarcación permiten observar a las famosas 'Toninas', mejor conocidas como delfines rosados, tortugas y nutrias.

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Valeria Cuevas González

Montañismo, uno de los planes en Vichada

Entre los atractivos naturales que tiene el departamento de Vichada están las formaciones rocosas y montañas que componen la mayoría de sus paisajes.

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Valeria Cuevas González

Atardecer desde el malecón de Puerto Carreño

A lo lejos está la frontera de Colombia con Venezuela. Hace algunos años atrás, este era el camino por el que se pasaban productos comerciales entre ambos países, hasta que la frontera fue cerrada. 

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Valeria Cuevas González

Malecón de Puerto Carreño, capital de Vichada

Este es el famoso muelle de Puerto Carreño, capital del departamento de Vichada, localizada a una hora en avión desde Bogotá o Villavicencio.

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Valeria Cuevas González

​Si usted va

Para visitar el Parque Nacional Natural El Tuparro es obligatorio contactar a un operador turístico. El presupuesto podría rondar los $ 600.000 pesos por persona, más los tiquetes. Satena, la aerolínea de la paz, es la única aerolínea que llega a Puerto Carreño desde Bogotá o Villavicencio.

Con el operador se podrán calcular los costos en transporte, alojamiento (dentro del parque no hay forma de hospedarse), recorridos, seguros e ingreso por día durante su visita. La tarifa para niños desde los cinco años es de $ 9.500 pesos, para adultos nacionales mayores de 25 años es de $ 15.000 y extranjeros es de $ 43.500 pesos. Lo ideal es estar una semana u ocho días, para poder aprovechar todas las actividades.

Ojalá olvidé su teléfono y lleve su cámara, no necesita de más.

VALERIA CUEVAS GONZÁLEZ 
Redacción Redes Sociales
Twitter: @Olarevuccello
*Invitación de Fontur y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.

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