Viajar

Chicago, la ciudad del Gran incendio y los fuertes vientos

Es una muestra de reinvención, diversidad cultural y delicias gastronómicas.

The Cloud Gate

La escultura The Cloud Gate, de Anish Kapoor, está en el Millenium Park. En un ícono de la ciudad.

Foto:

Natalia Noguera Álvarez

Por: Natalia Noguera Álvarez*
05 de diciembre 2018 , 10:17 p.m.

El horizonte de edificios y rascacielos se refleja en un fríjol de acero. La escultura tiene 10 metros de alto, 20 de largo y está ubicada en el Millenium Park de Chicago, una de las grandes de Estados Unidos, mejor conocida como la ciudad de los vientos. La razón del alias es evidente: el clima para este día de noviembre está a -1 grado centígrado y la brisa que viaja desde el lago Michigan empuja el termómetro hacia abajo, con una sensación térmica de -5 grados.

Junto a The Cloud Gate –nombre originario de la escultura– se escuchan voces en castellano, hindi, ruso, inglés. Los turistas revolotean alrededor para tomar selfis. El fríjol (como se conoce popularmente) se antoja como un símbolo que exalta al yo viajero, ese que comparte su mejor foto en redes y que vibra frente a su imagen en un escenario diferente al cotidiano.

Es probable que Anish Kapoor haya imaginado otra cosa cuando la creó en el 2004 –el selfi estaba en proyecto–. El artista inglés creó una escultura con 168 placas de acero inoxidable que refleja un juego de luces y, al otro lado del espejo, le da una forma distinta –curva, dinámica, viva– a las calles de esta ciudad, más bien plana y con un paisaje urbano uniforme.

Los turistas están frente al símbolo de una ciudad moderna en la que convergen arte, cultura y arquitectura. También, el blues –esa música de alma negra y distribución blanca– y la comida, que incluye en su repertorio la popular deep dish pizza. Chicago es el producto de la diversidad que resultó después de la Gran Migración (periodo en el que una gran población afroamericana del sur se asentó allí) y de la reinvención tras el Gran incendio de 1871. Es un destino que no puede aprehenderse en una sola visita, pero que se cuenta a sí mismo a través de sus construcciones, de su comida y sus aguas.

Millenium Park

El Pritzker Pavillion en el Millenium Park.

Foto:

Natalia Noguera Álvarez

Millenium Park

El Pritzker Pavillion en el Millenium Park.

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Natalia Noguera Álvarez

Millenium Park

El museo de la ciencia.

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Natalia Noguera Álvarez

La culpa fue de la vaca

El fuego ardió en 1871 y hoy, 147 años después del Gran incendio de Chicago, quedan algunas pruebas en la catedral de St. James, ubicada a dos calles de la avenida Michigan. Es una de las pocas edificaciones que resistió al fuego y, en la columna que cubre la campana, están los vestigios.

Cuenta la historia que durante tres días de octubre de 1871, Chicago fue consumida por el fuego. El origen del incendio es incierto. Un mito culpa a la vaca de la señora O’Leary: se dice que el animal tumbó con una patada la lámpara de aceite que tenía la mujer y que el fuego se extendió rápidamente por las casas de madera. Otra teoría señala a un grupo de jóvenes que jugaban a los dados. Uno de ellos, Louis M. Cohn, habría tirado la lámpara. Pero un artículo de Chicago Tribune cita a expertos que aseguran que es imposible determinar el origen porque la evidencia fue destruida.

El Gran incendio fue el punto de partida de una reinvención que marcó el desarrollo de la ciudad. Caminar por sus calles es toparse de frente con cemento, vidrio y acero; con la aceleración típica de las grandes ciudades y con el encanto de los edificios art déco, modernos, neobarrocos o al estilo internacional.

Esta historia arquitectónica está resumida en el Chicago Arquitecture Center, un lugar que demuestra la importancia del diseño a la hora de construir una ciudad. Una de las salas del centro exhibe 23 modelos a escala de rascacielos del mundo; entre ellos, Jeddah Tower, un edificio que estará listo en el 2021 y será el más alto construido con 1.000 metros de altura. En la otra sala es posible interactuar con una maqueta de la ciudad y conocer más su historia, los arquitectos fundadores y las construcciones que la cimientan.

Chicago

Vista de la ciudad desde uno de los edificios, el 360 deck.

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Natalia Noguera Álvarez

Chicago

Excepcional vista del horizonte de edificios en Chicago.

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Natalia Noguera Álvarez

Chicago

El famoso 'skyline' de Chicago.

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Natalia Noguera Álvarez

Comida, crucero y magia

Son varias capas de queso y salsa de tomate, sobre una delgada masa de pan. Es la deep dish pizza de Chicago, una deliciosa variedad de este plato italiano. Una versión muy buena se consigue en Lou Malnati’s, un restaurante con ambiente familiar, excelente servicio y la receta original intacta.

Vapiano es otro recomendado. Además de sus precios favorables, ofrece platos de cocina italiana que van desde los vegetarianos, pasando por los que vienen con camarones y comida de mar y los que llevan res.

Hay otra forma de cenar en Chicago: a bordo de un crucero de Odyssey. El lago Michigan –donde está el origen de los vientos– se parece el mar. Desde una orilla no alcanza a verse la otra. A bordo de un crucero de tres horas, que incluye cena, DJ y bebidas, es posible disfrutar de este horizonte de agua. Esta misma empresa (www.odysseycruises.com) ofrece un recorrido por el río Chicago de dos horas y media. Es una alternativa diferente para acercarse a la ciudad, desde el río, en medio de los rascacielos del downtown.

Lejos del lago y de los grandes edificios, hay un lugar que tiene la fachada de una lavandería. Al otro lado de las supuestas lavadoras hay una sala con libros sobre magos y sobre espectáculos de otros tiempos. Basta con mover un libro para que se abra una puerta secreta. Se descubren un escenario, una banda de blues y una serie de asientos ocupados por un público que espera una demostración de magia.

El Chicago Magic Lounge rinde homenaje a la historia de la magia, que empezó en 1915 cuando el público veía los trucos a 15 metros de distancia. Desde su apertura en el 2015, los shows del Magic Lounge combinan la comedia con el misterio, mientras los visitantes toman un coctel o prueban los platos.

El Millenium Park

Nadie puede irse de Chicago sin visitarlo. Tiene 99.000 metros cuadrados de zonas verdes con obras de arte públicas. Es un centro de conciertos, de actividades y de bienestar.

Una de las piezas centrales del Millenium Park de Chicago es el Jay Pritzker Pavillion. Este escenario de conciertos fue diseñado por el reconocido arquitecto Frank Gehry, quien se basó en la forma de los barcos de vela que atravesaban el río Chicago y el lago Michigan, las zonas acuáticas de la ciudad. Otra obra fundamental es Crown Fountain, una escultura interactiva creada por el catalán Jaume Plensa. La fuente de agua se activa cuando el público está al frente y los rostros proyectados a través de los cristales cobran vida. El jardín Lurie, ubicado al sur del parque, es una combinación de diferentes plantas, con una vista del horizonte de Chicago.

Y aquí también está The Cloud Gate, esa enorme escultura que, según ha dicho Kapoor, nació de una gota de mercurio. No importa la hora: junto al fríjol, permanecen los viajeros, eternizando su reflejo en una foto.

Anish Kapoor

The Cloud Gate de Anish Kapoor.

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Natalia Noguera Álvarez

Si usted va

Avianca inauguró la ruta directa entre el Chicago O’Hare International Airport y el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá. Avianca opera esta ruta cuatro veces a la semana (lunes, miércoles, viernes y sábado), a bordo de un Airbus A319. Tiene capacidad para 120 pasajeros (12 en business y 108 en clase económica).

Recuerde que todos los colombianos necesitan visa para entrar a Estados Unidos.

El CityPass es una buena opción. Puede escoger cinco de siete atracciones y conocer lugares como el Planetario, el Museo de la Ciencia, el Aquarium, Art Institute of Chicago o 360 deck Chicago (www.citypass.com).

¿En dónde dormir?

La cadena Hilton tiene opciones para todos los gustos y bolsillos. The Palmer, uno de los pocos edificios que sobrevivió al Gran incendio de 1871, es un alojamiento clásico que recuerda el esplendor de la década los 30. www.palmerhousehilton hotel.com.
The Drake es un hotel cinco estrellas que está junto al lago. Se destacan la cocina gourmet y la suite Diane Princess, en donde se quedó a dormir la princesa Diana de Inglaterra. www.thedrakehotel.com

El Hilton Chicago tiene ubicación privilegiada frente al campus de los museos. Es amigable con las mascotas e ideal para un viaje familiar.
www3.hilton.com.

The Drake

Suite Princess Diana del hotel The Drake.

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Natalia Noguera Álvarez

Una estadía de lujo

En la ciudad de los vientos hay opciones para los amantes del lujo. El Waldorf Astoria, un hotel clásico de 215 habitaciones, se precia de tener uno de los mejores spas de Estados Unidos. También está el Conrad Chicago, una apuesta moderna que privilegia la belleza arquitectónica de la ciudad, con una gran vista desde el piso 21.

NATALIA NOGUERA ÁLVAREZ
@natalianoguera
* Invitación de Avianca, Choose Chicago y la cadena Hilton Hotel.

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