Viajar

Número de turistas extranjeros creció 10,4 % en el 2018

Por primera vez en la historia, Colombia recibió más de 4,3 millones de viajeros internacionales.

Turismo en Cartagena

Cartagena sigue siendo uno de los destinos más visitados. Para la muestra, esta playa repleta de turistas durante esta temporada.

Foto:

Yomaira Grandett / EL TIEMPO

Por: Natalia Noguera Álvarez
14 de enero 2019 , 06:09 a.m.

El turismo batió un nuevo récord en Colombia. Durante el 2018, 4’388.815 turistas extranjeros llegaron al país. Esta cifra presentada por Migración Colombia representa un aumento del 10,4 por ciento con respecto al año anterior y es el doble del turismo mundial, que está por el orden del 5 por ciento para el año pasado, según la Organización Mundial del Turismo (OMT).

Las cifras confirman el buen momento que está viviendo el turismo. Esta ha sido una temporada récord a nivel del turismo nacional e internacional”, apuntó Juan Pablo Franky, viceministro de Turismo.

En el informe presentado por esa cartera en coordinación con Migración Colombia y el Departamento Nacional de Planeación se ajustó la metodología con la que se cuentan los visitantes internacionales y se excluyeron aquellos que entran por fronteras (como los migrantes venezolanos).

Suramérica es la región con más alta participación de visitantes extranjeros, con el 42 por ciento. Le siguen Norteamérica con el 23 por ciento, Europa con el 17 y Centroamérica y el Caribe con el 15. “La priorización de estos mercados y el énfasis del mejoramiento de la conectividad aérea son fundamentales para seguir consolidando esas cifras”, agregó Franky.

Solo en los primeros nueve meses del 2018, el gasto por parte de los visitantes internacionales fue de 3.955 millones de dólares; esto equivale a un crecimiento del 14,4 por ciento frente al mismo periodo del 2017, según datos del Banco de la República. El consolidado del año se presentará en las próximas semanas.

Este sector puede ser un escenario para seguir construyendo capacidad de empleo y generación de ingresos para nuestra economía

“Este sector puede ser un escenario para seguir construyendo capacidad de empleo y generación de ingresos para nuestra economía”, dijo José Manuel Restrepo, ministro de Comercio, Industria y Turismo.

Pero no se trata solo de números. Después de estar sumergida en la guerra durante varias décadas, Colombia ahora hace parte de las listas de los viajeros del mundo. En lo que va del año, ‘The New York Times’, ‘The Flight Network’, ‘The Guardian’ y ‘Forbes’ han hablado de la fauna y flora de los Llanos Orientales, de las playas del Caribe, del escenario emergente de galerías, bares y gastronomía en Bogotá y, en general, de la riqueza del territorio nacional.

El proceso de paz, las inversiones en turismo y más rutas aéreas han sido causas del crecimiento del sector, así como el trabajo de las agremiaciones. “En la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato) nos hemos enfocado en el desarrollo de herramientas tecnológicas para hacer más atractiva nuestra oferta”, explica su presidenta, Paula Cortés Calle.

Y añade que las ventas de tiquetes nacionales e internacionales realizadas por agencias, entre enero y octubre, alcanzaron más de 1.465 millones de dólares. Esto equivale a un crecimiento del 11,2 por ciento en comparación con el mismo periodo del 2017. Así mismo, el 75,6 por ciento de las agencias agremiadas reportaron que durante la semana de receso su utilidad final aumentó 9,9 por ciento con respeto al 2017.

La hotelería, por su parte, presentó un balance positivo al cierre del 2018. Gustavo Toro, presidente de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco), destacó que factores como la tasa de cambio, el crecimiento económico del país y la modernización de la infraestructura, aeropuertos y vías han favorecido el crecimiento de esta actividad.

Esperamos que diciembre cierre con el 51 por ciento de ocupación. Un poco por encima de los últimos años”, dijo Toro, y agregó que el promedio nacional se estima en 55,5 %. San Andrés es el destino con mejor ocupación (estimada en 79,9 %), seguido por Cartagena (67 %) y Antioquia (61,5 %).

Para el 2019, Toro destacó que se espera un incremento de un punto porcentual por encima del crecimiento del 2018, así como el aumento del precio del dólar. “Esto, además de dinamizar la economía, beneficia al sector hotelero”, dijo.

Retos del sector

Más conectividad aérea, más infraestructura y mejores servicios son fundamentales para que el crecimiento del turismo sea sostenido. También, más capacitación en talento humano, que incluye bilingüismo y atención al cliente.

En este sentido, el ministerio está trabajando con la Aeronáutica Civil y ProColombia para aumentar las rutas y frecuencias aéreas, así como para estimular y facilitar la inversión privada.

Por otra parte, la informalidad en los servicios y en la hotelería en el sector es una preocupación constante.

La posición de Cotelco no es que acabemos Airbnb, sino que quienes se anuncian en esa plataforma tengan las mismas condiciones impositivas de la hotelería tradicional

“La posición de Cotelco no es que acabemos Airbnb, sino que quienes se anuncian en esa plataforma tengan las mismas condiciones impositivas de la hotelería tradicional”, dice Toro.

Cortés Calle, presidenta de Anato, dice que se necesita la facilitación de los trámites y cargas para los empresarios: “No podemos seguir compitiendo con la informalidad. De alcanzarse este objetivo, nuestras empresas y mercado en expansión serán capaces de generar mayor empleo”.

Es necesario tomar en cuenta estos elementos, así como un trabajo articulado entre el sector público y el privado. De esta forma, el país se alineará con la meta de atraer 6 millones de visitantes para el año 2020.

Sostenibilidad, clave para el desarrollo del turismo

¿Qué tipo de turismo quiere el país? Esa es la pregunta que deben socializar las instituciones, agremiaciones y asociaciones relacionadas con el sector, según María Claudia Lacouture, directora de AmCham Colombia y exministra de Comercio, Industria y Turismo. El crecimiento del sector debe estar acompañado de políticas sostenibles y de mayores controles de seguridad y protección del medioambiente, agrega.

En ciudades como Santa Marta aumentó el número de turistas internacionales y hay una mayor oferta de productos turísticos. Pero no ha habido un crecimiento en profesionalismo, en servicios bilingües que cumplan con las normas internacionales de seguridad, sostenibilidad y cuidado del medioambiente”, dice.

Durante la temporada alta, Lacouture estuvo en Bahía Concha (playa ubicada en el parque Tayrona) y comprobó la ausencia de un control de peso turístico, mantenimiento, seguridad y manejo de desechos.

No se trata de frenar el turismo en el Tayrona, pero al turista hay que enseñarle, hay que tener directrices y parámetros. En este caso no existía ninguno”, agrega.

Es necesario un mayor compromiso por parte de las autoridades y mejor conocimiento de las leyes: “Colombia tiene una institucionalidad creada a retazos. Existe una amplia interpretación de las leyes del turismo, como también una delimitación muy estricta en otras. Esto genera confusión y facilita que cualquiera diga: ‘esta no es mi competencia’”.

Es necesaria una discusión nacional y definir los compromisos de cada sector. “Por ejemplo, el control dentro del parque Tayrona corresponde a Parques Nacionales Naturales, pero no dan abasto. Se necesita el compromiso de la autoridad local, de una veeduría y, al mismo tiempo, de la responsabilidad de cada turista”, dice Lacouture.

Javier Gómez, consultor en turismo y presidente de la Federación Colombiana de Ecoturismo, Ecoparques y Turismo de Aventura (Fedec), dice que hay un gran optimismo en el sector por la posibilidad de ocupar sitios de privilegio respecto al turismo de naturaleza, pero llama la atención sobre la necesidad de que estos recursos tengan un plan de manejo y una capacidad de carga establecida.

Existen en Colombia atractivos únicos en el mundo. Pero hay que darles una infraestructura adecuada para que funcionen, establecer una capacidad de carga y un plan de manejo”, explica.

De lo contrario, este ‘boom’ turístico puede generar un efecto búmeran: “Un deterioro ambiental de los recursos naturales en los destinos y la afectación en la cultura de los habitantes”, dice. En ese sentido, la intención no es fomentar un turismo masivo en esos lugares, sino un turismo responsable y con capacidad de gasto.

NATALIA NOGUERA ÁLVAREZ
EL TIEMPO
En Twitter: @marttina_a

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