Salud

Los futuros médicos en EE. UU. se capacitan con realidad virtual

Están utilizando herramientas para prácticamente hacer un viaje por el interior del cuerpo humano.

Estudiantes de la escuela de medicina de NYU en una de las aulas equipadas con realidad virtual.

Estudiantes de la escuela de medicina de NYU en una de las aulas equipadas con realidad virtual.

Foto:

Cortesía de NYU Langone Health

Por: Claudia Sandoval Gómez
28 de octubre 2018 , 10:50 a.m.

Así como los pilotos se entrenan pasando horas en simuladores de vuelos, los médicos del futuro ya están capacitándose con modelos virtuales de la anatomía humana creados con la última tecnología de realidad virtual (RV) y realidad aumentada (RA).

La idea es que para cuando el médico haga el procedimiento quirúrgico, este ya haya sido planeado y practicado en una réplica virtual, lo que aumentaría las probabilidades de éxito de las cirugías.

Uno de los centros académicos que está a la vanguardia en el uso de RV y RA en la capacitación de sus estudiantes es NYU Langone Health, afiliado a la facultad de medicina de la Universidad de Nueva York. Allí, profesores y doctores ya hacen uso de las nuevas tecnologías en la capacitación de los estudiantes y en las propias cirugías.

Las escuelas de medicina no han cambiado mucho durante los últimos 100 años en este país. Al mismo tiempo, la tecnología y la forma como ofrecemos tanto el cuidado médico como la ciencia de la medicina han cambiado dramáticamente, y ese cambio está pasando cada vez más rápido”, dijo hace poco Marc M. Triola, decano asociado de informática educacional y profesor asociado de la facultad de medicina de Langone.

“La realidad virtual y la realidad aumentada nos ofrecen una gran oportunidad de hacer las cosas diferentes”, aseguró.

La evolución de la RV ha sido impresionante: desde el Sensorama de Morton Heiling, una especie de teatro sensorial que ofrecía movimientos y olores durante la proyección de una película a comienzos de los años 60, hasta las últimas aplicaciones de Apple que permiten sobreponer objetos virtuales sobre el mundo real, en lo que ha sido denominado realidad aumentada. Hoy en día, muchos usan la RV o la RA como los filtros de Snapchat, sin ni siquiera darse cuenta.

Según la firma de consultoría Industry ARC, la realidad virtual se refiere a una simulación computarizada de un entorno o situación de la vida real; implica la participación del individuo en un escenario artificial y le permite tener una experiencia que no es real. La realidad aumentada, a su vez, es una combinación del mundo real y el mundo virtual que proporciona al usuario una experiencia ilusoria pero real.

El uso de la RV y RA en la medicina no es nuevo. Uno de los pioneros del campo ha sido el otorrinolaringólogo australiano Stpehen O’Leary, quien desde el 2007 desarrolló simuladores que usan la tecnología para capacitar cirujanos del oído. También ha sido usada para tratar trastornos psicológicos como la fobia o la depresión. Lo que es nuevo es la adición formal de estas herramientas en los programas académicos de las escuelas de medicina.

Además de Langone, otros centros educativos como la Western University of Health Sciences en Pomona, California, y la Universidad de Nebraska han creado iniciativas docentes de realidad virtual para sus estudiantes de medicina.

“Los médicos tienen este problema, y es la gran cantidad de conocimiento que tienen que aprender. Necesitamos nuevos sistemas para ayudarlos a retener ese conocimiento y usarlo en las situaciones más óptimas”, dice Gregory Dorsainville, desarrollador multimedia de Langone.

Con la ayuda de un visor de RV, sensores de movimiento, un programa de computadora y controles, los estudiantes pueden ingresar al interior, por ejemplo, de los pulmones de un paciente y estudiar las diferentes patologías.

“La idea es que su mente crea que está en ese espacio y es muy efectivo, y eso resulta en una mejor experiencia de aprendizaje. La memoria es mejor cuando va físicamente a un lugar”, dice Dorsainville.

La idea es que su mente crea que está en ese espacio y es muy efectivo. Eso resulta en una mejor experiencia pues la memoria es mejor cuando va físicamente a un lugar”

Una de las razones por las que esto es ahora posible, agrega Dorsainville, es la masificación de la tecnología y la reducción de costos. NYU Langone trabaja con visores de HTC, Oculus, más el poder computacional de Apple y Microsoft. Un visor de Oculus cuesta entre 200 y 250 dólares, dependiendo de la capacidad de almacenamiento, y los HTC rondan los 500 dólares.

Un punto de inflexión para Dorsainville fue también el lanzamiento del iPad hace 10 años. “De pronto tenemos este aparato con sensores, cámara, giroscopio y pantalla, y ha habido una explosión de RV y RA”, dice.

También está el hecho de que los actuales estudiantes de medicina vienen de la generación digital y se sienten mucho más cómodos con este tipo de tecnología. La industria del entretenimiento los ha entrenado para manejar controles, visores, pantallas con imágenes tridimensionales y con funciones interactivas.

Los promotores de esta tecnología en las escuelas de medicina vislumbran un futuro en el que cada persona pueda tener una versión virtual y detallada de su anatomía almacenada en la nube, de modo que cuando se presente un problema de salud, el médico pueda acceder a esta información para determinar mejor el tratamiento.

Y ya hay pasos en esa dirección. El centro de cardiología de NYU está realizando modelos tridimensionales de corazones de pacientes para que los cirujanos planeen procedimientos altamente complejos.

En septiembre, por ejemplo, realizaron el primer remplazo transcatéter de válvula mitral en el mundo, lo que solo se pudo lograr usando modelos tridimensionales del corazón del paciente.

Esto convirtió una cirugía de corazón abierto que requeriría semanas de recuperación –sin mencionar que no se podría realizar en pacientes de alto riesgo– en un procedimiento ambulatorio que solo requiere horas de recuperación y se puede realizar en pacientes de alto riesgo.

“Esos procedimientos no serían posibles sin la tecnología avanzada en imágenes, específicamente 3D”, dijo Alan Vainrib, cardiólogo especializado en imágenes del corazón.

Vainrib cuenta que ya hay salas de cirugía equipadas con la tecnología avanzada de imágenes en las que se reconstruye la estructura y función del corazón en 3D con la ayuda de tomografías computarizadas de avanzada que no tienen paralelo en la velocidad con la que adquieren imágenes, lo que minimiza la exposición a la radiación de los pacientes.

Otro caso fue el de la separación de un par de siamesas en el Hospital Infantil Masonic en Minneapolis en mayo de 2017. Las bebés de tres meses estaban unidas de una forma más compleja que la mayoría de los siameses y tenían conexiones intrincadas entre los corazones y los hígados. La cirugía para separarlas tenía potencialmente un alto riesgo.

Con visores, los médicos se incrustaron virtualmente en los órganos de las bebés siamesas, que fueron ampliados y se visualizaron conexiones como nunca antes

Lo que logró que todo el procedimiento de nueve horas fuera un éxito fue la oportunidad que tuvo el equipo médico de realizar tomografías computarizadas, ecografías y resonancias magnéticas para crear un modelo virtual superdetallado de los cuerpos de las siamesas.

Usando visores de RV, los médicos se incrustaron virtualmente en los órganos de las bebés, que fueron ampliados al tamaño de una sala, y pudieron visualizar conexiones entre los órganos que no habían detectado con las imágenes regulares
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“Es completamente surrealista, y la resolución es increíble”, le dijo en su momento a The Washington Post Anthony Azakie, jefe de cirugía cardio- pediátrica y codirector del Centro Cardíaco en el Hospital Infantil Masonic de la Universidad de Minnesota. “Los detalles son absolutamente excelentes”, comentó.

El problema que Dorsainville, de Langone, ve para el futuro es el tamaño de la información, lo cual sería un problema para la velocidad de trasmisión o descarga local. “Tiene que crearse un modelo que permita que esa información se pueda acceder de forma fácil”, dice, recordando que las redes 5G parecen estar a la vuelta de la esquina, lo que potencialmente permitiría hacer streaming de este tipo de información de los pacientes.

CLAUDIA SANDOVAL GÓMEZ
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
NUEVA YORK

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