Ciencia

Crean invernadero que calienta los cultivos por la noche

Con este proyecto de Utadeo se busca enfrentar variaciones climáticas como las heladas.

Invernadero

Para el diseño del invernadero se analizaron variables climáticas como la temperatura y la humedad relativa.

Foto:

Utadeo

14 de febrero 2018 , 10:46 p.m.

Durante los últimos años, las variaciones de temperatura en la sabana de Bogotá, conocidas popularmente como heladas, han generado pérdidas millonarias para floricultores y horticultores de la región, en muchos casos ocasionadas por las falencias presentadas en los invernaderos.

Un grupo de profesores y estudiantes de la línea de investigación sobre control de clima bajo invernadero del Centro de Biosistemas Alberto Lozano Simonelli y de la Maestría en Modelado y Simulación de Utadeo, liderado por Carlos Bojacá, se dio a la tarea de diseñar una alternativa de invernadero para la producción hortícola en el trópico altoandino, que permite controlar la temperatura y optimizar los procesos productivos al reducir la humedad.

El proyecto, financiado por el Sistema General de Regalías, por intermedio de la Gobernación de Cundinamarca y bajo el liderazgo de Asocolflores, es una apuesta en conjunto entre Utadeo, la Universidad Nacional y la Universidad de La Salle y se dividió en dos fases.

La primera etapa, que finalizó en noviembre del 2016, tenía como objetivo la construcción del invernadero, mientras que en la segunda trabajaron en un sistema de calefacción para este espacio que permitiera conservar el calor durante la noche.

De este modo, el invernadero propuesto, de un poco más de 600 metros cuadrados, es inicialmente más alto que los tradicionales, al tiempo que tiene una estructura metálica y de cimentación en concreto que le permiten ser más sólido y no requerir mantenimiento constante.

Pero quizás una de sus mayores ventajas es el hecho de que la altura permite tener mayor ventilación de los cultivos, haciendo que circule mejor el aire y, por ende, las plantas puedan desarrollarse en óptimas condiciones, disminuyendo las probabilidades de que se enfermen.

Para el diseño se analizaron variables climáticas como la temperatura, la humedad relativa y la respuesta del cultivo en materia de productividad.

En el segundo momento, los investigadores realizaron una meticulosa revisión sobre los sistemas de calefacción pasiva (aprovechamiento de la energía solar de forma directa) usados por países potencia en horticultura, como Holanda. A partir de la información recopilada se diseñó un modelo que pudiera aplicarse a las condiciones climáticas de la sabana de Bogotá. En ese proceso identificaron que los invernaderos de la región presentaban necesidades energéticas durante la noche.

Fue así como los tadeístas propusieron la construcción de un colector solar para el invernadero, conformado por una superficie metálica fabricada con lámina de zinc que, al exponerse al sol, se calienta para transferir esa energía al aire que entra en contacto con ella. Este calor se almacena durante el día en un tanque de concreto subterráneo recubierto con un aislante térmico y en el cual se disponen unas botellas plásticas reciclables llenas de agua, líquido al que de nuevo se transfiere el calor procedente del aire. Ya en la noche, el calor almacenado vuelve a calentar el aire y sale por los ductos de ventilación del invernadero.

Idea en progreso

Si bien el profesor Bojacá advierte que inicialmente la inversión es más alta en comparación con la de los invernaderos tradicionales, la disminución del riesgo de pérdidas de cultivos hace de esta propuesta una buena opción si se la compara con las tecnologías existentes en países como Holanda, que son de punta pero poco competitivas en el mercado colombiano.

Precisamente, de cara a la construcción del invernadero de alta tecnología u hortisimulador, que actualmente gestiona Utadeo con el respaldo del Gobierno holandés, expertos de este país identificaron que la propuesta diseñada por los tadeístas significa un avance para la tecnificación de procesos concretos que posibiliten la incorporación de sistemas activos de control de clima.

Una de las victorias tempranas de esta investigación ocurrió en noviembre, cuando el proyecto obtuvo el reconocimiento a mejor presentación de ponencia oral en el VII Congreso Colombiano de Horticultura, el evento más importante de su tipo en el país y que reúne a horticultores, empresarios y académicos.

“La competencia y exigencia de calidad a la producción bajo invernadero es cada vez mayor; en ese orden de ideas, hay que buscar alternativas que mejoren las condiciones del cultivo y el producto”, destacó Bojacá.

En el invernadero se cultivan astromelias, pero se espera que en este espacio puedan producirse diferentes cultivos hortícolas de la Sabana, como otros tipos de flores, lechugas y aromáticas.

Asimismo, para mediados de este año, el hortisimulador, que tendrá un área de 200 metros cuadrados, entrará en funcionamiento en el Centro de Biosistemas, con lo cual se logrará un invernadero dotado con tecnología de punta en materia de sistemas computarizados de control de clima, fertirriego y nutrición de plantas, aplicado al contexto hortícola colombiano.

EMANUEL ENCISO CAMACHO
PARA EL TIEMPO
* Editor de la revista ‘Expeditio’, de Utadeo

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