Ciencia

La increíble vida del millonario que lanzó el cohete más potente

Elon Musk sufrió acoso escolar, tuvo que trabajar de obrero y dormir en su oficina.

Elon Musk

Saltó a la fama local surafricana en 1984, cuando tenía 12 años, por haber diseñado un videojuego llamado Blastar.

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Archivo EL TIEMPO

22 de febrero 2018 , 06:25 p.m.

El ingenioso surafricano se ha convertido en una especie de Tony Stark (IronMan) en la vida real. Es el dueño y el alma de tres de las empresas más admiradas de nuestros tiempos: SpaceX, que lanzó el cohete Falcon Heavy, a comienzos de este mes; Tesla Motors, que lidera el mercado de los automóviles eléctricos, y SolarCity, otro gigante en el mercado de la energía solar.

La revista Forbes calcula hoy su fortuna en más de 21 mil millones de dólares, y aunque en el listado del 2017 aparecía con una cifra menor (en el puesto 80 entre los hombres más ricos del mundo), este año podría pegar un salto y convertirse en uno de los 30 de mayores riquezas.

Sin embargo, no siempre fue así. Musk tuvo una infancia triste y solitaria en Suráfrica, y cuando era niño, sus padres se separaron, por lo cual él decidió irse a vivir con su padre, con quien tuvo una relación difícil.

Según relata en su biografía el escritor Ashlee Vance, en el colegio era víctima permanente de acoso. Un día, un grupo de acosadores lo tiró al suelo y Musk rodó por las escaleras del colegio. Los chicos lo patearon en la cabeza y en el costado, y él perdió el conocimiento. Luego, tuvo que operarse de la nariz por las secuelas de esa paliza.

Era de carácter reservado y no tenía amigos íntimos en la escuela. Saltó a la fama local surafricana en 1984, cuando tenía 12 años (nació en 1971), por haber diseñado un videojuego llamado Blastar. Tenía fama de ‘nerd’ y de adicto a los juegos de computador.

Para huir del servicio militar, en épocas del apartheid surafricano, y acercarse a su sueño de vivir en Estados Unidos, decidió abandonar todo y mudarse a Canadá, con una maleta y una libreta de teléfonos de familiares suyos que vivían allí. El viaje fue precipitado, y no se tomó el trabajo de averiguar por su tío de Montreal: al llegar, le informaron que se había trasladado a Minnesota, apenas 1.800 kilómetros al occidente.

Tuvo que vivir en un albergue juvenil y luego vagar por media Canadá hasta llegar ‘echando dedo’ a la casa de un primo segundo. Durante el siguiente año, tuvo trabajos temporales en diferentes ciudades: fue obrero en huertas, en graneros, en aserraderos y hasta limpiando calderas, a temperaturas extremas.

Con esos trabajos reunió lo suficiente para viajar a Estados Unidos, luego de obtener una beca para estudiar en Pensilvania. Ahí comenzó otra historia: la del emprendimiento. Tan pronto terminó la universidad, fundó una empresa llamada Zip2, una compañía relacionada con el mundo de los mapas y la georreferenciación.

Tenía tan poco capital que él y su hermano tuvieron que vivir durante tres meses en la pequeña oficina que alquilaron. Trabajaba todo el día y la noche, pero apenas cuatro años después, su empresa fue comprada por Compaq en 307 millones de dólares.

Tuvo que vivir en un albergue juvenil y luego vagar por media Canadá hasta llegar ‘echando dedo’ a la casa de un primo segundo

Con 22 millones de dólares que le quedaron de esa transacción, creó un nuevo negocio que fue el germen de PayPal, la empresa de transacciones en línea que en 2002 fue comprada por eBay en 1.500 millones de dólares: ya era multimillonario para entonces.

En vez de dilapidarlos, invirtió fuertemente en industrias poco exitosas a comienzos de este siglo: cohetes espaciales, carros eléctricos y energía solar. Así, invirtió cien millones en SpaceX, 70 en Tesla y 10 en SolarCity.

Los resultados le dieron la razón casi diez años después, pues cada empresa ha labrado su nombre en letras de molde, en sus respectivos mercados.

Con igual éxito, Musk se ha movido en su vida sentimental, y las revistas del corazón lo ven como uno de los hombres más cotizados. Entre las mujeres famosas con las que se ha relacionado figuran las actrices Amber Heard (expareja de Johnny Depp), Cameron Díaz y Talulah Riley (con quien se casó dos veces), además de su primera esposa, la escritora Justine Wilson.

También son comidillas de la prensa rosa sus celebraciones a lo grande: para su cumpleaños número 30, alquiló un castillo en Inglaterra para unas 20 personas y desde las 2 am hasta las 6 am jugaron una variante del juego de las escondidas.

Vance relata que durante uno de sus últimos cumpleaños, Musk invitó a cincuenta personas a un castillo en Tarrytown (Nueva York), a una fiesta temática sobre el retrofuturismo, inspirado en Japón.Él se presentó vestido de samurái. En la fiesta hubo una obra teatral victoriana, pero ambientada en Japón. Luego, en el castillo, a Musk le pusieron globos entre las piernas y en las manos para un acto de lanzamiento de cuchillos, y luego él luchó contra el campeón mundial de sumo.

JULIO CÉSAR GUZMÁN
Editor de EL TIEMPO
Correo: julguz@eltiempo.com
En Twitter: @julguz

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