Partidos Políticos

Una lucha jurídica que se convertirá en batalla política

Puede que su bancada en el Congreso se afecte con la decisión de Uribe de renunciar al Senado.

Bancada  del  Centro  Democrático  en  el  Senado

Desde el martes pasado, la bancada en Senado del Centro Democrático ya no cuenta con su líder, el expresidente Uribe.

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Héctor Fabio Zamora / EL TIEMPO

Por: Política
28 de julio 2018 , 10:00 p.m.

El Congreso de la República será uno con Álvaro Uribe adentro y otro con Álvaro Uribe afuera. Pero no solo el Congreso. También el uribismo, como proyecto político, y el gobierno de Iván Duque serán impactados por la suerte del expresidente.

Esto por muchas razones, en primer lugar, porque Uribe es el político más exitoso de las últimas décadas, el mayor elector. Porque su influencia política ha sido probada y porque nadie en su partido tiene la jerarquía que él se ha ganado a punta de triunfos electorales y de su capacidad para confrontar a sus enemigos.

El debate político en el recinto del Senado no será lo que prometía sin la presencia de un hombre como el expresidente, pues en las curules uribistas no hay otra figura con su fogosidad discursiva ni con su contundencia.

Muchos imaginaban, por ejemplo, lo que serían las confrontaciones de Uribe con contradictores políticos como el exalcalde Gustavo Petro o con los congresistas del partido Farc.

Los contenidos de la agenda legislativa, el momento político por el que atraviesa el país y la aguda confrontación ideológica advertían que Uribe sería protagonista de intensos debates.

Antonio Sanguino, senador de la Alianza Verde, partido que se declaró en oposición, de alguna manera lamenta la salida de exmandatario por esta razón. “Si Uribe insiste en renunciar y esa dimisión es aprobada, el Congreso pierde un interlocutor muy potente, desde la orilla del uribismo, de la centroderecha”, dijo.

Y a juzgar por los cuatro años anteriores que Uribe lideró su bancada, su trabajo también era definitivo en ese sentido. Sin exagerar, él era visto a veces como un prefecto de disciplina. Las intervenciones de cada uno de los congresistas del Centro Democrático eran enfocadas según los intereses del partido, previa planificación. Ninguno de ellos llegaba tarde a la sesión ni se iba temprano.

O para hablar en lenguaje futbolero, Uribe era como el 10 de su equipo: asignaba roles, coordinaba las jugadas y cuando lo decidía, hacía los goles; todos trabajando para él.

La izquierda, en cabeza del senador Iván Cepeda, siempre había querido desordenar la bancada del Centro Democrático, y obligando al presidente Uribe a renunciar, estaría logrando ese cometido

José Obdulio Gaviria, uno de los coequiperos más cercanos del expresidente, lo admite. “La izquierda, en cabeza del senador Iván Cepeda, siempre había querido desordenar la bancada del Centro Democrático, y obligando al presidente Uribe a renunciar, estaría logrando ese cometido. La salida de Uribe sería un golpe bastante profundo a la bancada, el efecto sería desordenarla”, aseguró Gaviria.

Armando Benedetti, senador por ‘la U’, y quien hizo parte del uribismo, también teme lo peor. “El primer efecto sin Uribe es que los senadores del Centro Democrático lo son por Uribe y sin él pueden llegar a hacer poco. Se podrían presentar disidencias en esa bancada”, dijo.

La defensa de Duque

La defensa del gobierno de Iván Duque en el Congreso también puede verse afectada por la ausencia de quien es claramente el jefe de la bancada de gobierno. Con una oposición empoderada, soportada por una ley que le otorga derechos y con el candidato presidencial perdedor, Gustavo Petro, en el recinto, la presencia de Uribe en el Capitolio era clave para el nuevo mandatario.

Benedetti también concuerda en que la ausencia del exjefe de Estado del Senado sería un “golpe” para Duque. “Si se va Uribe, la coalición de Iván Duque queda en caos porque Uribe es un líder muy importante que cohesiona, no solo al Centro Democrático, sino que permite que lleguen otras fuerzas”, afirmó.

El mismo presidente electo siempre lo planteó así desde la campaña. Cuando le preguntaban si Uribe tendría alguna posición en su gobierno, respondía que Uribe lideraría su respaldo desde el Congreso.

Incluso, Duque llegó a pedirle a Uribe que asumiera la presidencia del Senado, pues quería que fuera él quien le impusiera la banda presidencial este 7 de agosto.
Es muy posible que la salida del expresidente lleve a Duque, más temprano que tarde, a tener que buscar más apoyos de los que quería en partidos distintos al suyo, con los consiguientes costos políticos.

Aunque, como ya se ha dicho, el hecho de que no haya una representación de los partidos en el nuevo gabinete que genere compromisos, la discusión de las iniciativas va a depender, en buena medida, de la naturaleza de cada una de ellas, para el trámite de las cuales podrían surgir socios y aliados específicos.

Hombre de mil batallas

Pero nadie que conozca a Uribe puede afirmar que por salir del Congreso se va a quedar callado. O ausente del debate político. Para Uribe cualquier espacio es trinchera. También así lo reconocen sus propios contradictores. El exmandatario va a tratar de convertir este momento difícil en fortaleza política.

Para sustentar esta hipótesis, el senador liberal Luis Fernando Velasco, contradictor de Uribe, analiza el hecho de que el expresidente haya salido a exponer en una rueda de prensa los argumentos de su defensa.

“Él no hizo eso para convencer a los jueces, porque para eso ya tendrá su momento ante los tribunales, lo hizo para convocar la solidaridad de la opinión”, aseguró Velasco, quien agregó que “Uribe es un hombre de mil batallas que no rehúye ninguna”.

El senador Velasco cree, además, que antes que decaer o entregar sus armas, “Uribe va a convertir su lucha jurídica en una batalla política”.

Lo cierto es que el exmandatario ya anunció de varias maneras que se irá del Senado para defenderse con más libertad.

También se conoció que Uribe pidió a sus aliados aprobar su renuncia. De manera que se irá, pero del Senado, no de la política.

Macías ya tiene la renuncia de Uribe al Senado

El presidente del Senado, Ernesto Macías, confirmó ayer que tiene en su poder la carta de renuncia de Uribe al Senado.

En los próximos días, una vez cumpla su incapacidad médica, daremos el trámite correspondiente”, escribió en Twitter. La incapacidad del expresidente va hasta el 3 de agosto.

Sin embargo, el presidente del Senado reiteró que la bancada del Centro Democrático le ha pedido a Uribe que “reconsidere” la decisión.

Macías estuvo el viernes en Rionegro reunido con Uribe, jefe de su partido.

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