Editorial

La estrategia de Maduro

Al estilo de las dictaduras comunistas, lleva a cabo purgas, en este caso de dirigentes chavistas.

13 de diciembre 2017 , 12:00 a.m.

Los comentarios de pasillo de la política venezolana apuntan a que el presidente Nicolás Maduro podría adelantar las presidenciales, programadas para diciembre de 2018, aprovechando el triunfo en las municipales del domingo pasado –donde obtuvo 305 de las 335 alcaldías en disputa– y la extrema debilidad de la oposición en medio de su división, que se ve sin salidas para arañarle algo de poder al mandatario, que parece estar inmerso en dos procesos claves.

Por una parte, maniatar a la oposición inhabilitando o metiendo a la cárcel a sus principales líderes, como lo dejó patente con su amenaza de que los partidos que no participaron en las municipales no podrían hacerlo en las presidenciales. Y por otra parte, al mejor estilo de las dictaduras comunistas, llevando a cabo purgas, en este caso de dirigentes chavistas de raza que acompañaron al ‘Comandante’ desde sus inicios, pero que hoy han caído en desgracia, como el otrora todopoderoso Rafael Ramírez, en PDVSA, o la fiscal Luisa Ortega.

La extrema debilidad de la oposición en medio de su división se ve sin salidas para arañarle algo de poder al mandatario.

Ya hay analistas que creen que la ‘revolución’ está haciendo tránsito del ‘chavismo’ al ‘madurismo’, en un contexto brutal de miseria generalizada, de cesación de pagos, de denuncias de fraude electoral, de aislamiento internacional y de un diálogo que no acaba de arrancar, en el que el escepticismo y la desconfianza dominan. El régimen quiere que la oposición obre ante la comunidad internacional para que sean levantadas las sanciones. Y la oposición quiere garantías mínimas para poder luchar mano a mano la presidencia. ¿Ingenuidad?

Mientras esto sucede, un experto independiente de Naciones Unidas dice que hablar de crisis humanitaria en Venezuela es “excesivo”, con lo que le da munición a Maduro para no abrir el implorado canal humanitario, y la oposición democrática –encarnada en el parlamento y en los presos políticos– recibirá hoy el premio Sájarov para “apoyar la lucha de un pueblo por su libertad”. Pero en la Venezuela de fábula de Maduro, la crisis no pasa de ser una ‘noticia falsa’.

editorial@eltiempo.com

Nicolás Maduro

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, deposita su voto en la celebración de las elecciones municipales el pasado domingo 10 de diciembre.

Foto:

EFE

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