Opinión

Mare Nostrum

Cuando por primera vez Italia rechaza la entrada de un barco, se vuelve el malo del paseo.

15 de junio 2018 , 12:00 a.m.

Cuando escuché la noticia de que el nuevo ministro del Interior italiano, el legista Matteo Salvini, había denegado el permiso de acceso de la nave Aquarius, llena de inmigrantes clandestinos, a los puertos sicilianos, me salió espontáneo un hijueputazo a la colombiana.

¡Cómo era posible que los italianos, famosos en el mundo por su disposición y aceptación de centenares, de millares de inmigrantes clandestinos, ahora se pusieran a la par de los franceses, que hasta cazaban inmigrantes y los pasaban a las fronteras, o los españoles con sus balas de goma contra los marroquíes!

Pero apenas el joven presidente de Francia se atrevió a hablar del comportamiento de los italianos inhumanos, cínico y disgustado, se me salió el garibaldino y recordé a los cartesianos franceses cuando entraron hasta nuestro territorio en Bardonecchia para cazar inmigrantes. Le recordé al joven Macron cuando se comprometió con Europa a recibir 9.810 inmigrantes, y hasta el día de hoy, en tres años, solo ha acogido a 600, y todavía todos los puertos están cerrados y las fronteras militarizadas.

Esperamos unas excusas de Francia, porque lo que ha hecho Italia en estos años ha sido una política de brazos abiertos

Le recordé, así mismo, que los franceses han empujado físicamente a la fuerza a más de 10.000 inmigrantes en nuestro territorio. Italia, en todos estos años, ha recibido centenares de millares de ellos, salvando millares de vidas, sin la ayuda de ningún Estado europeo. La misma canciller Merkel declaró: “No podemos dejar sola a Italia”. Y esto ha hecho Europa en todos estos años al no respetar las cuotas de recibimiento e ignorando un problema que no puede ser solo italiano.

Y cuando por primera vez Italia rechaza la entrada de un barco para llamar la atención de Europa, se vuelve el malo del paseo. Además, las interpretaciones de los políticos y los medios de la oposición, que hablan de más de 600 migrantes abandonados a su suerte, están mintiendo, porque enseguida la marina italiana envió dos lanchas patrulleras para embarcar a las mujeres y los niños primero, y proveer a los viajeros de comida y atención sanitaria para que pudieran navegar hasta el puerto de Valencia, en donde, en un gesto humanitario, el nuevo gobierno socialista español los va a recibir y acomodar.

Pero esperamos unas excusas de Francia, porque lo que ha hecho Italia en estos años ha sido una política de brazos abiertos, de aguas seguras y puertos amigos. On vous attend Monsieur le President!

SALVO BASILE

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA