Opinión

Lo que dice el ‘Tuso’ Sierra

No se sabe de dónde sacará la Corte la credibilidad que necesita para mandar a poner preso a Uribe.

05 de agosto 2018 , 12:12 a.m.

El viernes, en La W se leyó una carta dirigida a la Corte Suprema por Juan Carlos Sierra, alias el Tuso, conocido paramilitar que vive en Estados Unidos luego de pagar una condena de cárcel. Nos dejó llenos de inquietudes.

Desde luego, dirán que no se le puede creer a un paramilitar convicto. ¿Pero, entonces, qué es lo que sí hay que creerle? Por lo menos en lo que a esta declaración respecta, hay manera de probar que, tal y como él asegura, en el año 2010, el ‘Tuso’ recibió una visita oficial en la prisión federal de Washington, Correctional Treatment Facility, de Iván Cepeda, Piedad Córdoba y Rodrigo Lara, que debieron registrar las cámaras de seguridad. Según el ‘Tuso’, sus visitantes buscaban una declaración contra Uribe y su familia. Que él dijera que lo habían extraditado para callarlo. El ‘Tuso’ dice que a cambio de esa declaración le ofrecieron asilo en Suiza para él y su familia. Lara niega que en su presencia ello hubiera ocurrido. Pero no fue la única visita que Piedad, Cepeda y otros hicieron al ‘Tuso’, no siempre con la presencia de Lara; luego, si hubo o no hubo oferta de beneficios, no tiene necesariamente qué constarle a este último. De lo que conversaron en aquella reunión se escribió un acta que firmaron todos, menos Lara, quien encontró discrepancias entre los detalles allí depositados y lo estrictamente conversado en la reunión. El acta quedó depositada en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sin su firma.

Hasta aquí, la carta del ‘Tuso’ demuestra algo que la Corte niega: que el senador Cepeda y la entonces senadora Piedad Córdoba sí tenían como misión buscar testigos contra Uribe. Entonces lo explicaban con el afán de concretar una cooperación judicial con EE. UU. Ahora dicen que es por el hacinamiento en las cárceles. Lo de que les ofrecían premios no nos consta. Pero apareció este testigo de carne y hueso que lo asegura.

En la segunda parte de la carta, el ‘Tuso’ cuenta de una reunión con el periodista Juan Carlos Giraldo, quien le habría ofrecido 100 millones de pesos de parte del fiscal Eduardo Montealegre y el vicefiscal Jorge Fernando Perdomo “a cambio de perjudicar a los hermanos Uribe Vélez”. Y que le mencionó el nombre de Barceló (magistrado Jorge Luis Barceló), que le daría beneficios en la Corte. Es muy curioso que, años después, sea Barceló uno de los tres magistrados que tomaron la decisión de llamar a Uribe a indagatoria. El periodista no niega el encuentro, pero sí el ofrecimiento. Que lo deja a uno pensando en Montealegre. Porque en las elecciones del 2014, y para tirarse al candidato de Uribe, que era Óscar Iván Zuluaga, la Fiscalía le infiltró un ‘contrahacker’ al hacker que usaba la campaña para obtener información que cualquiera podía conseguir en internet, pero que le vendía a la campaña como si fuera un tesoro. Lograron darle al hacker de pacotilla tal dimensión de gravedad que el candidato uribista, frente a la amenaza de la Fiscalía, se escondió la última semana de la campaña ante la eventualidad de que lo mandaran a detener a él o a su hijo, y perdió la segunda vuelta.

Ahora, como explicaba la semana pasada, la Corte ha actuado con una inusual rapidez en el caso Uribe. ¿No ameritaba un poquito más de tiempo antes de llamarlo a indagatoria para enviar una delegación a EE. UU. a hablar con el ‘Tuso’ Sierra? ¿Ya hablaron con el periodista Giraldo? ¿Ya hablaron con el exvicefiscal Montealegre y con el exvicefiscal Perdomo? ¿Ya le preguntaron al senador Rodrigo Lara por qué no quiso firmar el acta de la reunión? ¿Ya le preguntaron a Iván Cepeda si después del 2010 siguió buscando testigos contra Uribe? ¿Ya pidieron ver el acta depositada en los anales de la Comisión Interamericana?

A eso súmele que el magistrado Barceló llama a los programas radiales a comentar con los panelistas información procesal. Una versión dice que le dijo al exministro Luis Felipe Henao que a Uribe lo perseguían pasos de animal grande. Pero Henao insiste en que se limitó a explicarle que el expresidente sí tendría doble instancia en la Corte. Sin animal o con animal, la llamada es jarta porque denota un interés personalísimo del magistrado Barceló en el caso Uribe que aún conserva desde cuando, según el ‘Tuso’, le mandó a ofrecer beneficios en la Corte a cambio de que enlodara a Uribe.

A estas alturas no se sabe de dónde sacará la Corte la credibilidad que necesita para mandar a poner preso a Uribe.

Entre tanto... ¿Quién se iba a imaginar que nuestras Fuerzas Militares resultarían cienciólogas?

MARÍA ISABEL RUEDA

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