Opinión

Ser Pilo Paga, en incertidumbre

No está mal pensar en que el programa se maximice en las universidades públicas.

Por: EDITORIAL
11 de septiembre 2018 , 12:00 a.m.

El programa Ser Pilo Paga ha significado la oportunidad para que 40.000 buenos estudiantes de escasos recursos -desde el 2015- accedan a la educación superior.

La pretensión del actual gobierno de acabarlo crea incertidumbres y expectativas. Sectores progresistas criticaron el programa porque en la práctica salieron beneficiadas las universidades privadas, pues con su escogencia los pilos prefirieron en 79 % las privadas y solo 21 %, las públicas. Resultó paradójico que mientras este programa marchaba, en la Universidad Nacional se cayeran edificios y muchas otras públicas estuvieran en precarias condiciones. Por eso, no está mal pensar en que el programa se maximice en las universidades públicas para ofrecerles el apoyo que merecen y que para lograrlo deben recurrir a movilizaciones, como si la educación no fuera un deber del Estado, en lo cual nos ganan países en menores condiciones, como Argentina y Venezuela.

Fidel Vanegas Cantor

* * * *

Señor Director:
Es lamentable que un programa como Ser Pilo Paga –que, entre otros logros, ha sido el que mejores resultados podría tener socialmente hablando– se vea hoy inmerso en un mar de dudas por causa de su financiación. Se debieron prever, para su implementación, los costos y el carácter progresivo de este; a pesar de ello, en comparación con la corrupción, mientras esta se lleva anualmente 50 billones de pesos, un programa de enormes repercusiones como este apenas requeriría de 7 para cumplir sus metas.

Wadid de Jesús Arana Delgadillo

Caos en la autonorte

Señor Director:
El puente de la autopista Norte con calle 170 se convirtió en basurero. Recicladores lo volvieron centro de acopio y selección, pero dejan botados los residuos orgánicos y lo que no les sirve. De otra parte, las paralelas de la autopista siguen tomadas por los taxistas en las estaciones del TM, lo cual genera más trancones. ¿No habrá autoridad que haga respetar la ley e imponga el orden?

Para completar el caos de la autonorte, los separadores plásticos que puso la Alcaldía desde el inicio de su gestión a la altura de las estaciones de la calle 146 y de Toberín siguen ahí, sin que se corrijan las chambonadas heredadas de la administración pasada. Bueno es que el alcalde Peñalosa priorice la ejecución de los grandes proyectos que necesita Bogotá, pero sin dejar al garete la solución de los problemas que más agobian el diario vivir de los capitalinos.

Luis Iván Perdomo Cerquera

Control de obras menores

Señor Director:
Una de las principales causas del desangre económico para cualquier ciudad es la contratación directa de obras menores, como el arreglo de una calle, la reparación de un sendero, andén o puente peatonal. Por el bajo costo, no es obligatorio licitar ni concursar con otros oferentes, y esto minimiza el seguimiento de los organismos de control en la ejecución de la obra. La ciudadanía puede contribuir a reducir ese flagelo si el contratista es obligado a fijar una valla visible en la que informe a quién se le adjudicó la obra, entidad que otorgó el contrato y tiempo de inicio y terminación.

Francisco Javier Cajiao G.

Escríbanos a: opinion@eltiempo.com

MÁS CARTAS

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA