Latinoamérica

Las razones del triunfo de Sebastián Piñera en Chile

Un escuálido crecimiento económico y el miedo a la continuidad de la izquierda, entre las claves.

Sebastián Piñera

Sebastián Piñera, presidente electo de Chile, se reunió con la presidenta Michelle Bachelet para comenzar a programar el empalme del nuevo Gobierno que comenzará en marzo del 2018.

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AFP

18 de diciembre 2017 , 11:22 a.m.

La contundente victoria del multimillonario Sebastián Piñera en la segunda vuelta presidencial en Chile, con la mayor votación desde Eduardo Frei Ruíz-Tagle, tiene varias explicaciones, especialmente relacionadas con el tema económico, razones que lo vuelven a llevar al primer cargo del país austral.

Posiblemente la principal es que esta nación, una de las más ricas de América Latina y que está haciendo tránsito pleno hacia el mismo nivel de los países desarrollados, ha atravesado cuatro años de un crecimiento anémico que llevo a millones de votantes a respaldar la agenda proempresarial de Piñera.

Fue una victoria para aquellos que creen fervientemente en el crecimiento primero -y en la igualdad después- y un resultado que se había puesto en duda repentinamente en los últimos días de la campaña.

Es casi seguro que la contundente victoria impulsará al alza los mercados chilenos. El multimillonario, de 68 años de edad, se ve a sí mismo como el guardián de un modelo económico de libre mercado que ha quintuplicado el producto interno bruto per cápita en los últimos 30 años, impulsando el nivel de vida en Chile para adelantar a países como Argentina y Brasil.

Será una oposición constructiva... Chile tiene una agenda donde tenemos muchos acuerdos a nivel nacional y habrá una colaboración eficaz.

Piñera se comprometió a recortar los impuestos corporativos y a aliviar la regulación de la industria a fin de impulsar el crecimiento más de un 100 por ciento y crear 600.000 empleos.

No eliminará las reformas de la presidenta Michelle Bachelet, pero introducirá un nuevo tono favorable al crecimiento en el Gobierno.

Los mercados lo esperan

Es probable que el peso y la bolsa registren un alza. El índice de referencia IPSA cayó un 5,9 por ciento el 20 de noviembre después de que Piñera lograse un resultado decepcionante en la primera ronda de votación, pero desde entonces ha recuperado la mayor parte de lo perdido.

Piñera regresa al poder después del periodo de cuatro años de crecimiento más lento desde principios de la década de 1980 y la primera rebaja crediticia del país en varias décadas.

El Gobierno dice que la debilidad económica se debe a una caída de los precios del cobre, pero muchos en la comunidad empresarial han citado el programa Bachelet de mayores impuestos corporativos y la reforma laboral como causas de una caída en la inversión.

Piñera podría lograr sus ambiciosos objetivos de crecimiento y de creación de empleo conforme el precio del cobre se recupera pues el país depende del metal rojizo para aproximadamente la mitad de sus ingresos de exportación.

Ya sea el cobre o las políticas económicas lo que provocó la desaceleración, Piñera brindará un respiro a la industria golpeada por la agenda de reformas más activa en tres décadas. No propone deshacer esos cambios, sino perfeccionar las reformas y, en el caso de la educación superior gratuita, llevarlo aún más lejos.

La victoria de Piñera es parte de un giro más amplio hacia la derecha en toda América Latina, con nuevos gobiernos en el poder en Argentina, Perú y Brasil en los últimos dos años.

Un tono amable en la segunda vuelta
Sebastián Piñera

Sebastián Piñera (d.) fue felicitado por el candidato perdedor, el senador Alejandro Guillier, lo que muestra el nivel de madurez política en el país austral.

Foto:

EFE

Tras su victoria Piñera extendió la mano a sus rivales políticos, comprometiéndose a ser el presidente de la unidad. Fue una postura muy distinta a la de su campaña, cuando llegó a comparar a su rival, el senador Alejandro Guillier, con Nicolas Maduro, el líder socialista de la maltrecha economía venezolana.

Incluso en las redes sociales los partidarios de Piñera rebautizaban a Chile como ‘Chilezuela’ por el temor a la radicalización de la izquierda en el país.

Piñera asumirá la presidencia en marzo, la última etapa de lo que se ha convertido en un pacto extraño, con una alternancia de poder entre él y Bachelet desde 2004.

En un gesto republicano, Guillier reconoció el resultado apenas hubo tendencia: “Lo felicito por su impecable y macizo triunfo... Hemos sufrido una derrota dura”.

“Hay que ser autocríticos... Tenemos que levantar nuestro ánimo y salir a defender las reformas en que creemos”. “Será una oposición constructiva... Chile tiene una agenda donde tenemos muchos acuerdos a nivel nacional y habrá una colaboración eficaz”.

“Este es tiempo de renovación, no de retroceso... Mi rival supo recoger muchas de nuestras banderas”, dijo el candidato derrotado, lo que muestra un tono más civilizado y tranquilo de la política chilena.

Redacción Internacional, con AFP y Bloomberg

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