Latinoamérica

Lo que no se sabía de la muerte de colombianas en accidente de Ferrari

EL TIEMPO conoció en exclusiva detalles que el conductor del carro declaró a autoridades de México.

Accidente de Ferrari en México

Tatiana Guzmán y Dayana Sánchez fallecieron dos días después del choque del Ferrari.

Foto:

EL UNIVERSAL (GDA)

08 de marzo 2018 , 11:41 a.m.

Son las 7:45 p. m. del lunes 26 de febrero. Un Ferrari rojo de placas PYU-57-55 viaja por una carretera mexicana a una velocidad que supera los 150 kilómetros por hora en el puente Mezcala, entre Acapulco y Ciudad de México. El conductor no observa las señales de tránsito en la vía. Estas advierten que hay trabajos de reparación en la zona y, en un instante, el lujoso carro arde en llamas tras chocar contra un muro de contención.

En el carro se desplazaban tres personas: el conductor y dos colombianas que serían identificadas luego como Dayana Sánchez, de 22 años, y Tatiana Guzmán, de 29 años. Los testigos dieron aviso de inmediato a las autoridades, pero las ambulancias y el cuerpo de bomberos tardaron unos 12 minutos en llegar al lugar del fortísimo accidente, señalaron las autoridades.

Al llegar, los organismos de socorro auxilian a las mujeres, quienes quedaron atrapadas en el vehículo. En ese momento, se desconocía del paradero del conductor y se tejió la hipótesis de que tras la colisión había escapado en un carro Dodge Challenger de un escolta que lo seguía.

Las jóvenes, ambas nacidas en el departamento de Antioquia, son rescatadas y atendidas por las quemaduras que sufrieron en el 90 por ciento de sus cuerpos. Una de ellas -revela un audio- le dice a unos socorristas: "tengo miedo de morir". A los dos días del accidente, ellas fallecen en el Hospital general de Chilpancingo, en el estado de Guerrero (México).

Javier Olea Peláez, fiscal general de Guerrero, quien investiga el caso desde el impacto, comienza con las pesquisas respectivas, entre ellas la averiguación de quién es el dueño del lujoso vehículo que se estrelló. 

Los papeles del Ferrari rojo de placas PYU-57-55, del estado de Morelos, indican que es propiedad de Alberto Sentíes, un hombre a quien llaman en ese país 'Lord Ferrari' luego de un incidente en el cual su escolta golpea a un conductor de Uber.

El fiscal Olea Peláez, en diálogo exclusivo con EL TIEMPO, revela los detalles que dejan las investigaciones sobre la trágica muerte de las colombianas en México.

Uno de ellos es que el llamado 'Lord Ferrari', en una entrevista con las autoridades, certifica a través de un contrato de compraventa que desde el 2016 no era el propietario del vehículo e incluso, en el documento, se específica una cláusula que lo exculpa por cualquier eventualidad que sufra el Ferrari; es decir, "un accidente será responsabilidad del adquiriente. Lo que lo libera de responsabilidad civil o penal", manifiesta.

Ferrari en el que murieron dos colombianas en México

El Ferrari se incendió cuando el conductor impactó contra el muro de contención cuando se dirigía a la Ciudad de México.

Foto:

123RF

De esta manera, la investigación se centra en hallar al conductor que habría escapado del lugar. La Fiscalía de Guerrero abriría una investigación por homicidio culposo y determinaría que la identidad del chófer del Ferrari es Iván de la Borbolla, un mexicano de unos 30 años, quien se encontraba gravemente lesionado por quemaduras en su rostro, brazos y manos.

La declaración de Iván de la Borbolla

El fiscal Olea Peláez manifiesta que solo hasta este lunes, una semana después de la tragedia, Iván de la Borbolla pudo declarar, debido a que su estado de salud es delicado.

De la Borbolla -cuenta a EL TIEMPO el fiscal de Guerrero-, le señala que se dirigía de Acapulco a Ciudad de México con las dos colombianas, y tras el impacto contra el muro de contención y un autobús de pasajeros alcanza a salir del carro cuando este ya estaba en llamas y queda, repentinamente, inconsciente.

De acuerdo con el peritaje de la Policía Federal mexicana y la Fiscalía de Guerrero, señala Olea Peláez, se revela que el vehículo iba con exceso de velocidad, entre unos 150 o 160 kilómetros por hora, y el conductor no se percata de las señales de tránsito, las cuales daban aviso de obras en la vía.

Esta investigación también detalla que los avisos de tránsito en la zona "no eran oportunos ni idóneos",
por lo que presume el Fiscal que Iván de la Borbolla no disminuye la velocidad y es en ese momento cuando ocurre el siniestro.

Olea Peláez agrega que, al parecer, De la Borbolla no huye del lugar del accidente, sino que es socorrido por su mal estado e inconsciencia por su escolta, quien de inmediato lo dirige a un centró médico
y se va del lugar al no contar con las herramientas para auxiliar a las colombianas atrapadas en el fuego.

¿Qué hacía De la Borbolla con las colombianas?

Según la declaración, el mexicano conoció a Dayana Sánchez y a Tatiana Guzmán en un bar de la Ciudad de México hace tres meses, aproximadamente. Es allí donde intercambiaron contactos y siguieron comunicándose.

Colombianas muertas en México

Tatiana García Guzmán y Dayana Sánchez García fallecieron a causa de las graves quemaduras en sus cuerpos.

Foto:

EL UNIVERSAL

Dos días antes del trágico suceso, señala el fiscal, De la Borbolla cuenta que es contactado por una de las mujeres, en esa llamada le pregunta sobre el lugar donde se encuentra, a lo que él responde: "Acapulco, en la boda de un amigo". En tanto, Dayana y Tatiana, coincidencialmente, también estaban en esa ciudad de la costa Pacífica mexicana, por lo que quedaron en encontrarse el domingo.

"En ese momento las queda de ver en un determinado lugar. Él se hospedaba en una zona residencial en Acapulco llamada Las Brisas. Ahí hay un club de playa, restaurante y también tiene albercas (piscinas)", añade Olea Peláez.

Tras la reunión, De la Borbolla cuenta en su indagatoria que ellas acuden a donde se hospedaba en la tarde del domingo y él las invita a la casa a pasar la noche. "Ellas pasan la noche ahí, eso no quiere decir que con él", agrega el fiscal.

El lunes, el día del accidente, los tres desayunan en Las Brisas, pasan un rato en la piscina, luego almuerzan, comparten otras actividades y hacia las 6 p. m. viajan por carretera rumbo a Ciudad de México. Una hora y 45 minutos después ocurre el accidente.

Lo que sigue en la investigación

Iván de la Borbolla es investigado por el homicidio culposo de Dayana Sánchez y Tatiana Guzmán, cuyos restos fueron entregados hace unos días a sus madres, quienes viajaron a México para reconocerlos. Aunque parte de su declaración esclarece cómo ocurrió el accidente y las razones por las cuales se marchó del lugar del siniestro, esta versión seguirá siendo corroborada por la Fiscalía de Guerrero.

El fiscal Olea señala que la investigación continúa y que De la Borbolla seguirá en la mira de las autoridades. "Es una accidente y el Código Penal mexicano lo establece como homicidio culposo", aclara.

En su indagatoria, De la Borbolla, quien fue sometido a una cirugía reconstructiva este miércoles, indica que está dispuesto a reparar el daño causado a las familias de las jóvenes colombianas. En estas circunstancias, el fiscal añade que de llegar a un acuerdo con los parientes de las víctimas no habría penalidad y se cerraría la carpeta de investigación. De lo contrario, el señalado por esos cargos podría pugnar pena de prisión, aunque tendría derecho a la libertad bajo fianza.

CRISTIAN ÁVILA JIMÉNEZ
Redactor de ELTIEMPO.COM

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