EEUU y Canadá

Cerrar posibilidad de pedir asilo, propuesta de Trump contra migrantes

Mandatario prohibió durante al menos 90 días la entrada a quienes cruzan ilegalmente la frontera.

Migrantes

Miembros de la segunda caravana de migrantes, en el municipio de Matías Romero, estado de Oaxaca (México). La primera está en Ciudad de México, esperando para iniciar la marcha hacia Estados Unidos.

Foto:

Efe

Por: SERGIO GÓMEZ MASERI
09 de noviembre 2018 , 01:03 p.m.

El presidente Donald Trump casó otra nueva batalla jurídica este viernes al firmar una proclamación con la que busca limitar el ingreso de inmigrantes al país.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó limitar las opciones para solicitar asilo en la frontera con México, de forma que quienes acceden de forma irregular no puedan conseguirlo.

"Acabo de firmar la proclamación sobre asilo. Muy importante. La gente puede venir, pero tienen que venir a través de los puertos de entrada (autorizados)", aseguró
Trump al ser preguntado por los periodistas antes de partir rumbo a Francia.

La orden de Trump exige a todos aquellos que buscan el estatus de refugiado en Estados Unidos a solicitarlo únicamente en un puesto de entrada oficial.

Invocando una amenaza a la seguridad nacional, la medida declara que se les negará el derecho al asilo a quienes sean detenidos tratando de ingresar ilegalmente o lo hagan después de haberlo hecho.

Es decir, que la única manera en que una solicitud de asilo sería válida es si se tramita en un puesto fronterizo o en un aeropuerto que se considere primer punto de entrada al país.

Aunque la orden de Trump se refiere a la frontera con México y hace menciones específicas a las caravanas de inmigrantes que salieron de Honduras, se entiende que sus efectos serían en todo el país.

En la práctica, miles de personas optan por ingresar ilegalmente a EE. UU. -o legalmente con una visa de turismo y otras- para luego acercarse a las autoridades y pedir asilo.

Y lo hacen porque, por lo general, las cosas en los puntos de entrada oficial para este tipo de solicitudes son muy largas y porque temen ser rechazados antes si quiera entrar. Una vez en EE. UU., les es más fácil permanecer y buscar el respaldo de un abogado migratorio.

Nuestro sistema de asilo está abrumado con demasiadas solicitudes de asilo sin mérito de extranjeros que generan una gran carga sobre nuestros recursos.

Para la administración Trump se trata de un hueco en el sistema de asilo que es permanentemente abusado por los migrantes.

La medida causó una polémica inmediata y es seguro que será demandada en las cortes y probablemente suspendida mientras se resuelve el trasfondo jurídico.

Eso porque el Acto de Inmigración y Nacionalidad de 1965 y otras leyes pasadas por el Congreso en 1996 establecen que una persona que está en EE.UU. "independientemente de si lo hizo a través de un punto ingreso designado como tal, tiene derecho a pedir asilo si tiene miedo de persecución bien documentado basado en raza, religión, nacionalidad, opinión política, o pertenencia a un grupo social en particular".

Así mismo por que Estados Unidos hace parte de convenios internacionales que en principio lo obligarían a tramitar las solicitudes de asilo que son pedidas sin reparar si el ingreso fue legal o no.

"Esto es un veto al asilo. Es la culminación de una campaña de Trump y voces en la administración para prohibir de manera ilegal a los que buscan protección cuando llegan a la frontera. No hay una crisis que requiere bloquear el asilo y violar leyes que fueron aprobadas por el Congreso para garantizar ese derecho", dice Eleanor Hacer, de Human Rights First.

Según Hacer, "pedir asilo no es un crimen. Hay una ley que, específicamente, les permite solicitar el asilo sin importar por donde ingresen. El presidente no puede estar por encima de las leyes".
 
El argumento de la Casa Blanca es que sí puede, pues está invocando una emergencia nacional.

La idea en el fondo es canalizar todas las solicitudes de asilo a estos puntos de entrada amenazando un veto automático a su solicitud si no lo hacen. Una vez en los puestos fronterizos, sería más fácil controlar el ingreso.

Inmigrantes en el metro de México

Miembros de la caravana de migrantes centroamericanos se preparan para salir desde Ciudad de México (México) en su travesía rumbo a Estados Unidos.

Foto:

EFE

Trump además estaría por firmar otra orden ejecutiva que condiciona el ingreso a EE. UU. y el procesamiento de casos a que exista cupo ante las autoridades que se encargan del trámite. Se sabe que esto retrasaría o impediría el ingreso de muchos pues en estas oficinas hay retrasos de varios años.

El otro componente es un sistema que los dejaría en ciudades carpa durante el tiempo que se demoren las autoridades en mirar los casos y que en la práctica supone un encarcelamiento indefinido.

A eso se suma una decisión previa de Trump que limita a 30.000 los cupos de refugiados que se pueden conceder anualmente y que antes estaba en 45.000.

Como con el caso de los jóvenes migrantes a los que se les concedió un estatus temporal en EE.UU. que se conoce como Daca y que les permite vivir legalmente en el país, este caso probablemente tendrá que ser resuelto por la Corte Suprema de Justicia, pero es algo que se tardaría al menos un año.

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
En Twitter: @sergom68

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