Investigación

Así fue el detrás de cámaras de 120 minutos claves en estas elecciones

Comitivas dando consejos a rivales y muchas tazas de café, algunas cosas que no se vieron al aire.

Curiosidades durante el debateCuriosidades durante el debate.
Debate

Claudia Rubio / EL TIEMPO

25 de mayo 2018 , 10:59 p.m.

Si los más de 120 minutos de discusión hicieron del set del debate un escenario realmente candente, de confrontación de ideas y, por supuesto, con algunos puntillazos personales entre los candidatos, las instalaciones de EL TIEMPO también fueron foco de emociones de todo tipo que periodistas, técnicos y comitivas no escondieron y convirtieron el escenario de detrás de cámaras en un verdadero hervidero.

Los cinco candidatos que se disputan el poder este domingo acudieron puntuales a la cita que les extendieron EL TIEMPO Casa Editorial –con todos sus medios– y W Radio. Roberto Pombo, director de este diario, moderó la discusión, y, con la regla básica de estar abiertos al debate y la crítica, todos, sin excepción, por fin pudieron sin impedimento alguno dar a conocer las bases de sus propuestas programáticas. Y a poner en tela de juicio las de los demás.

Esto, claro está, no solo encendió los ánimos en las redes sociales, donde la etiqueta #ElDebate fue por varias horas la principal tendencia en toda Colombia, sino también en los cinco camerinos dispuestos para las comitivas de los aspirantes.

Iván Duque, del Centro Democrático; Gustavo Petro, de Colombia Humana; Sergio Fajardo, de la Coalición Colombia; Germán Vargas, de Mejor Vargas Lleras, y Humberto de la Calle, del Partido Liberal, estuvieron en la sede principal de EL TIEMPO acompañados de familiares y asesores.

El primero en arribar a las instalaciones de EL TIEMPO fue Petro, quien llegó acompañado de su esposa y algunos de sus hijos. Trajo una de las comitivas más amplias, con unas 15 personas, y tras los saludos protocolarios y el recorrido hacia el camerino que se le dispuso, tomó su computador personal –que siempre lleva– para repasar los argumentos que preparó para el debate. Ángela María Robledo, su fórmula vicepresidencial, ya lo esperaba.

Luego llegaron De la Calle y Fajardo, quienes también acudieron a este debate con parte de sus familias. Eso sí, sus comitivas fueron las menos numerosas. Los dos, muy aplicados con los tiempos, también fueron los primeros en subir al set en donde durante 120 minutos debatieron sobre sus propuestas programáticas.

Sus fórmulas vicepresidenciales, Clara López y Claudia López –respectivamente–, llegaron por aparte. Eso sí, con celulares, hojas y esferos en mano para tomar nota de la discusión y así mismo decirles a sus candidatos en qué se debía hacer énfasis.

A eso de las 7:40, prácticamente seguidos, arribaron a EL TIEMPO Vargas y Duque, los dos candidatos con las comitivas más amplias. Y si bien no se saludaron a su llegada a las instalaciones de este diario, antes de comenzar el debate no desaprovecharon la oportunidad para apretar sus manos y las de sus contrincantes.

El otro debate

Cuando el reloj marcó las 8 de la noche, y el país estaba en total expectativa por el que tradicionalmente ha sido el debate definitivo de cara a las elecciones presidenciales, el moderador de la discusión dio la largada. En los camerinos se sintieron los nervios, y en el set las ansias de los candidatos por salir vencedores.

Los camerinos de Petro, Fajardo y De la Calle quedaron seguidos, en el primer piso de este periódico, y allí sus comitivas aplaudían a su candidato, controvertían a sus contradictores y en medio de algunas viandas –especialmente café– daban sus propias respuestas a los temas planteados. Se sentían las ganas de hacer parte del debate.

Pero, durante las dos horas largas de discusión, por lo menos en estos tres camerinos no se dieron encuentros de las comitivas más allá de un par de saludos.

Mientras tanto, en el tercer piso, donde se ubicaron los acompañantes de Duque y de Vargas –cuyas fórmulas vicepresidenciales esta vez no los acompañaron– se veía un ambiente algo distinto. De vez en cuando, los integrantes de las comitivas dialogaron en los pasillos, también aplaudieron algunas intervenciones de sus candidatos, además de compartir algunos consejos. Claro está que en ambos espacios, más allá de las diferencias políticas, se sintió la camaradería entre las comitivas.

Lo que no se vio en pantalla

Todo debate, y este no fue la excepción, es usado por sus participantes para dialogar con sus contrincantes, o incluso para recalcarles alguna pulla. Por ejemplo, durante el primer receso, cuando los ánimos estaban aún tranquilos, Duque, Petro, Vargas, Fajardo y De la Calle hablaron con sus asesores –para saber en dónde potenciar sus argumentos– y le abrieron un corto espacio al maquillaje.

No obstante, en el tercer corte, el asunto cambió. Duque, Petro y Vargas se trenzaron en una discusión en torno a las garantías electorales y, aunque en buen tono, se lanzaron críticas por sus posturas frente a la institucionalidad. Al final, los dos últimos intercambiaron otras palabras, aparte, pero con mayor carga.

Fajardo prefirió utilizar estos espacios para hablar con sus asesores y De la Calle, más tranquilo, se dejó maquillar, preguntó qué tal le estaba yendo y habló con los técnicos de esta casa editorial; fue muy informal.

Al cierre, tras el tradicional apretón de manos entre todos, los candidatos se unieron a sus comitivas. Las primeras palabras que se cruzaron fueron en torno a los resultados del debate, y, por supuesto, todos se sintieron ganadores. En algo que coincidieron fue en preguntar las reacciones en redes sociales.

A los cinco, sin excepción, se les nota el cansancio en sus rostros, pues viven frenéticas jornadas que comienzan casi siempre antes de las 6 de la mañana. Vargas, Fajardo y Petro fueron los primeros en retirarse a eso de las 10:50 de la noche, seguidos por Duque y De la Calle.

Además, y así se lo compartieron a sus comitivas, saben que este debate –cuyos preparativos físicos y digitales para llegarles a millones de personas duraron una semana entera– es definitivo para viabilizar sus campañas. Los cinco se sintieron en la noche de este jueves victoriosos.

Debate

Duque salió rápido de la sesión de maquillaje.

Foto:

Mauricio León / EL TIEMPO

Petro Debate

Detrás de cámara de Gustavo Petro.

Foto:

Milton Díaz / EL TIEMPO

Debate

Fajardo con su esposa, Lucrecia Ramírez

Foto:

César Melgarejo / EL TIEMPO

Debate

De la Calle se dejó hacer todos los retoques.

Foto:

Claudia Rubio / EL TIEMPO

Debate

Vargas Lleras llegó con su esposa, Luz María Zapata.

Foto:

Mauricio León / EL TIEMPO

Todos fueron profesores

En el debate de EL TIEMPO, los profesores hicieron parte de las discusiones y pullas que se lanzaron los candidatos, varios de los cuales reclamaron que en algún momento de sus vidas fueron docentes.

Todo comenzó porque Sergio Fajardo se presentó como profesor, como científico, y casi de inmediato Gustavo Petro le dijo: “Hay que aclarar que aquí todos hemos sido profesores”, y recordó que él lo fue de economía durante cuatro años.

Ante esto, Iván Duque señaló que “los maestros no le pertenecen políticamente a nadie” y que “insinuar que son de aquí o son de allá es una forma de agredir una profesión, a unas personas que están dando lo mejor de sí por el país”.

De la Calle, por su parte, le dijo a Fajardo que no le “gustó esa discriminación” y señaló: “Yo fui decano, somos profesores ambos”. Y más adelante del debate recordó que su mamá había sido profesora.

Ante esas reacciones, Fajardo celebró que ahora todos quieren ser profesores, e insistió: “Esa fue mi decisión de vida y eso fue lo que yo escogí: ser un matemático, un profesor”.El único que no dijo haber sido profesor fue Germán Vargas Lleras.

#ElDebate, tendencia mundial en redes

El debate presidencial fue tendencia mundial en redes sociales con la etiqueta #ElDebate.

El debate, que comenzó a las 8 de la noche y se prolongó durante un poco más de dos horas, estuvo acompañado desde un principio por las audiencias en las diferentes plataformas digitales de los medios de la casa editorial EL TIEMPO y W Radio, que se aliaron para realizarlo.

A tan solo 25 minutos del comienzo de la transmisión, el encuentro entre los aspirantes presidenciales ya era tendencia en Colombia, con 20.000 personas conectadas a través de Facebook y 12.000 enlazadas desde YouTube.

Poco a poco, el número de seguidores fue aumentando. A las 8:45 p. m. se contabilizaban alrededor de 15.000 visualizaciones en esta plataforma de video y 14.000 interacciones en la página de Facebook.

Antes de terminar los primeros 60 minutos de emisión, el encuentro ya era tendencia global, con aproximadamente 405 millones de impresiones de la etiqueta #ElDebate.

Durante el cubrimiento, tres expertos editores de EL TIEMPO –Ernesto Cortés, Edulfo Peña y Martha Soto– estuvieron analizando los momentos claves de la discusión, que rápidamente adquirió un ritmo ágil y tocó temas de mucho interés para los colombianos.

Igualmente hubo voces representativas de las diferentes comitivas que acompañaron a los aspirantes a la cita en la sede de EL TIEMPO.

A las 10 p. m., faltando pocos minutos para finalizar la transmisión, el debate continuaba siendo tendencia mundial. Más de 21.000 personas permanecieron pendientes de la emisión por Facebook Live; tuvo alrededor de 16.000 interacciones y fue compartida más de 9.000 veces en esa red social.

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