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No tiene que haber resistencia para que exista acceso carnal violento

Corte Suprema de Justicia afirmó que la violencia en ese delito puede ser física o psicológica.

13 de marzo 2018 , 01:17 p.m.

Para que se configure un delito de acceso carnal violento no debe existir necesariamente una oposición reiterada de la víctima. Tampoco se trata de cuantificar el nivel de violencia del agresor, sino que debe ser lo suficientemente fuerte para vencer en resistencia a quien está siendo agredido. 

Según la Corte Suprema de Justicia, en un acceso carnal violento debe haber fuerza, o constreñimiento, presión física o psíquica, intimidación o amenazas para reducir las posibilidades de oposición o resistencia a la agresión. 

Así, hay dos tipos de violencia en este delito: la física y la moral. En el caso de la moral, se trata entonces de actos de intimidación, amenaza o constreñimiento que no implican un despliegue de fuerza física pero "que tienen la capacidad de influir de tal manera en la víctima para que ésta acceda a las exigencias del sujeto".

Para la Corte Suprema de Justicia, más allá del tipo de violencia que se desarrolla en el acceso carnal violento, “(...) lo tutelado en particular mediante ese delito es la libertad de la persona, referida a la capacidad de disponer de su cuerpo para la satisfacción de su sexualidad, con ocasión de la cual puede elegir con autonomía, sin interferencias de su voluntad, el momento, la persona y el placer que desea". 

El pronunciamiento de la Corte Suprema se dio al estudiar un fallo que había condenado a una persona por acceso carnal violento. 

El caso sucedió el 16 de diciembre del 2006 cuando un hombre de 24 años tuvo una relación sexual con una mujer de 15 años. La joven lo denunció por violación afirmando que aunque no hubo violencia, ella no quería tener esa relación sexual,  hechos por los que fue absuelto en primera instancia, pero luego condenado a 10 años de prisión. 

En el proceso los abogados del hombre afirmaron que las lesiones que tenía son las normales cuando se tiene la primera relación sexual y que no hubo violencia pues no existió "una oposición seria y continuada" por parte de la víctima 

Al estudiar el caso, el alto tribunal dijo que las leyes jamás le han impuesto a las víctimas cómo tendrían que actuar en un  momento en el que sufren estos delitos, pues "es absurdo pensar que en todos los casos en los cuales se ha imputado la realización del artículo 205 del Código Penal la víctima está obligada a actuar de determinada forma en aras de colegir que la acción del autor fue violenta". 

La Corte también dijo que ante un ataque "no siempre se reacciona mediante actos materiales de defensa, pues ello también puede ocasionar en la víctima un estado de conmoción psíquica que enerva cualquier respuesta de esa índole".

En el caso estudiado por el alto tribunal, la Corte absolvió al hombre condenado porque encontró que la narración de la víctima no fue clara ya que "no dio a conocer qué fue lo que de manera concreta hizo aquél, con connotación de violencia física o moral, para doblegar su voluntad".

La Corte dice que si bien la víctima es recurrrente en usar el término "violación", para que un juez pueda darle esa calificación se requiere de unas "proposiciones fácticas" que no se dieron en ese caso, pues no se pudo probar cuál fue el elemento de violencia física o psicológica por el cual la relación no fue consensuada. 

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