Fútbol Internacional

Homenaje a todos los Teos… (Opinión)

Era la hora de la cena. Casi se nos atraganta un spaghetti por celebrar el gol del Junior.

10 de noviembre 2018 , 09:00 p.m.

Teo es un bandido, lo sabemos, y en alguna de sus fechorías se pasa de la raya, pero una y otra vez lo indultamos por lo mismo: ¡qué jugador…! Nos devolvió las dos horas que invertimos en el discreto Santa Fe 0 - Junior 2 en una sola jugada, que en total le habrá demandado cuatro segundos. Lo que tardó en picar ante el bochinesco pase de Jarlan Barrera, amagarle suavemente al arquero Zapata (porque en fútbol, cuanto más suave el amague, más devastador, un levísimo quiebre de cintura en el área puede generar un choque múltiple de zagueros), eludirlo como si fuera un cono y tocar al gol.

En Buenos Aires era la hora de la cena. Casi se nos atraganta un spaghetti por celebrar el gol (que no somos ni por asomo hinchas del Junior, eh…). Pero nuestra efervescencia quedó truncada en “¡Qué golá…!” La tronchó el inoportuno juez de línea Mauricio Espinosa levantando su todavía más inoportuno banderín. Vio una posición adelantada inexistente. Como que caminaba por el Sahara y creyó ver un hermoso lago rodeado de palmeras, un bello oasis. Nada que ver, era un espejismo, Teófilo Gutiérrez nunca en su vida estuvo más en regla que en esa jugada. Y entonces todos los espectadores quedamos en vilo. ¿Que… lo anulan…? No sean malos… ese gol se cobra…

Tuvo que ser el VAR, para muchos ese esperpento que viene a arruinar el fútbol, el que salvara esa joya de Teo y la pusiera en manos de los hinchas. Perla que ya casi ni se ve. Antes, de cada diez mano a mano con el arquero, en cinco o seis los delanteros gambeteaban al Viera de turno y definían con el arco vacío. Porque es lo más fácil, lo indica el manual: la gambeta simplifica todo porque agranda los espacios y desaira la oposición del arquero, la elimina. Claro, hay que tener atrevimiento y clase. Ahora no se ve, los atacantes patean; los más capacitados la pican por sobre el cuerpo del guardameta, pero hay más riesgo de fallar. Fue tan plástico, tan artístico el quiebre de Teo que en un instante le perdonamos todos sus pecados. Eso es, simplemente, el fútbol. Cuando los publicistas quieran hacer una promoción de este juego, pasan esos cuatro segundos de Teo y listo, éxito asegurado. Sin el banderín en alto de Espinosa, desde luego...

Junior

Junior ganó 0-2 a Santa Fe, en el juego de ida de la semifinal de la Copa Suramericana.

Foto:

AFP

Es lo que los paladines del fútbol rocoso, defensivo, físico y ultratáctico nunca entenderán: eso es arte, lo que hizo de este juego el entretenimiento más apasionante de la humanidad. Lo demás es una película muda con imágenes de muñecos que se mueven con mayor o menor gracia o acierto. Los abogados del catenaccio inventaron otra, muy astuta: que los amantes del buen fútbol no trabajan, no planifican, no saben defender y son unos vagos que hacen asados y se van de parranda. Que además son perdedores. Guardiola los destrozó.

Espinosa, vale recordarlo, es el línea que no vio el gol de Lampard a Alemania en el Mundial 2010 y que le costó la eliminación a Inglaterra. La pelota entró medio metro… No la vio. Es el que no convalidó el gol de Peñaranda, de Venezuela, a Chile en la última Eliminatoria. La bola también estaba adentro. Tampoco la vio. Es un ingeniero al que se la caen los puentes y le siguen dando obras.

Pero ahora, por suerte, tenemos el VAR. Claro que el VAR nos corta el grito de gol y después, aunque lo validen, ya no es igual, la emoción surge en el momento, no después.

Cercano a los 34 años, es dudoso que Teófilo Gutiérrez vuelva a la Selección, juegue otra Copa América o una nueva Eliminatoria. Con todo respeto: Bacca, Muriel, Jackson Martínez, Borja, el mismo Borré, etcéteras varios (Falcao son cinco centavos aparte), son todos buenos, alguno hasta podría ser mejor que Teo, lo que no tienen es la impronta callejera, la gracia, el desparpajo, el salero como dicen en España, de este barranquillero que en cuatro segundos ilumina un partido olvidable y te lo hace recordar por años.

¿Por qué le gana Junior a Santa Fe? Porque tiene más juego. Cuenta con tres jugadores de fútbol que a Santa Fe le gustarían: Jarlan Barrera, el típico 10 creativo que en una maniobra define un partido; el muy buen elemento que es Luis Díaz, que hizo el gol salvador ante Defensa y Justicia; y Teo. Santa Fe tiene a Wilson Morelo, muy competente, pero el 9 es la carrocería y el mediocampo el motor, si este no funciona el auto no se mueve. Morelo se pasó la noche esperando una bola, una solita. Y tropezando contra un tal Pérez, que pone cara de bueno, pero piernas de malo.

Hubo diferencias de imaginación futbolística. Eso explica el resultado. Santa Fe no tiene fútbol en el medio y por eso le cuesta horrores generar un gol, una jugada de peligro, un uuuuuhhhhhh… algo. Dispone de una dotación de eficientes recuperadores, por eso es difícil que lo goleen, también es complicado que llegue a la red. Siempre le será más fácil jugar de visita que de local. Afuera se encuentran espacios, de local hay que llevarla y pensar, ingeniar, crear, burlar, pergeñar. Y eso es más difícil. Puede que haga un mejor partido en Barranquilla, pero Comesaña es zorro viejo y no saldrá a atacarlo para no ofrecerle campo traviesa. Ya tiene dos goles en el saco, no necesita más. Propondrá la discusión en el medio y, si se abre un hueco, lastimar.

No quisiéramos olvidar, en el gol de Teo, el primer toque, a cargo de Luis Narváez, se hizo el descuidado y les robó la billetera a los defensas de Santa Fe. Bien por él. Tampoco dejar pasar el juego sergiorramesco de Javier López. Él sabe que tiene una fuerza descomunal y la ejerce. Un día va a pasar una desgracia. Lo lindo, en esta época de redes sociales, es que un individuo le rompe los ligamentos a otro y luego le manda un tuit del tipo: “No fue mi intención, hermano, el fútbol da revancha, ya volverás, suerte en tu recuperación”. Se arregla todo con una disculpita. Disculpucha. Sergio Ramos es un maestro en eso, primero les parte el tabique, después les manda un trino primoroso. Mientras, va sumando títulos.

Telón. Mención de honor para el golazo de Piedrahíta. Ese tiro sale una vez en la vida, Marlon: fue el jueves. A festejarlo.

JORGE BARRAZA
Para EL TIEMPO
En Twitter: @JorgeBarrazaOK

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