Datos

Niños y adolescentes necesitan un cambio en la forma de protegerlos

La recuperación de los niños internados en hogares de ICBF no se completa la mayoría de las veces.

Cuando Nadie Nos Ve: Modelos Internado

El Grupo Intergeneracional de Investigación GIDI, compuesto por niños y adolescentes en restablecimiento de derechos, docentes y estudiantes de la Universidad de Antioquia, en el Consejo de Medellín.

Foto:

Sara Castillejo Ditta / El Tiempo

Por: Sara Castillejo Ditta
25 de octubre 2018 , 03:29 p.m.

Es sábado a las 10 de la mañana y, mientras las demás adolescentes del internado están en pijama o en uniforme terminando de lavar su ropa, trapear los corredores y fregar las gradas de la placa deportiva, Elisa atraviesa el patio en ropa de calle.

Al verla, sus compañeras empiezan a gritar.

– ¿Se va subir por la reja? – le pregunta alguna.
– Sí, porque no me quieren abrir – responde Elisa.
– ¡Que Dios la bendiga! – le grita otra.
– ¡Que la Virgen la cuide! – una más.
– ¡No deje el buso! – una cuarta.

Elisa, con un pequeño morral sobre la espalda, se encarama en la reja que separa el internado de la calle y en dos brincos llega hasta arriba. Pasa una pierna y luego la otra, queda sentada de espaldas al hogar. Se vuelve para dar la última mirada y salta hacia afuera.

Una niña que no presenció la fugaz escena atraviesa el patio a toda carrera.

- ¿Elisa se voló? –pregunta agitada. Acto seguido se aferra a las rejas, mirando a la calle, llorando.
- Elisa, devuélvase. ¡No se vaya! –suplica.

Pero Elisa no volteó.

Esta escena ocurrió durante 2017 en un internado que presta servicios para el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) en Medellín. Pero se repite, con otros protagonistas, en todos los programas de confinamiento destinados a brindar protección a los niños que, afuera, no cuentan con ella.

1.619 niños, niñas y adolescentes han ingresado a modalidad de internado en Medellín desde 2016 hasta la fecha por violencia intrafamiliar y/o externa, explotación sexual comercial o amenazas contra su vida dentro y/o fuera de la ciudad. Es decir, por una, varias o todas esas situaciones.

Y a pesar del enorme riesgo que representa salir, en el mismo periodo, 1.210 hicieron lo mismo que Elisa. Dentro del Sistema de Protección le llaman Egreso Irregular, pero significa que se escaparon.




En Medellín



Desde 2016 hasta lo que va de 2018


1.619

*NNA ingresaron a internados del ICBF

por

Violencia intrafamiliar y/o externa, explotación sexual comercial o amenazas contra su vida dentro y/o fuera de la ciudad



durante el mismo tiempo


1.386

NNA, que entraron por esas mismas causas, salieron de internados del ICBF



de ellos


176

cumplieron sus objetivos

176

cumplieron sus objetivos

y

1.210

se
evadieron



en síntesis


87.3%

de los niños que salieron de internados de protección entre 2016 y 2018 fue porque se volaron



*NNA: Niños, Niñas y Adolescentes.
FUENTE: Unidad de Niñez de la Alcaldía de Medellín. ANALISIS Y ELABORACIÓN: Unidad de Datos EL TIEMPO


Iván Felipe Muñoz, el primer director que tuvo Crecer con Dignidad, explica que luego de que ocurre la fuga “depende de la norma institucional [de cada internado] que, con unas acciones pedagógicas, le permitan regresar o que su salida sea definitiva”.

El Egreso Irregular se entiende, así, como una violación a las reglas por parte de los niños, niñas y adolescentes, pero Muñoz explica que “aunque se vea como un acto de rebeldía, a veces pasa por un síndrome de abstinencia mal manejado, por un ejercicio autoritario de la norma por parte de los profesionales o a veces es un asunto familiar”. Y se detiene a pensar, “yo me acuerdo de casos donde a los chicos víctimas de explotación los llamaban a la institución y les decían: ‘no… bien, qué bacano que estés en la institución, pero nosotros nos estamos muriendo de hambre’”.

qué bacano que estés en la institución, pero nosotros nos estamos muriendo de hambre

Maritza Serna trabaja como psicóloga en uno de los programas de protección de la ciudad y, además, desarrolla una investigación sobre las representaciones sociales de los niños que han pasado por restablecimiento de derechos por haber sido víctimas de Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes (ESCNNA). A ella le preocupa que los modelos de atención no se cuestionen: “es lamentable ver que muchos niños y niñas recrean su infancia en instituciones y que no les estamos poniendo atención, es un tema del cual no se habla, que transita en la clandestinidad”

Óscar Uribe, del secretariado de la Mesa contra la ESCNNA, hizo varios trabajos en las cárceles de Jericó, Sabaneta y Caldas y hoy dice que el trato de los niños en los internados de protección es carcelario: “la sensación tiene que ver con, por ejemplo, cuando uno ingresa al Centro de Diagnóstico y Derivación y lo primero que siente es el ruido de la reja cuando es cerrada y, luego, cuando entras al patio interior, se cierra la otra puerta, que tiene una ventana pequeña que sólo abre de afuera hacia dentro, para mirar quién quiere salir, o qué está pasando en el interior del patio”, describe.

Serna detalla, además, que "me he encontrado que tanto niños, niñas y adolescentes, como técnicos de la atención y defensores de familia hacen un símil del internado con la cárcel, lo cual, por supuesto, va a tener el efecto en los chicos de querer salir".

Estos tres profesionales están de acuerdo en que es el Sistema de Protección el que debe adaptarse a las necesidades de los niños y no al revés.

es el Sistema de Protección el que debe adaptarse a las necesidades de los niños y no al revés

Pero la realidad está muy lejos de eso. De once programas que maneja la administración local para estas vulneraciones seis son internados y de ellos, sólo uno tiene más procesos terminados por cumplimiento de objetivos que Egresos Irregulares y es una clínica.

Entre los programas restantes hay dos hogares de paso, que es donde ubican a los niños, niñas y adolescentes mientras el defensor de familia les dicta una medida de protección permanente; una Casa Egreso, que es para quienes terminaron procesos exitosamente pero no pueden regresar a su casa o no tienen casa; un proyecto de atención en calle, que brinda atención en inquilinatos, residencias y hoteles de sectores altamente riesgosos de la ciudad y una institución de puertas abiertas, que es un modelo de enganche para que los niños, niñas y adolescentes gocen de un ambiente sano durante el día, con la intención de que con el tiempo tomen voluntariamente la decisión de internarse.

La deserción en estos proyectos es mínima, comparada con los internados: 137 Egresos Irregulares, entre todos, desde 2016 hasta ahora. Además, 2.486 procesos terminados por cumplimiento de objetivos en el mismo periodo.

Entonces los niños no rehúyen la protección, como podría pensarse, pero a la espera de que los modelos se discutan y el Sistema se actualice, Elisa se voló.




A continuación puede descargar la base de datos enviada por la Unidad de Niñez de Medellín.




*La escena de Elisa ocurrió en 2017 y fue documentada como parte del trabajo de grado Del país para la calle.


POR:
Sara Castillejo Ditta
Twitter: @CastillejoDitta
UNIDAD DE DATOS

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA