Música y Libros

Diálogo entre un columnista y un caricaturista

'A otro perro con ese hueso' reúne columnas de Gabriel Silva y caricaturas de Matador.

Matador

Con su pincel y su mirada singular, Matador alerta todos los días a los lectores de este diario sobre la realidad nacional y extranjera.

Foto:

Matador

16 de febrero 2018 , 10:47 p.m.

El nuevo libro 'A otro perro con ese hueso' es, como lo anota Roberto Pombo, director de EL TIEMPO, “un experimento singular”. La publicación reúne las columnas de opinión del exministro Gabriel Silva Luján y la satírica mirada de las caricaturas de Matador, de los últimos años.

“No se puede uno imaginar dos colaboradores de este diario más distintos. (...) El caricaturista, un pereirano raizal que almuerza fríjoles con su mamá todos los días, quien a su vez le inspira muchas de las caricaturas, y Silva, un cachaco de ascendencia santandereana que parece un quijote en sus columnas, enfrentando a más de un molino de viento”, anota Pombo en el prólogo.

Precisamente, Silva, uno de los coautores del libro, cuenta lo placentero que fue hacer parte de esta idea de Intermedio Editores, con su columna que le aceptó al director de este diario cuando regresó de la embajada en Washington, en el 2012.

“Acepté encantado porque veía a un país sumido en un sunami de autoritarismo y de pugnacidad que impediría dejar atrás la polarización y la guerra. Pensé que de pronto se podría ser relevante en esa discusión. Además, no soy de los que callan, así se incomoden algunas o así nos cueste uno que otro amigo. Los santandereanos no nos caracterizamos por la obsecuencia o por la genuflexión”, dice Silva.

¿Cómo surgió el título?

Ese sí es de Matador, que tiene una forma excepcional de condensar las cosas y plantear la realidad de manera brillante en una imagen y en una frase. Surgió por la incredulidad, la indignación y el rechazo al abuso que comparto con Matador, ante tantas cosas oscuras que pasan en este país. A ninguno de los dos nos gusta tragar entero. Tampoco el país está dispuesto a eso.

La gente se cansó de entregarse a los de siempre por migajas

¿Cómo piensa los temas de su columna cada semana?

Estoy convencido de que la innovación analítica y sorprender al lector es la esencia del periodismo de opinión. Por ejemplo, la caricatura diaria de Matador no solo condensa la realidad, la modifica dándole una perspectiva “iluminante”, a sus seguidores, como diría el expresidente Turbay. Tratamos de ir más allá de la reportería de los lugares comunes. Mi problema, en cuanto a la selección de los temas, es que soy un hombre que debió haber nacido hace siglos, soy un tipo del renacimiento, me interesa todo.

¿Qué cualidades cree que debe tener un columnista?

Sinceridad, coraje y compromiso con la verdad. Al que le caiga el guante que se lo chante. Me alegra que los principales seguidores de la columna sean mis contradictores ideológicos. Me imagino que los lunes les amargo el desayuno. A los otros, que me escriben con frecuencia, les agradezco la paciencia todos estos años.

¿En qué momento se vincula Matador a este proyecto editorial?

Quiero hacer una precisión. No es Matador quién se vincula al proyecto. Es él la inspiración de este proyecto, y por lo tanto su participación era un requisito indispensable, sine qua non para alcanzar el objetivo de poner en contexto noticioso e histórico el acontecer nacional. Una opinión sin caricatura pierde mucho, y una opinión con caricatura puestas en el contexto de la noticia –que es lo novedoso del libro– es un tesoro.

¿De qué manera siente que dialoga el pensamiento de ustedes dos?

¿Puede creer que no nos conocemos personalmente sino hasta ahora? No era necesario. Existe en general, y con inmensa frecuencia, una identidad que caracteriza nuestras visiones de la realidad además de un ‘tempo’ coordinado sin concertarlo, con la espontaneidad del jazz. Esa sincronía la entendí como una conversación silenciosa, pero constante y trascendente. Espero que el libro refleje eso.

¿Cuál es su lectura del país político actual? 

Hay que leer a Matador. Allí está todo. Y de pronto en una que otra columna de Catalejo algo se encuentra. Soy mucho más optimista que las casandras de oficio que anuncian desastres y apocalipsis todos los días. Los colombianos, como se dice, son mucho más que sus dirigentes. La gente se cansó de entregarse a los de siempre por migajas. También desconfía cada vez de los que usan el miedo para beneficiarse políticamente.

CULTURA
EL TIEMPO @CulturaET

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA