Diana Molano, mujer con síndrome de Down, prepara su libro de poesía - Música y Libros - Cultura - ELTIEMPO.COM
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'Sueño con ser la mejor poeta de Colombia y que me conozcan como soy'

Diana Molano, una mujer con Síndrome de Down, prepara su primer libro de poemas: tiene más de 500.

El sueño de Diana, 500 poemas y su primer libroEl sueño de Diana, 500 poemas y su primer libro
Diana Molano

Ana Puentes

12 de octubre 2018 , 05:44 p.m.

"Cuando estoy sola y leo, estoy en el viento. La lectura es mi paz, nadie me mira ni me toca. En las noches, cuando empiezo a leer, mi alma fluye", dice Diana y sonríe. Sus ojos rasgados, un hablar algo más pausado y una única línea que atraviesa la palma de su mano, delatan una diferencia a los ojos de la gente: tiene Síndrome de Down. 

Los 20 cuadernos en su maleta, con más de 500 poemas escritos por ella a mano, revelan una sensibilidad y capacidad literaria que su madre y sus maestros tildan de envidiable. 

Diana Molano tiene 29 años, es poeta y mientras sueña con su primer libro de poesía, desafía los efectos de un cromosoma extra en su par número 21.    

Hablando con la noche

"Ella aprendió a leer a los cuatro años. Quería que tuviera una buena vida, por eso invertí en educación y en estímulos desde que tenía ocho meses", afirma Martha Fajardo, madre de Diana quien, desde muy pequeña, se enamoró de los libros. 

Fue de hecho en una visita a la Biblioteca Julio Mario SantoDomingo, ubicada al norte de Bogotá, en la que conoció los talleres 'El Despertar' de la Fundación Fahrenheit 451. Allí dictaban talleres de creación literaria a personas en condición de discapacidad cognitiva.

"Diana demostró una sensibilidad muy grande desde el primer día. Le dimos temáticas, palabras y oportunidad de escribir. Entonces ella empezó a soltarse", explica Mauricio Díaz, miembro de la Fundación y uno de los primeros profesores de Diana. 

Y ella se comprometió con el trabajo. Noche a noche, desde 2010, escribió a mano al menos un poema en varios cuadernos. "A las 11 p. m. escucho música y empiezo a crear. A veces me dan las dos de la mañana", dice y mira con picardía a su mamá. 

¿Sus temas?: La muerte, la luna, las estrellas, el mar, el amor, el desengaño y el cielo azul.

A veces, incluso, le habla a la noche. ¿Noche por qué te vas?¿Yo qué te hice?¿Te he hecho sentir mal? [...]No, no me dejes ahí, noche. Si te despides, mi corazón en un rato se irá. Miércoles 9 de noviembre de 2016. 

El sueño de Diana

En 2017, su mamá imaginó un cuadernillo con algunos de sus poemas para regalar a la familia. Y Diana soñó con un libro.

Desde entonces, miembros de la Fundación se han puesto a la tarea de transcribir a computador los poemas que plasmó en sus cuadernos entre 2010 y 2016. Pero, mientras revisaban ortografía y algunos detalles de puntuación, Diana no se detuvo. "Ella iba más rápido que nosotros. Hace poco supimos que tenía cuadernos de año y medio de trabajo y tuvimos que sumar más manos", agrega Mauricio.

Se espera que 'Anochecer', el libro de Diana, tenga entre 100 y 120 poemas. 

"Sueño con ser la mejor poeta de Colombia y que me conozcan como soy", dice Diana. Y anhela el día en el que pueda ver su libro impreso. Aún están reuniendo fondos para costear la diagramación y producción. 

Mientras espera, guarda silencio, espera y lee otro poema que hizo en julio de 2013:

Yo no puedo entender cuando el silencio se pone triste
Yo soy la oscuridad
[...]
Yo soy una nube sola
Se vuelven solas las estrellas también
Son solas como yo
No siento tristeza, 
ni desamor

Diana Molano

Diana escribe poemas a diario desde 2010.En 20 cuadernos reúne casi 8 años de poesía.

Foto:

Ana Puentes

Diana Molano

Su cuaderno favorito es este, con portada de Justin Bieber. A Diana le encanta la música romántica. 

Foto:

Ana Puentes

Diana Molano

Sus poemas los escribe a mano, los marca con día y, además, los rotula con el tema que va a tratar. 

Foto:

Ana Puentes

Diana Molano

Diana comenzó publicando en el periódico El Despertar, que reúne varias obras de otros jóvenes y adultos que asistieron a los talleres de Fahrenheit 451.

Foto:

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Diana Molano

Esta es una de las primeras fotos de Diana en las actividades de creación literaria. 

Foto:

Ana Puentes

Diana Molano

Diana sueña con ver reunidos algunos de sus poemas en su primer libro: 'Anochecer'.

Foto:

Ana Puentes

"Su poesía se caracteriza por la sencillez y la claridad de sus imágenes", reconoce Mauricio. Y su mamá celebra una musicalidad que ni a ella se le habría ocurrido. 

No se sorprenda 

Diana no es la única que ha demostrado un talento que no se opaca por una discapacidad que algunas personas confunden con una barrera.

Hay alumnos del taller que hacen cuentos. Felipe Niño, por ejemplo, con su obra, creó un calendario para su familia. Juana Gutiérrez dicta talleres y actividades en jardines escolares.

"Tenemos también el caso de Tatiana Liévano, quien ahora trabaja como asistente de biblioteca en el colegio donde ella estudió. Y tiene la ‘Hora de Tati’, un rato en el que ella le lee a los niños", agrega Mauricio. 

Según Norma Sánchez, de la Fundación Saldarriaga, trabajos como el de la Fundación Fahrenheit 451 han permitido quitar los rótulos que se atribuyen a este tipo de discapacidad y abrir espacios de interacción con la sociedad para crear una verdadera inclusión. 

"Son transformaciones que empiezan por algo tan sencillo como quitar el mito de que un joven con Síndrome de Down no puede escribir un poema", explica Sánchez. Y agrega, "como sociedad hay dos vías: o nos volvemos barreras para ellos o nos formamos como facilitadores". 

Mónica Cortés, directora de As Down, una organización que reúne familias que promueven la inclusión y el reconocimiento de los derechos de esta población, afirma que estos estímulos desarrollan y potencian sus habilidades en el campo del lenguaje. 

"Todo lo que tenga que ver con lectoescritura es positivo para ellos. Pero lo es aún más si abrimos espacios, no solo con chicos de su misma condición, sino con entornos cotidianos", asegura. 

Diana, por ejemplo, sube nuevos escalones. Este mes retomará sus clases con niños de Jardín. 

Mientras tanto, lee sonetos y piezas de Porfirio Barba Jacob y Jairo Aníbal Niño. Crea más cuadernos y, sin darse cuenta, le escribe a una tristeza que se va disipando. "El silencio se ha vuelto como un amigo... también la soledad". Noviembre de 2014

ANA PUENTES
ELTIEMPO.COM

Si usted quiere colaborar con la publicación del libro de Diana puede consignar su aporte a la cuenta 50701270401 de ahorros de Bancoomeva. O contactarse con Fahrenheit 451 a través del correo fund451@gmail.com

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