Ralph Lauren celebra 50 años en la industria de la moda - Gente - Cultura - ELTIEMPO.COM
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Ralph Lauren, medio siglo del sueño americano

Auténtica leyenda de la moda, el diseñador celebró las bodas de oro de su marca fundada en 1968.

Ralph Lauren

Ralph Lauren ha desfilado sus propuestas por las pasarelas más importantes del mundo.

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Doug Kanter / AFP

Por: Carmen Martín - Efe Reportajes
14 de octubre 2018 , 12:15 a.m.

Camisas de franela, faldas y pantalones vaqueros, vestidos de terciopelo, abrigos de paño, estampados tribales, botas estilo vaquero, sacos de punto, cazadoras de cuero, capas y sensuales vestidos que simulan colchas de retales son algunas de las prendas icónicas que han definido el estilo único de Polo Ralph Lauren, una de las firmas más emblemáticas de la industria de la moda desde su nacimiento en 1968.

Desde sus inicios, la firma, capitaneada por Ralph Lauren, se instituyó como una forma de rendir tributo a las raíces estadounidenses, de vender el ‘american dream’ en forma de moda y trascender barreras geográficas. Ralph Lauren es la perfecta representación del orgullo ‘made in USA’, con la bandera de barras y estrellas como parte de la paleta de colores irrenunciable de la marca.

Un estilo que se ha ido moldeando con el paso del tiempo, combinando prendas de trabajo y sastrería tradicional con piezas de aire más deportivo sin dejar de lado la más mítica de todas, el polo, que reaparece en cada colección del diseñador desde hace 50 años. Esta prenda atemporal, inspirada en la que llevan los jugadores de esta disciplina deportiva, le ha permitido a Lauren consolidar todo un imperio alrededor de una idea de patriotismo y orgullo nacional. Los sombreros de ‘cowboy’, los gorros de lana, los chalecos acolchados combinados con corbatas, los bombines y las gorras ‘gatsby’ completan la propuesta ‘fashionista’ de Lauren que no falta en cada desfile.

Ralph Lifschitz (78 años), más conocido como Ralph Lauren, nació en Nueva York (Estados Unidos) en 1939. De origen judío, se crió en el barrio neoyorquino del Bronx. La leyenda dice que, cuando era un niño, alguien le pregunto qué quería ser de mayor, y él contestó: “Millonario”. Nunca desfalleció en ese objetivo.

Tras estudiar economía en el City College, Manhattan, con 28 años (1967), diseñó su primera línea de corbatas para la casa textil Brooks Brother, a la que se vinculó cuatro años antes como vendedor. Ya fuera de la empresa, en 1968, comenzó a comercializar estos accesorios en una tienda propia bajo el distintivo Polo.

Poco después introdujo una propuesta completa para hombres, con camisas, sacos y pantalones, con la que empezó a abrirse camino en la industria. Habría que esperar hasta 1971 para conocer su primera colección destinada a la mujer.

Desde entonces, la firma ha ido ganando notoriedad gracias a su estilo clásico y de porte aristocrático, y, medio siglo después, vende ropa de hombre, de mujer y de niño, complementos, perfumes, productos de decoración y hasta accesorios para mascotas.

Su logotipo, un jugador de polo a lomo de un caballo, es reconocido en todo el mundo, un sello empresarial que tomó un gran impulso tras diseñar el vestuario de la película ‘The Great Gatsby’, en 1974.

Tres años después, Diane Keaton lució un ‘look’ con el sello Ralph Lauren en el filme de Woody Allen ‘Annie Hall’, un atuendo que se convirtió en un emblema e hizo de Keaton una de las principales embajadoras de la marca.

En 1986 se convirtió en el primer diseñador en aparecer en la portada de la revista 'Forbes'. Ese mismo año convirtió la mansión Gertrude Rhinelander Waldo House, de corte renacentista francés, ubicada en el 867 Madison Avenue de Manhattan, Nueva York, en el buque insignia de la marca.

No hay muchos diseñadores que puedan presumir de celebrar sus bodas de oro en la industria de la moda, un mundo que se renueva cada seis meses en función de los gustos y la inspiración de los directores creativos. En cambio, Ralph Lauren ha preferido ser fiel a sí mismo y proponer prendas que venden un estilo de vida y que ha ido renovando cada temporada, sin perder su toque distintivo.

La pasada Semana de la Moda en Nueva York, celebrada a principios de septiembre, fue el escenario elegido por el diseñador para celebrar su 50.° aniversario. Sobre la pasarela, una de las propuestas que se destacó fue una colección ecléctica en la que rindió tributo a la individualidad e independencia de la mujer, con estampados tribales y vestidos de terciopelo, y en el caso de la colección masculina, predominaron los cortes señoriales extraídos de la sastrería tradicional. “Quería crear y compartir una pasarela profundamente personal y que representara la suma de los estilos en los que siempre he creído: personal, auténtico y eterno, en un lugar tan neoyorquino por excelencia y tan especial para mí: el Central Park”, dijo el modisto tras el desfile.

CARMEN MARTÍN
EFE Reportajes
En Twitter: @EFEnoticias

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