Documental sobre el cementerio de El bueno, el malo y el feo - Cine y Tv - Cultura - ELTIEMPO.COM
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La mágica restauración del cementerio de ‘El Bueno, el Malo y el Feo’

El documental ‘Desenterrando Sad Hill’ registra la iniciativa de revivir esta locación del clásico.

El bueno, el malo y el feo

Los protagonistas de ‘El Bueno, el Malo y el Feo’: Clint Eastwood, Eli Wallach y Lee Van Cleef.

Foto:

Cortesía documental ‘Desenterrando Sad Hill’

Por: Yhonatan Loaiza Grisales
04 de noviembre 2018 , 09:28 p.m.

Tres forajidos protagonizan una búsqueda épica, atravesando los horrores de la guerra de Secesión de Estados Unidos, para encontrar un tesoro de 200.000 dólares maridado con la sangre de miles de soldados confederados y de la Unión. Tras casi tres horas de aquella epopeya, el Bueno (Clint Eastwood), el Malo (Lee Van Cleef) y el Feo (Eli Wallach) llegan al final de su travesía y se enfrentan en un duelo épico, amplificado por la música de Ennio Morricone. El tiroteo tiene como epicentro un cementerio circular con miles de tumbas, un símbolo de las víctimas sin nombre y sin rostro de aquella sangrienta guerra.

El avance del tiempo cubrió de gloria a esa secuencia de la película 'El Bueno, el Malo y el Feo', del italiano Sergio Leone, que se estrenó en 1966. Pero ese paso del tiempo también fue enterrando en el olvido el cementerio de Sad Hill, en el que se enfrentaron aquellos tres inolvidables personajes. El equipo de producción de la cinta construyó la locación en la provincia de Burgos, en el norte de España, entre los municipios de Contreras y Santo Domingo de Silos.

“En España desde los años 60, cuando el régimen de Franco empezó a dar una imagen de apertura y de transparencia al resto del mundo, se creía que la mejor forma era traer producciones internacionales y por eso en esos años se rodó 'Lawrence de Arabia', 'Patton', todos los 'spaghetti western' (género en el que se clasifica 'El Bueno, el Malo y el Feo') y un montón de películas en la variedad de la geografía española”, relata el documentalista Guillermo de Oliveira desde Madrid.

Oliveira se define como un cinéfilo encantado por la mitología de grandes clásicos. El español recuerda que cuando estuvo en Los Ángeles fue al restaurante en el que Al Pacino y Robert de Niro, dos glorias del cine, grabaron por primera vez una escena juntos en la película 'Heat', de Michael Mann, y también visitó el cañón en el que se lanzaron Thelma y Louise en la cinta de Ridley Scott. Hace cuatro años, el artista se encontró con una noticia sobre otra locación legendaria: en la radio contaron que el cementerio de 'El Bueno, el Malo y el Feo' aún existía y, además, un grupo de fanáticos de la cinta quería desenterrarlo.

“A mí me parecía alucinante que una locación que yo daba completamente por perdida siguiera existiendo y encima tenga una historia tan hermosa y tan poética, que medio siglo después los fanáticos quisieran restaurarla”, comenta el realizador, quien se puso en contacto con los líderes de la Asociación Cultural Sad Hill, quienes estaban tramitando los permisos de medio ambiente y con el ayuntamiento para poder empezar a reconstruir Sad Hill.

En septiembre del 2015, obtuvieron el permiso e hicieron la primera convocatoria para cavar, poner las cruces sobre las tumbas y rehacer el muro que rodeaba el círculo de piedras. La intención de Oliveira era hacer un cortometraje documental, pero el rumor de aquella iniciativa se fue propagando como una de esas bolas de heno que recorre cualquier western.

“En aquel entonces no me podía imaginar que el fenómeno iba a alcanzar esa envergadura, que se iban a unir fanáticos de todas partes de España, luego de Francia y de Italia. Al cementerio llegó gente que había hecho 1.500 kilómetros en coche el fin de semana para ir a cavar, y eso lanzaba una pregunta: ¿qué te da el cine que es capaz de provocar sensaciones así? Y entonces fuimos siguiendo el proceso durante casi dos años y en paralelo intentando entrevistar a gente que pudiera arrojar luz a este porqué”, explica el documentalista.

Así se fue confeccionando la columna vertebral del documental Desenterrando Sad Hill, que se acaba de estrenar en España y que ha ganado reconocimientos internacionales, como el de mejor película de la sección Noves Visions del Festival de Sitges –en Colombia, se pudo ver en el pasado Festival de Cine de Santander–.

El bueno, el malo y el feo

El italiano Sergio Leone, director de 'El Bueno, el Malo y el Feo', en medio del cementerio de Sad Hill, en el que había unas cinco mil tumbas.

Foto:

Cortesía documental ‘Desenterrando Sad Hill’

Oliveira cuenta que Sad Hill quedó abandonado después del rodaje y la vegetación fue cubriendo las tumbas y las piedras en las que se pararon Eastwood, Van Cleef y Wallach. El artista dice que tal vez fue la falta de conciencia ecológica lo que llevó a los responsables de la película a dejar ahí tirado todo y ni siquiera recoger las cruces de las tumbas.

“Gracias a eso, y a que estaba realmente en un valle en mitad de la nada, por donde no han pasado más que vacas durante medio siglo, se ha conservado. Y claro, en aquel entonces era una película más, de tantas que se rodaban, pero cincuenta años después nos damos cuenta de que estamos ante una de las grandes películas del siglo XX, sin duda uno de los western mejor logrados... Yo creo que no hay mejor filtro que el tiempo para darse cuenta de qué películas perdurarán y por eso es muy importante conservar un patrimonio y un legado cultural como este”.

La apuesta de Oliveira fue contactar a personas del equipo El Bueno, el Malo y el Feo que aun estuvieran vivas –Van Cleef, Wallach y Leone ya fallecieron–. Fue así como lograron entrevistar a personajes del porte de Carlo Leva, asistente de la dirección de arte; Sergio Salvati, asistente de cámara, y Eugenio Alabiso, uno de los editores que ayudaron a construir la apoteósica secuencia final –como recuerda Oliveira, la edición yuxtaponía los planos generales del cementerio con primerísimos primeros planos de los ojos de los protagonistas–.

A ellos se sumaron fanáticos famosos, como James Hetfield, vocalista de Metallica; Joe Dante, creador de 'Gremlins', y el cineasta español Álex de la Iglesia. “El cine te da la oportunidad de estar en lugares imposibles, y de pronto descubrir que eso existe, y hacer ese juego arqueológico de encontrarlo, parece como que de pronto nuestros sueños son reales”, dice De la Iglesia en el documental.

Pero el equipo de la producción no paró allí y se dio a la tarea de hablar con los dos grandes íconos de la película que aun viven: Morricone, de 89 años, uno de los compositores de bandas sonoras más celebrados de la historia, y Eastwood, que en este punto de la historia no necesitaría presentación.

“Ni Morricone ni Eastwood son viejas glorias que vivan de que les estén haciendo homenajes, de recordar tiempos pasados, son gente que sigue trabajando y mucho. En lo que nosotros hemos hecho este documental Eastwood ha hecho tres películas y Morricone ha ganado su primer Óscar por banda sonora original por 'Los ocho más odiados' (de Quentin Tarantino). Sacar tiempo para cualquier cosa que no sea su propio trabajo es muy difícil”, explica.

Fueron muchas charlas las que se requirieron para poder concretar una entrevista con Morricone, creador de la música de películas como 'Cinema paradiso' y 'Los intocables' y quien trabajo con Leone en muchas de sus películas, incluida 'La trilogía del dólar'. Para 'El Bueno, el Malo y el Feo', el músico creó piezas inmortales, como el tema principal, poblado de esos icónicos silbidos y gritos, y L’Estasi dell’Oro e Il Triello, que acompañan la secuencia final.

La esposa del compositor, María, fue quien cuadró la entrevista e invitó al equipo de producción a viajar hasta Roma. La cita fue en abril del 2016, unas semanas después de que Morricone ganara ese premio Óscar –además, llevaba un mes y medio convaleciente por una lesión de fémur–.

“Estaba harto de dar entrevistas, porque había ganado un premio, y tenía un humor de perros por no poder moverse de casa. Cuando llegamos, su mujer nos dice que lo esperemos en el salón, y después él sale de su despacho y empieza a blasfemar en italiano, diciendo que ya había dado todas las entrevistas que quería dar en su vida, que nos fuéramos, que él no había acordado nada de eso. Nosotros ya no sabíamos ni dónde meternos”, recuerda Oliveira.

El bueno, el malo y el feo

El legendario compositor italiano Ennio Morricone, que creó la música de ‘El Bueno, el Malo y el Feo’, es uno de los personajes entrevistados en el documental.

Foto:

Cortesía documental ‘Desenterrando Sad Hill’

La esposa de Morricone terció, diciéndole que ya habían hablado de eso, que esas personas habían llegado desde España y que debía ser gentil con ellos. “Atiéndeles. Si eres bueno, tal vez te prepare la comida”, fue la frase con la que finalmente lo convenció.

Pero los retos no finalizaron allí, pues Oliveira cuenta que es muy complicado hacer que Morricone hable de las películas de Leone, pues dice que tiene una filmografía de más de 500 cintas y está cansado de que le pregunten siempre por las mismas. Estratégicamente, el equipo del documental le había llevado algunos obsequios de España, como vino de Rioja, jamón y un documental sobre el músico Paco de Lucía. “Poco a poco fuimos conquistándolo y cambiándole de humor, y al final nos dio una entrevista maravillosa”, dice Oliveira.

Con Eastwood, cuya fama explotó luego de grabar 'La trilogía del dólar', el proceso fue más complejo, pues los artistas estuvieron hablando durante diez meses con Malpaso, su casa productora, para concretar una entrevista. Era como si el legendario actor se hubiera convertido en aquel tesoro de 200.000 dólares del filme original, en esa quimera que a cada tanto se antojaba más difícil de alcanzar. Pero al igual que en la historia de Leone, al final llegó el éxtasis, aunque no en forma de oro sino de respuestas.

“Clint es el único con el que no estuvimos en persona, pero su productora accedió a que les mandáramos las preguntas y nos enviaron el clip de la entrevista. Es una pena, pero cuando vean el documental verán que le hemos sacado auténtico petróleo porque hacemos de ese uno de los momentos más emocionantes de la película”, cuenta el realizador.

Y el cementerio sigue su restauración. Hace dos años, fue el escenario de una proyección de 'El Bueno, el Malo y el Feo' que celebraba medio siglo del estreno. Ahora, se ha convertido en una especie de sitio de peregrinación, en el que hay cerca de 3.600 cruces con nombres de fanáticos y de personajes célebres como Tarantino, seguidor incondicional del cine de Leone.

“Todos esos esfuerzos van destinados a que el cementerio sea declarado en España Bien de Interés Cultural. Sería la primera localización en España que recibe ese nivel de protección por sus características puramente cinematográficas”, finaliza Oliveira.


YHONATAN LOAIZA GRISALES
Cultura y Entretenimiento
​Twitter: @YhoLoaiza

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