Se estrena 'El crimen del siglo' en el Teatro Colón - Arte y Teatro - Cultura - ELTIEMPO.COM
Arte y Teatro

La tras escena del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán

El proceso de montaje de ‘El crimen del siglo’, obra que el Teatro Colón estrena este martes.

El crimen del siglo

Julián Román, quien le da vida a Roa Sierra, actúa junto a Carmenza Gómez. 

Foto:

Néstor Gómez. EL TIEMPO

16 de abril 2018 , 08:23 p.m.

- 23 de febrero

Julián Román se enfunda un sombrero negro y su mirada se transforma, su rostro adquiere un aire sombrío. Está a punto de adentrarse en el alma de un personaje definitivo en la historia de Colombia, Juan Roa Sierra, el presunto asesino de Jorge Eliécer Gaitán.

Su personaje está basado en la creación literaria de Miguel Torres, quien hace doce años lanzó el libro 'El crimen del siglo', en el que escudriñaba en todos los timonazos que dio la vida de Roa Sierra para llevarlo a estar al lado de Gaitán en el mediodía de ese 9 de abril de 1948. Torres asumió ahora el reto de adaptar su novela al teatro en un montaje que se estrenará el 17 de abril en el Teatro Colón y tendrá a Román como protagonista.

“Fue la mejor elección que pude hacer porque es un gran actor, muy receptivo, muy atento y disciplinado”, cuenta Torres sobre el intérprete, al que acompañarán Carmenza Gómez, Ramsés Ramos, Diego León Hoyos, Diego Trujillo, Isabel Gaona, Humberto Dorado, Elkin Díaz, Jorge Herrera, Edgardo Román, Lucho Velasco, Ulises González, Joe Broderick, Antón Tarasov, Candelaria Torres, Jenny Caballero y Clara Bernal.

Fue la mejor elección que pude hacer porque es un gran actor

A menos de dos meses del estreno, los ensayos de la producción se dividieron en varios grupos de actores. Esta tarde, Román trabaja junto a Gaona, Ramos y Hoyos, y ya da visos de una interpretación potente, llena de matices, con la que busca transmitir todas las preocupaciones de un personaje con un difícil presente y un futuro aún más oscuro.

A eso se sumará además una precisa partitura de movimientos, ya que el actor vivirá toda una maratón recorriendo los diversos espacios escénicos, que irán de la casa de María, su pareja, a la de Encarnación, su madre, y a otras locaciones externas de esa Bogotá de finales de la década de 1940.

“Estamos consiguiendo una coreografía, hay actores que me están ayudando a recibirme el sombrero y la chaqueta para llevarla a otro sitio y ayudarme con ciertas cosas de movilidad. Ya en el Colón será más complicado porque el espacio es más grande, ya hay otros niveles”, cuenta Román.

- 9 de marzo

Los ensayos previos de 'El crimen del siglo' se realizan en el Teatro ACA, que antaño se conocía como La Quinta Porra y muchísimo antes como el Teatro El Local, el escenario con el que Miguel Torres consolidó su carrera como creador teatral luego de salir del Teatro La Candelaria. En ese escenario montó recordadas piezas como una adaptación de 'La Cándida Eréndira y su abuela desalmada', de Gabriel García Márquez, y 'La siempreviva', un clásico del teatro colombiano.

Se siente un poco de nostalgia –reconoce el director– al volver a trabajar en ese espacio en el que vio nacer y morir al Local. “Pero al mismo tiempo me siento muy bien, es como volver a una antigua casa donde yo viví, eso sumado al hecho de que me he encontrado con que mi oficio de teatro sigue al día; es decir, dejé de trabajar muchos años, de hacer teatro y dirigir, pero fue como si lo hubiera dejado hace poco, me siento a mis anchas. Estoy es pensando qué voy a hacer cuando terminé este montaje”, asegura Torres mientras en las escalinatas se va acomodando el elenco de su nueva obra.

En una de las primeras filas,  Diego Trujillo ensaya sus líneas en un volumen apenas superior a un susurro. El actor será el encargado de encarnar al narrador de la historia, quien irá guiando a los espectadores por todo el caldeado ambiente político y social que vivió el país durante el año previo al asesinato de Gaitán, y también los llevará por la laberíntica mente de Roa Sierra.

Minutos después, el silencio expectante de la jornada se rompe por el aplauso colectivo para Edgardo Román, padre de Julián, que esa tarde tendrá su primer ensayo con el elenco completo. El experimentado artista hará el papel de Gaitán, un personaje que ya había representado antes en la serie de televisión 'Revivamos nuestra historia'.

En una de las primeras escenas, padre e hijo recrean ese primer encuentro entre el líder asesinado y su señalado homicida, en el que el joven desempleado le suplica ayuda al caudillo liberal para conseguir un empleo, pero la reunión termina abruptamente con la evidente molestia de los dos. En esa secuencia, Julián Román le da vueltas entre sus manos al infaltable sombrero de Roa, un elemento que trasciende la simple utilería y se convierte en una sutil metáfora de la psicología del protagonista.

“Creo que apenas estamos buscando los códigos con el director acerca de eso, porque el sombrero sí se vuelve una cosa muy importante. Hay una propuesta de Miguel interesante, y es que cuando Roa está sin el sombrero es como más vulnerable, son las escenas en las que está con la mujer y con la mamá. Con estos primeros ensayos estamos buscando ese juego, a ver hasta dónde va”, cuenta Román.

Cuando Roa está sin el sombrero es más vulnerable, son las escenas en las que está con la mujer y con la mamá

-24 de marzo

Calzándose una chaqueta de cuero azul con adornos rojos, y mirándose en un marco vacío, Juan Roa Sierra busca encontrar en su falso reflejo la confirmación de que en realidad es la reencarnación del general Santander. Esa idea es una de las tantas cucarachas que le recorren el cerebro a Roa Sierra, un personaje abatido por el peso de sus fracasos y que, además de creerse la reencarnación del prócer, se obsesiona con la idea de matar a Gaitán luego de su humillante encuentro.

“Uno de los riesgos que tiene este montaje es que no tiene un orden; Juan pasa de tratar de suicidarse a escribir una carta con la esposa y a estar feliz, de ahí va a pedir trabajo, y se lo niegan y después lo matonean. Entonces es un sube y baje, no tiene una secuencia real en el tiempo de verle un deterioro, sino que de un momento a otro se ve deteriorado y en la escena siguiente está diciéndole a la mujer que la va a invitar a cine en el taxi”, comenta Román.

Roa Sierra abandona su idea de asesinar a Gaitán tras encontrar la esperanza de un trabajo bien remunerado, pero por puro azar cae en las garras de un par de matones, encarnados por Ramsés Ramos y Diego León Hoyos, que también están urdiendo un plan para acabar con la vida del caudillo. Contra su voluntad, el personaje que encarna Román cae en las redes de una inmensa conspiración.

Todo este entramado teatral por supuesto hereda el monumental trabajo de investigación que hizo Torres para crear la novela original. Ahora, el reto ha sido convertir su propia literatura en una pieza escénica que, a medida que avanzan los ensayos, va modificando su duración.

“Le cuento que he hecho seis versiones y que el proceso del montaje me ha ido modificando la dramaturgia del texto, también por las necesidades de los tiempos, por la duración de las escenas, por los cambios escenográficos, teniendo en cuenta los espacios que vamos a utilizar o las facilidades o dificultades que tienen los actores para trasladarse de un sitio a otro”, argumenta el director y autor de la obra.

El complemento de la historia es una puesta en escena sobria que mediante elementos desgastados y grises refleja la cotidianidad de las familias de clase baja. Hay ciertos ecos de 'La siempreviva', en la que la cara de la tragedia también se pintaba con los pinceles de lo popular, con personajes reconocibles y entrañables, como es en este caso Encarnación, la madre de Roa Sierra.

Según Carmenza Gómez, la actriz que le interpreta, Encarnación es una de esas madres colombianas que a pesar de la pobreza hacen milagros para tener algo de comida en la casa y que además siempre protegen a sus hijos.

“Es una señora de la que no se sabe mucho, menos después de la muerte de Gaitán, porque lo más seguro es que la censura social debió de ser muy berraca y toda esa familia se desapareció. Miguel creó el personaje con mucho de ficción y le dio mucha humanidad”, asegura Gómez.

El crimen del siglo

En la obra también actúan Ramses Ramos y Diego León Hoyos

Foto:

Néstor Gómez. EL TIEMPO

-15 de abril

Faltan dos días para el estreno oficial de 'El crimen del siglo'. Hace una semana el equipo empezó a ensayar en el escenario del Teatro Colón,
y ya se están afinando los últimos detalles. La producción tiene ahora una duración de un poco más de 90 minutos, el diseño de luces estuvo a cargo del español Francisco Ariza. Además, hay un trabajo de proyecciones de video con el que se complementa la dirección de arte de Rosario Lozano.

Todavía hay una escena que ensayan con ahínco: el final. Se sabe que a Gaitán lo matan de tres disparos, que aparecen otros dos personajes con pistolas, además del protagonista, y que, al igual que la novela, la gran duda es si en realidad Roa Sierra fue quien disparó.

Una de las soluciones escénicas es la aparición de una liviana niebla, una bruma que, según Torres, se convierte en metáfora. “Es un sentimiento de la situación, de que el siglo, la historia, se ensombreció en ese momento”, les dice a sus actores.

Es una niebla que parece emanar de la mente de Roa Sierra, cuya cordura prácticamente ha estallado. En una de las escenas previas, por ejemplo, Encarnación encuentra a su hijo escondido debajo de su cama, como un animalito acorralado, lamentándose sobre esa cruz de asesino que le ha colgado su destino.

“Juan es uno de los hijos preferidos de Encarnación, aunque ella no presiente o no sabe cómo va a terminar. En ese momento parece que sí lo presintiera, son esas intuiciones que tienen las mamás; ella ve a su hijo un poco atormentado, desesperado, atolondrado, es una escena que a mí me conmueve mucho porque es una despedida tácita”, cuenta Gómez.

La otra figura femenina de su vida es María, la mujer con la que tiene una pequeña hija, que es interpretada por Isabel Gaona. Según la actriz, esa mujer de alguna manera representa la parte linda de la historia, lo que pudo ser esa relación amorosa en la que Roa Sierra encontraba su tranquilidad.

“María también es el lado humano, es decir, a través de la historia de Roa vamos a ver la política de este país, pero a través de María vemos a las mujeres de este país, de las cuales la situación no ha cambiado, seguimos en las mismas, con los niños creciendo en hogares sin padres, en hogares en situaciones económicas muy difíciles, destruidos por esas circunstancias sociales; ni siquiera es falta de afecto, sino que son dificultades económicas que destruyen cantidad de familias”, reflexiona Gaona.

En otro momento metafórico de esa secuencia final, casi todos los actores le dan espalda al público y se convierten en testigos inmóviles de esos tres balazos que resquebrajaron la vida del país. Ahí yace Gaitán, ahí yacerá Roa Sierra y ahí toma vida la visión de Torres del 9 de abril de 1948.

“Ha sido un camino lento, arduo, difícil, complicado. Ha habido momentos duros, amargos, y también muy satisfactorios y felices. Hay de todo en un proceso de esta naturaleza, pero creo que podemos ofrecer una buena obra que con el correr de los días va a ir armándose;

Dónde y cuándo 

Funciones de martes a domingo, hasta el 29 de abril. Teatro Colón. Calle 10 n.° 5-32. Boletas desde 30.000 hasta 70.000 pesos.

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