Museos del mundo dedicados a las colecciones de moda - Arte y Teatro - Cultura - ELTIEMPO.COM
Arte y Teatro

Ocho museos imperdibles del mundo que no pasan de moda

De Chile a Toronto y de Londres a París. Hay espacios dedicados a las obras de grandes diseñadores.

Galería del Anna Wintour Costume Center

Galería del Anna Wintour Costume Center, de Nueva York.

Foto:

Cortesía Anna Wintour Costume Center

22 de abril 2018 , 12:50 a.m.

Londres: The Victoria & Albert Museum

Se le conoce con la abreviatura V&A (Victoria and Albert). Posee una de las colecciones de vestidos más reconocidas y admiradas del mundo.

Su recopilación de vestidos abarca tendencias de moda entre el siglo XVII hasta el presente, con todo tipo de accesorios y vestimenta, como sombreros, bolsos, zapatos y sombrillas, entre otros. Además de los textiles que ha producido Gran Bretaña en los tres últimos siglos, el museo cuenta con telas de origen copto (egipcios que profesan la fe cristiana) y una antología de tapices y bordados que ocupa unas 18 habitaciones.

El edificio, de estilo victoriano y eduardiano, resistió daños ocasionados por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, tiene un área de 45.000 metros cuadrados y 145 galerías.

Nueva York: el diablo ahora se viste en el Met

El Instituto de la Moda del Metropolitan Museum (Met) tiene una de las colecciones más asombrosas de vestidos y accesorios del mundo. Son más de 80.000 piezas, entre las que se hacen selecciones para exhibirlas dos veces por año en torno de un tema o un creador. Esta parte del museo existe desde 1959, cuando se compraron las colecciones del Museum of Costume Art, de las hermanas Lewisohn, fundadoras del teatro Neighborhood Playhouse (Manhattan). Luego de reacondicionarlo, el pabellón fue inaugurado en el 2014 (con presencia de Michelle Obama) y bautizada Anna Wintour Costume Center, en homenaje a quien reina en el mundo de la moda desde los 70 e inspiró el personaje de Meryl Streep en la cinta El diablo viste a la moda. También hay dos visitas autoguiadas: Fashion in Art, sobre piezas y obras exhibidas; y Costume: The Art of Dress (con la voz de la actriz Sarah Jessica Parker, de Sexo en la ciudad), con la historia de la vestimenta del museo.

Toronto: botas y zapatos

Hay que tener un poco de imaginación para ver en el edificio de este museo una caja de zapatos, si bien es un rectángulo de cemento y vidrio. Construido por el arquitecto canadiense de origen japonés Raymond Moriyama, el Bata Shoe Museum está dedicado a la historia del zapato y el calzado. Es el lugar indicado para ver la sandalia de un legionario romano, botas del Medioevo o elegantes medias de las elegantes damas del siglo XIX. También una réplica de los suecos de Ötzi, el hombre de la Edad de Bronce cuyo cuerpo fue encontrado en un glaciar en los Alpes italianos. La visita no es solo un viaje en el tiempo sino también una gira por el mundo. Se ven sandalias doradas de reyes africanos, los zapatos rojos del papa Benedicto XV, botas de piel del Ártico. El museo fue creado en 1995 por la fundación de la familia Bata (checos que migraron a Canadá) con las colecciones personales de Sonja Bata, que empezó este trabajo de recopilación en sus numerosos viajes por el norte, donde conoció las distintas técnicas de fabricación de botas de las poblaciones esquimales.

París: dos por uno

París no sería París sin la moda, y la moda no estaría tan de moda sin París. Un museo lo resume todo y se llama sin rodeos Museo de la Moda y el Textil. Es un anexo del Museo de Artes Decorativas (situado en una de las alas del Louvre). Como otras instituciones que conservan prendas, no tiene exhibiciones permanentes, las piezas no lo soportarían. Destina los dos pisos de sus espacios a muestras temporales y temáticas, renovadas cada seis meses. Existe desde 1986, constituido sobre la base de las colecciones que conformó el de Artes Decorativas a partir de su inauguración en 1905. Recibió también donaciones en el siglo XX, en especial de las figuras más emblemáticas de la haute couture francesa: Paul Poiret y Jeanne Lanvin y Christian Lacroix; y de artistas como Sonia Delaunay. Sus aportes completaron un fondo cuyos trajes y accesorios más antiguos se remontan al siglo XIV. París tiene otro museo dedicado a los trajes: el palacio que construyó la duquesa de Galliera a fines del siglo XIX. Luego de varios usos, fue transformado en Museo de la Moda en 1977, con unas 90.000 piezas que trazan tres siglos de creaciones.

Romans-sur-Isère: la pantufla de Napoleón

Este pueblo al pie de los Alpes franceses y al norte de la Provenza fue desde la Edad Media importante centro de curtiembres. Ríos y selvas proveían en abundancia agua y tanino, insumos para trabajar el cuero. Cerca de Lyon (Francia) y del norte de Italia, Romans supo sacar provecho del talento de sus artesanos para vender su producción, diversificada con la fabricación de zapatos. Durante los siglos XIX y XX, el sitio vivió de la preparación de pieles y cueros y la producción de calzados (la casa local más famosa fue la de Charles Jourdan, quien creó zapatos para Edith Piaf, Jackie Kennedy o Sofía Loren). Hoy quedan apenas un puñado de empresas y talleres. Se dedican todos a nichos de la moda y trabajan exclusivamente para casas como Vuitton o Hermès. Para reivindicar su industrioso pasado, Romans-sur-Isère abrió el Museo Internacional del Calzado en un convento en desuso para conservar la mayor colección de zapatos del planeta: unas 16.000 piezas, de todas las épocas, los estilos y culturas. Además de la réplica de talleres, como eran hace más de un siglo, exhiben sus pertenencias, como una sandalia del Antiguo Egipto que tendría unos 5.000 años y la pantufla de Napoleón (certificado por un manuscrito).

Chile: el vestido de Lady Di

Una de las mayores colecciones de vestidos de América Latina está en una vivienda en el barrio de Vitacura de Santiago de Chile. Se trata del Museo de la Moda, en lo que fue la residencia Yarur Bascuñán (familia de textileros). Cumplió 10 años el año pasado y en esa ocasión exhibió una colección de vestidos de Diana Spencer. Tiene colecciones de alta costura europea y prendas de celebridades, como un vestido de Marilyn Monroe, otros de la princesa Diana y de Michael Jackson, Kurt Cobain, John Lennon, Madonna y Amy Winehouse.

ModeMuseum, Bélgica

Está ubicado en la provincia de Amberes. Realiza dos exposiciones por año con sus prendas de archivo (más de 25.000) y otras de préstamos de los diseñadores modernos más influyentes. El museo recoge, además, lo más innovador de diseñadores belgas como Raf Simons, Haider Ackermann, Martin Margiela y Ann Demeulemeester.

PIERRE DUMAS
LA NACIÓN (Argentina) - GDA
En Twitter: @LANACION

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