Charla con el dramaturgo Mauricio Kartun que presentará Terrenal en el Iberoamericano de Teatro - Arte y Teatro - Cultura - ELTIEMPO.COM
Arte y Teatro

Charla con el creador de la joya del teatro que presentará Argentina

El dramaturgo Mauricio Kartun habla de ‘Terrenal’, obra basada en Caín y Abel que estará en Bogotá.

Mauricio Kartun, escritor argentino

Mauricio Kartun nació hace 71 años en Santa Fe, ciudad del Gran Buenos Aires. Su apellido proviene de rusos judíos.

Foto:

Adrian Escandar

10 de marzo 2018 , 10:35 p.m.

¿Qué hace que una obra permanezca cinco años en cartelera, que la hayan visto 70.000 espectadores y que haya que esperar casi un año por entradas? En principio se podría decir que detrás de ‘Terrenal’ hay una marca teatral: Mauricio Kartun, uno de los dramaturgos y directores más conocidos de Argentina.

Pero aunque eso sea cierto y mencionarlo aluda a lo mejor del teatro independiente en una ciudad tan teatral como Buenos Aires, verlo en profundidad es saber que este montaje, que estará en el Iberoamericano de Teatro, tiene la potencia de un texto poético que resuena en la realidad, a pesar de que su eje es la bien conocida historia de Caín y Abel.

‘Terrenal’ se presentó por primera vez en el 2014 y fue declarado Espectáculo de Interés Cultural de Buenos Aires. El texto, escrito por Kartun, ganó el premio de la crítica al mejor libro argentino de literatura y el montaje obtuvo el premio a mejor obra de Argentina ese mismo año.

Tres personajes: Caín, el acaparador; Abel, el pastor, el vendedor de carnada que ve la vida apacible. Y Tatita, una versión gauchesca de un dios de izquierda, a quien los hermanos esperan durante 20 años en un terreno loteado. En esencia, el mito bíblico con un final sabido (Caín asesina a Abel al no sentirse preferido por el padre y es desterrado) es reinterpretado por Kartun y convertido en teatro político, en una mirada crítica de los tiempos de polarización, de individualismo.

En ‘Terrenal’, Caín es castigado con el destierro y el capitalismo. “Destierro, Caín… Vas a andar sin detenerte y no te alcanzará la tierra (…). Y juntarás capitalito y por guardarlo harás muros más altos todavía. Y fundarás bienes raíces, pero vivirás desarraigado, temblando cada día de pensar en perderlo. Lo tuyo, Caín, será el temblor. Y por ganar más, perderás el sueño. Y si volvieras a encontrarlo, tomarás capitalito por la nariz para alejarlo de nuevo y seguir juntando”.

Así, mediante la historia de estos hermanos, la obra pone de manifiesto temas como la privatización de la tierra. “Al retomar estas estructuras míticas en términos críticos, Kartun opera por medio de la reescritura”, explica la crítica Natacha Koss.

‘Terrenal’ permite disfrutar también del trabajo de tres actores que interpretan a esos personajes bíblicos en medio de una atmósfera que recuerda a obras como ‘Esperando a Godot’, de Samuel Beckett. Con referencias al mundo gaucho, al humor del campo argentino, el trío logra personajes cómicos y actuales.

Kartun escribe teatro desde los años 60 y desde hace más de una década dirige. Durante la dictadura se quedó en Argentina,
pese a que siempre ha hecho teatro político, y se fue quedando sin actores, obligados al exilio.

Aunque asegura que no tiene prejuicios frente a ningún tipo de teatro, el suyo no aparece en los circuitos comerciales. Es lógico –ha dicho–. Ensaya durante seis meses, tres horas cada día, y no es fácil encontrar un elenco que acepte eso. Y, por otro lado, sus textos no están pensados para el sistema comercial.

Lo mueve el teatro como un lugar de elaboración poética. “Me pienso en un regreso a lo clásico, a la palabra como materia para comprimirla, diluirla, retorcerla y poder jugar con ella para que resulte placentera al oído poético”, ha dicho él en talleres de formación dramatúrgica.

‘Terrenal’, en sus palabras

‘Terrenal’ aparece en la carrera del dramaturgo luego del ‘Tríptico patronal’, compuesto por las obras El niño argentino, ‘Ala de criados’ y ‘Salomé de chacra’, en lo que se revela un interés por las lecturas críticas de la Biblia.

Pero sin duda es ‘Terrenal’ la que más ha resonado en los espectadores. ¿Por qué? “Tal vez porque esa vieja dialéctica del nómada y el sedentario que encara la obra está aún sin resolver en cada uno de nosotros”, le dice el dramaturgo a EL TIEMPO.

Además de las cinco temporadas en cartelera, ‘Terrenal’ genera un fenómeno particular: el público la repite, y no una, sino varias veces.

¿Qué cree que busca ese público repitente?

Tenemos un chiste en camarines: no es que tengamos tanto público; tenemos poco, pero repite a ver si de una vez la entiende. Más allá de la broma, creo que las razones, como siempre, son misteriosas. Me animo a decir que tal vez la principal sean esas actuaciones tan gozosas, tan sorprendentes. El teatro es siempre un evento que trascurre en un cuerpo, y aquí hay tres y a cual más disfrutable. Luego, seguramente, tiene mucho que ver el viejo –y siempre nuevo– efecto magnético del mito. Y si sigo buscando, el humor.

¿Cómo fue el camino para crear ‘Terrenal’?

No suelo hacerme demasiadas preguntas a la hora de escribir. Confío más en encontrar las respuestas escribiendo. De allí justamente la incertidumbre. Soy también bastante modesto para imaginar un destino. Me alcanza con el de terminar un primer borrador. Con eso ya abro una botella de vino para brindar. A veces dos. Y tomo ánimo para trabajar sobre esa base muchos meses. A ‘Terrenal’ lo detonó hace muchos años una imagen azarosa, dos hermanos vendiendo carnada junto a una lagunita a la que solía ir a pescar. Y lo consolidó un libro precioso: ‘Los mitos hebreos’, de Robert Graves, en el que encontré algunas consideraciones muy nutritivas sobre el mito de Caín y Abel, muy iluminadoras.

He tenido, a través de los años, algunas obsesiones recurrentes: la infancia como paraíso perdido, los soportes artificiales del deseo, la propiedad

¿Cuáles son esos temas que lo inquietan y terminan emergiendo en sus obras?

He tenido, a través de los años, algunas obsesiones recurrentes: la infancia como paraíso perdido, los soportes artificiales del deseo, la propiedad. Pero más que los temas repito formas: los géneros populares, por ejemplo; la metateatralidad o la complejidad de los lenguajes poéticos. A veces me fastidia descubrirme recorriendo los territorios de siempre, pero después me resigno y trabajo.

‘Terrenal’ habla un código universal y, sin embargo, está cargada de claves gauchescas. ¿Cómo se entiende en otros países?

Siempre me ha ocupado más el deseo de que se comprendan mis obras que aquel de que se las entienda. Hablo de comprender en el sentido verbal preciso de abarcar versus la necesidad ingenua de que cada cosa tenga un significado puntual. Hemos recorrido con ‘Terrenal’ diez países y en todos el fenómeno fue igual: un público que la recorta contra su propio contexto político y le da un significado propio y siempre diferente al del anterior.

En su singularidad localista ha sido paradójicamente local en cada lugar donde se presentó. En nuestra temporada 2017 fue destacada por la crítica como uno de los dos mejores espectáculos extranjeros estrenado en España, y el público leía en ella cosas insospechadas por mí al montarla. Tal vez esa sea otra de las virtudes del mito del que hablaba antes: su universalidad.

CATALINA OQUENDO B.
En Twitter: @cataoquendo
Buenos Aires

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA