Bogotá

Conozca la historia de la 'Picasso' de Cedritos

Graciela Gómez Santos lleva 50 años de vida artística y ha realizado más de 2.000 cuadros.

Graciela Gómez, la Picasso de Cedritos

Graciela Gómez Santos tiene más de 50 años de carrera artística y ha realizado 2.000 pinturas

Foto:

María Fernanda Orjuela /El Tiempo Zona

28 de mayo 2018 , 12:13 p.m.

A escondidas de a sus padres y con complicidad de una empleada de servicio doméstico, Graciela Gómez decidió mandar un paisaje que pintó por medio del correo postal hacia la Habana, Cuba, y participar en un concurso de arte internacional.

El premio era la formación artística del ganador en París. Tres meses después, en la casa de los Gómez Santos todo era una revolución, Graciela había ganado la convocatoria, pero existía un pequeño inconveniente, ella solo tenía 12 años.

Desde ese instante, Gómez no se ha detenido. Su rutina se dividía entre el colegio y sus clases de pintura. “Mi abuelo fue quien me consiguió mi primer maestro de arte, Carlos Díaz Forero; quien ganó séptimo salón de artistas nacionales, pero aquí nadie sabe quién es, porque la gente se olvida de los pintores”, agregó. De la mano de Forero, a los 14 años, Graciela tuvo su primera exposición en la sala Gregorio Vásquez de la Biblioteca Nacional en 1954.

Aunque su arte nació en una casona antigua, en la calle 147 con avenida 19, su éxito se consolidaría en el exterior. “Empecé a comercializar mi trabajo afuera, hablaba con los cónsules y embajadores para buscar espacios en otros países”, comentó.

La aventura comenzó en Caracas, Venezuela en 1977, viajando sola con sus obras; “llegué a Cúcuta en avión, después en carro hasta Caracas para tocar puertas de galerías, no tenía nada fijo”. Ella llevaba reproducciones de sus cuadros en acetatos para que galeristas le dieran la oportunidad de exhibición.

Logró presentar su serie en tres galerías distintas del vecino país. La siguiente parada fue Ecuador, en Quito tenía el contacto del director de la Casa de la Cultura, el cual le ofreció una exposición en la galería Charpentier. Para ese viaje llevó los cuadros sin en marcar, “al llegar al hotel, con un martillo empecé a montarlos sin hacer mucho ruido. Esa noche no dormí por temor a no despertarme por el cansancio”, afirmó. Al día siguiente vendió todos los cuadros que había llevado.

“Es un espíritu que se encarna en una figura humana precolombina”.

Hungría, Bélgica, Francia, Argentina, Chile, México, Alemania, España, Suecia, Italia han sido algunas de las escalas para su trabajo artístico. Una de las series que más la ha cautivado es la ‘América-América’ que se presentó en el 2010, ya que, reflejó su fuerte pasión por la cultura del continente. Con esta colección Gómez planteó cinco ejes: una mirada ancestral, mítica, antropológica, ecológica y futurista que se plasma en cuerpos coloridos. “Es un espíritu que se encarna en una figura humana precolombina”, enfatizó.

En 1984, por los pasillos de Naciones Unidas en Nueva York, un colega peruano le dijo que su pintura tenía un carácter monumental, la rigidez de un tamaño fijo en los lienzos hizo que Graciela experimentara con murales. “Me gusta expandirme, de hecho, pinto en el piso, trato de abarcar harto espacio”, dijo sonriendo.

En el Hospital Central de la Policía realizó un mural de 45 metros cuadrados, en donde estudio la historia de la institución para hacer una interpretación fidedigna. “Algunos colaboradores del muralista mexicano, David Alfaro Siqueiros, se acercaron a pedir que trabajará con ellos, para mí eso fue un honor”, puntualizó.

Silvia, Magaly, Luis Guillermo y Leila son sus cuatro hijos, ninguno se dedicó al arte, pero que durante su niñez comprendieron el amor puro de su madre por la profesión. “Yo les decía que para que los pudiera adorar, necesitaba tener arte en mi vida”, comentó. Y es que para recordar los mismos acontecimientos de su vida debe remitirse a su hoja de vida y saber en qué galería estaba algún trabajo suyo.

Con la llegada de su última hija, Leila, los viajes mermaron. Ella nació con Síndrome de Down y su vida se transformó, llegaron retos nuevos que en un principio fueron abrumadores, así que quiso replicar su aprendizaje creando la Fundación Graciela Gómez, este año cumple 20 años. “Las que tienen hijos con esta condición se golpean mucho, y es por el desconocimiento de la enfermedad”, dijo. La fundación ha otorgado 150 becas a niños para la financiación de la educación media.


MARÍA FERNANDA ORJUELA
En Twitter: @mafelona
marorj@eltiempo.com

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA