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VÍCTOR, VISTE A LA NENA

- Víctor, viste a la nena? - Sí. Ella es .

29 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Las miradas lo expresaron todo. Sobraban las palabras y por eso guardaron silencio. El dolor de hermanos por la sobrina querida los unía. Sólo quedaba esperar que le entregaran el cuerpo.

Inírida y Víctor Pérez Figueroa dejaron que sus miradas se dirigieran hasta un punto infinito para no llorar. El dolor en el alma era intenso. No se preocupen, ya vamos a entregar los cuerpos , dijo un agente de policía que interrumpió el encuentro de las pocas palabras y asaltó el silencio.

Los dos habían llegado a las instalaciones del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses a reconocer el cadáver de una pequeña que hasta ayer a las once de la mañana permanecía como N.N. Habían transcurrido 26 horas de la tragedia que ocasionó la explosión del gasoducto en el corregimiento de Arroyo de Piedra, municipio de Luruaco (Atlántico).

La pequeña Orleidys Cera Gómez de cuatro años de edad dejó, gracias a los tíos, su anonimato antes de llegar a su última morada.

Ay qué dolor tan grande! dijo Inírida al abrazarse con su hermana Demetria. Cómo le decimos a mi hermano que su hija se fue para siempre? Padre... dame fuerzas , dijo mientras las lagrimas humedecían el rostro curtido por el sol.

Víctor había ido a reconocer a la pequeña, pues las mujeres no tenían aliento para esa dura tarea. Los sentimientos de duelo y de angustia se habían apoderado de ellas.

El sufrimiento y la muerte se tomaron a la familia. Orlando, el padre de Orleidys y hermana de Inírida, Víctor y Demetria está en la Clínica del Norte por las quemaduras recibidas; Juana Figueroa, la madre de ellos, en el Hospital Universitario; y tres sobrinos, hijos de Orlando, Faisuli Mesino Pérez, Víctor Mesino Pérez y Shirly Mesino Pérez también están internados en diferentes centros asistenciales recibiendo atención.

Cuando se presentó la explosión salimos corriendo. Durante dos horas caminamos monte arriba. Nos caíamos y nos levantábamos. Yo me fui a las lomas con mis dos hijos, mis dos nietos y mi nuera. Orlando estaba en su casa y también salió corriendo con su esposa y las dos niñas, Zuleima y Orleidys, pero a la última la alcanzaron más las llamas .

La esposa de Orlando, Dorkys Gómez Gómez, también se encuentra en delicado estado por las quemaduras y es atendida en el Hospital de Sabanalarga. Ellos no saben que su hija ha muerto , dijo Inírida, quien recuerda que se encontró con su hermano Orlando en la loma y le preguntó por las sobrinas. El me dijo que no sabía dónde estaban y regresó al pueblo a buscar a su esposa y a mi mamá .

En la Clínica de los Andes del Instituto de Seguros Sociales se encuentran dos de sus hermanas: Nubia y Yennys Pérez. A esta última le hicieron cesárea horas después de la tragedia. Nació una niña que llaman Paola Andrea. Hemilda Pérez, la tercera hermana, está en otro centro asistencial.

La tragedia también se llevó a Pabla Figueroa, tía de Inírida; Leonor Cera, hija de la señora Pabla y a la nieta Stefany del Carmen Cera.

Mientras le entregaban el cuerpo de la pequeña Orleydis, Inírida llora la muerte de cuatro familiares y sufre por las heridas que tienen en sus cuerpos sus cuatro hermanos. Dios, dame fortaleza para esperar , decía mientras esperaba llevarse a sus muertos.