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EL CORRESPONSAL AMIGO

Tan solo escribí: Querido Niño Dios. Escuché el temita ese de arbolito de Navidad que siempre floreces los veinticuatro / no le vayas a dar regalo a mi alcaldito que es un ingrato / el año pasado dijo, que en este trabajaría / y todo ha sido mentira... . Me dio pereza seguir con mi anual costumbre y resolví acudir a una carta que me envió del doctor Gilberto Quintana, con un saludo inpublicable. Esto nos dice el imparcial corresponsal:

22 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Sus calumniosos escritos merecen -a más de la censura pública- algunos comentarios de mi parte, ceñidos a los más transparentes principios de la ética, aprendidos en un exitoso curso de ocho horas, gracias al patrocinio del Inpec (Instituto Nacional para la Promoción de la Etica Contemporánea , el certificado recibido avala mis objetivos puntos de vista.

De cuándo acá debemos soportar su crítica ácida a un grupo de ilustres hijos de esta tierra, por adopción, a quienes el señor Alcalde ha traído de diferentes regiones del departamento, con el loable propósito de beneficiarnos con sus acertados conceptos y poner a órdenes de la comunidad sus largas y fructíferas horas de trabajo?. De modo que tenemos que seguir soportando a unos raizales ineptos e impotables?. No Ortigas, ya es hora de acabar con esa camarilla de falso regionalismo.

Que algunos de los inmaculados colaboradores de la administración son conocidos de autos?. Ajá!, tenemos que arrojar a la basura esas enriquecedoras experiencias por darle gusto a Usted? No señor, gente con ese bagaje es la que requiere un buen equipo de trabajo actualizado y si a esos conocimientos les falta título, pues se compra, pero lo importante es creer en la gente y explotar su sabia experiencia. Además, estamos en la época de los líderes con auto...eso da brillo a sus meritorias hojas de vida.

Finalmente y como parece que Usted, para fortuna de quienes sí nos columpiamos en el árbol de la plaza, no es de aquí, le invito para que visite a una ciudad transformada. Vale la pena destacar su nueva vida empresarial, da gusto ver el orden y la atención de los cientos de vendedores ambulantes, sin contar con la fábrica de baberos que el señor alcalde inaugurará próximamente, para reemplazar las corbatas pasadas de moda de algunos de sus concejales .

* Dirigente cívico de Duitama