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GLADYS PRESENTÍA QUE LA IBAN A MATAR

Antes de ser asesinada, el viernes 22 de diciembre, Gladys Pulido Monroy alcanzó a preparar la documentación para garantizar el pago de su seguro de vida y canceló algunas obligaciones que tenía pendientes con entidades bancarias.

29 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Sus familiares dicen que el temor que tenía Gladys de ser asesinada la llevó a hacer las vueltas necesarias para garantizar un mejor futuro para su hija, su madre y dos hermanos menores, quienes dependían económicamente de ella.

Gladys Pulido Monroy, rectora del Colegio Departamental de Tutazá, fue asesinada a las 12:15 del viernes 22 de diciembre, luego de terminar la ceremonia de graduación de los alumnos de once, a la que asistieron el párroco de la municipalidad, el alcalde y el personero.

Luego de la ceremonia dos individuos desconocidos llamaron a la Rectora y se la llevaron a la fuerza; la hicieron subir a un vehículo y a 200 metros del colegio la bajaron del automóvil y la ejecutaron de tres disparos en la cabeza , dijeron testigos del crimen.

El sepelio de la profesora Gladys Pulido se cumplió en la iglesia de las Nieves en la ciudad de Tunja el domingo 20 de diciembre a las dos de la tarde.

Sintió la muerte La maestra Gladys Pulido alcanzó a informar a algunos directivos de la Secretaría de Educación del departamento la incómoda situación que estaba viviendo en la institución en la que ella laboraba y manifestó además que no deseaba volver al Colegio, dijeron sus familiares.

Algunos de los compañeros de trabajo le crearon mal ambiente entre la comunidad educativa, ya que se sintieron acusados ante la Secretaría de Educación, cuando ella reportó las novedades correspondientes al paro de educadores realizado en octubre, cese de actividades en el que ella no participó , dijo un familiar de la docente, Gladys Pulido.

Anotó que aunque se trata de responsabilizar del asesinato a la subversión que opera en la región, existen indicios que dejan ver, por la forma como ocurrieron los hechos, que la guerrilla no estuvo implicada.

Gladys Pulido Monroy dedicó la mitad de su vida a la docencia, tenía 42 años de edad y llevaba 20 años laborando como educadora. Inicialmente estuvo vinculada cerca de diez años al Colegio Selección de la ciudad de Tunja, luego ingresó a la nómina departamental como rectora de un colegio en Jericó, posteriormente tuvo un cargo similar en el municipio de Berbeo. En 1998 fue trasladada a Tutazá, en donde encontró la muerte , indicó un allegado a la educadora.

Dijo además que de ella dependían su hija de seis años, su señora madre y sus dos hermanos menores, a quienes les costeaba los estudios de Derecho y Mecánica Dental respectivamente. Residía en el municipio de Belén con sus familiares y viajaba periódicamente a Tutazá para cumplir con su labor educativa.