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UNAS MUJERES FENOMENALES

En noviembre se celebraron días especiales como el de la no violencia hacia las mujeres en cualquiera de sus formas, incluyendo la negación al derecho a decidir sobre su propio cuerpo y sobretodo sobre su propio aparato reproductivo.

08 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Desde que conocemos la historia, el cuerpo femenino ha sido objeto de dominación masculina. Algo es demasiado claro: nosotras tenemos sus hijos y ese poder de alguna forma hay que minarlo y dominarnos con ello. Nada más el hecho de que los hijos tengan automáticamente el nombre del padre, lo dice todo. Por algo, un chiste feminista muy viejo dice que si los hombres se embarazaran, hace rato habría un método anticonceptivo mucho mejor que todos los que hay ahora para las mujeres. Hoy traía para compartir, un poema y unas estadísticas que me llegaron por internet y que se pedía repartiera a otras tantas mujeres para celebrar el mes de la historia de las mujeres. (De eso no escuchamos por aquí, pero parece que se celebró a nivel mundial).

El comunicado me pedía mandarlo a otras cinco mujeres fenomenales, y así lo hice. Pero aprovecho este medio para mandárselo a muchísimas más, porque sé que esto circulará masivamente: Un poema de Maya Angelou, el cual traduciré a mi manera, y que se titula: Mujer Fenomenal: Mujeres bonitas, se preguntan, dónde está mi secreto. No soy linda, ni tengo cuerpo de modelo, pero si les cuento, creen que miento. Yo digo, está en el alcance de mis brazos, en el tramo de mis caderas, en la zancada de mis pasos, la curvatura de mis labios. Soy mujer. Fenomenalmente, mujer fenomenal, esa soy yo. Cuando entro a una habitación, fresca si es posible, o si voy hacia un hombre, muchos se levantan o caen de rodillas y luego, cual abejas, me rodean. Por eso digo, es el fuego en mis ojos, el relámpago de mis dientes, el columpio en mi cintura, la alegría de mis pies. Soy mujer, fenomenalmente, una mujer fenomenal, esa soy yo. Los hombres mismos se preguntan dónde está mi misterio, qué hay en mí que aún no puedo ver. Es el arco de mi espalda, el sol en mi sonrisa, el galope en mis senos, la gracia de mi estilo. Soy un mujer, fenomenalmente, una mujer fenomenal, esa soy yo. Ahora ustedes comprenden por qué mi cabeza no se agacha, por qué no grito o brinco, o digo cosas tan en alto. Cuando me vean pasar, siéntanse orgullosas, Yo digo, está en el golpecito de mis talones, la curva de mi cabellera, la palma de mi mano, la necesidad de mis cuidados. Porque soy una mujer, fenomenalmente, una mujer fenomenal, esa soy yo .

Termina el mensaje dando a conocer unas estadísticas que hacen sentir bien a quien las lea, sobre todo en esta ciudad, donde la obsesión por la perfección del cuerpo femenino ha llegado a ser una epidemia. Se las regalo aquí, esperanzada en levantar la autoestima de mis lectoras y de las amigas, madres, hermanas, novias, esposas de mis lectores: Sabía usted que: si los maniquíes de las vitrinas fueran mujeres reales, estarían tan delgadas que no mestruarían. Que hay tres billones de mujeres que no se ven como supermodelos y solo 8 que sí.

Sabía que Marilyn Monroe usaba talla 12? Que si Barbie fuera una mujer real, tendría que desplazarse en cuatro patas debido a sus proporciones? Que la mujer americana average pesa 144 libras y usa entre tallas 12 y 14? Que una de cada cuatro mujeres en edad universitaria tiene desordenes de alimentación? Sabía que las modelos en las revistas no son perfectas, que están totalmente arregladas? Que un estudio sicológico demostró que después de ver una revista de modas, el 70 por ciento de las mujeres se sienten deprimidas, culpables y avergonzadas? Y que las modelos de antes pesaban solo el 8 por ciento menos que la mujer average y en la actualidad pesan menos en un 23 por ciento? No hago más comentarios, si a usted le gustó esta nota, circúlela entre sus amistades.

Postdata: feliz cumpleaños a una mujer fenomenal, mi hermana, para que el paso del tiempo la haga sentir orgullosa de sí misma.