Archivo

MAZAMORRA, COLOMBIANA Y CHANGUA

El chinito rosadito y cachetón, que apenas hace un año consentíamos, es ahora un viejo desdentado y mugroso, del cual todos esperan que estire la pata . Ya no es el ilusionante año nuevo. Se ha convertido en el tormentoso año viejo que alista su valija para partir cargado de recuerdos y de historia. Con su partida llega la hora de los balances y de las buenas intenciones.

08 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

A nivel nacional, papá Andrés, siguiendo con los consejos de los abuelos, entendió que para un país raquítico nada mejor que un nutritivo plato de sopa. Nos hizo comer dos de pura mazamorra chiquita . El primero para engordar la paz y el segundo para robustecer la economía; la receta nos puso a sudar, claro! nos cogió débiles, en avanzado estado de desnutrición, produciendo, además del tradicional sudor, diferentes molestias estomacales. A don Jaime, el exalcalde de Bogotá, se le indigestó y de inmediato le echó la culpa a las especulaciones políticas y económicas del sector financiero, que según él, fraguó una conspiración para evitar el triunfo de Serpa; pero como a mi doctor no le gusta auto medicarse, señaló, lueguito, que no es especialista en la materia.

A la mazamorrita de papá Andrés sólo le faltan los nabos del empleo y mejora su valor nutritivo.

Por estas tierras de la libertad e inusitadas marchas campesinas, nuestro gobernador nos resultó menos tradicional y nos puso a chupar colombina con sabor a hierro, que dizque previene el desempleo. De tanto chuparla se le acabó el dulce, nos quedó el relleno y, como en la propaganda, nos estamos volviendo unos simples masca chicles. Tendrá que cambiarnos el bomboncito por un auténtico chicle boyacense , rico en vías y desarrollo rural, o le sacan otra vez las alpargatas a caminar.

De Duitama ni hablemos. Don Gilberto nos tiene a punta de changua de pobre, esa de agua hervida y sal, que no nos deja morir, pero tampoco alimenta. Tendrá que pasar por la plaza de mercado a comprar cebollas de eficiencia y un manojo de cilantro de corte secretarial, a ver si nos mejora el caldito y de paso nos encima una mogolla de obras, de esas que no probamos hace rato.

Pero llegó diciembre y es mejor que hablemos de matachines y navidades idas...

*Dirigente cívico de Duitama.