Archivo

PROYECTO PARA EVITAR ÉXODOS EN CÓRDOBA

La amenaza de éxodo que se cierne sobre la zona de Saiza, compuesta por 38 veredas, que albergan a unos 5.000 campesinos, debe ser aprovechada para trabajar en un modelo preventivo de atención a desplazados por la violencia. Así los consideraron los organismos internacionales que prestan atención humanitaria en el sur de Córdoba y la Gobernación parece que lo entendió.

01 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

La guerra que no da tregua en el sur del Departamento, amerita que se tomen acciones preventivas, de manera conjunta, para llevar salud, alimentación y capacitación a las poblaciones susceptibles de ser desplazadas por la violencia.

En Saiza, por ejemplo, es necesario rodear a las comunidades de las 38 veredas para brindarles asistencia y apoyo moral. A esta conclusión se llegó luego de una evaluación de las experiencias de las ONGs que hacen presencia en el Departamento.

Médicos Sin Fronteras, sección Holanda, ya dio el primer paso, y desde cuando Tiempo Caribe anunció que más de mil familias de esa zona estaban a punto de abandonar la zona por las amenazas de las fuerzas en conflicto de tomarse el municipio de Tierralta, intensificó su accionar en Saiza. En reciente brigada de salud atendió más de 300 consultas.

Acción Contra el Hambre, que ya cumplió seis meses en esta sección del país, también planea intensificar su trabajo en el área haciendo énfasis en sus programas de nutrición, dotación de agua potable, seguridad alimentaria y salud.

Pero el proyecto pasó las fronteras de Córdoba. Hoy, Brigadas Internacionales de Paz (Peace Brigades International como se lee en inglés), con sedes en Bogotá, Barrancabermeja y Urabá, ya mostró su interés en este modelo piloto en el país.

Para empezar es necesario que se haga un mapa de las poblaciones en riesgo y luego de manera conjunta, con las zonas neurálgicas ya identificadas, los organismos del gobierno y los no gubernamentales despliegan su actividad.

Así, si en algunos casos no se puede detener los desplazamientos, al menos se les brinda la posibilidad a los afectados de prepararse para el éxodo y para ubicarse lo más cerca posible a su tierra, de manera que no salgan a las grandes ciudades, que en últimas es lo que produce la desintegración familiar y los desvincula de su actividad campesina , dice unos de los expertos internacionales.

El Gobierno Departamental, tantas veces criticado por la falta de apoyo a los labriegos desarraigados también entendió el mensaje, y en la última reunión del Comité Departamental para la Atención a los Desplazados ya planteó soluciones de índole preventivo, convocando la unión de fuerzas.

El jefe de la Oficina de Normalización y Rehabilitación del Departamento, Iván Berrocal Fonseca, en su propuesta dice que el trabajo unido entre los departamentos de Antioquia, Chocó y Córdoba es una de las maneras de prevenir los desplazamientos masivos por la violencia.

Las estrategias que se deben adelantar deben ser, por lo tanto, de origen regional, que involucre a los departamentos afectados. Sobre todo a Córdoba que es el epicentro de los desplazados, señaló Berrocal Fonseca.