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TRANSITEMOS POR TUNJA

La administración de la capital, con las ya cuatro mesas de trabajo está dando muestras de querer hacer las cosas en beneficio de la ciudad en cuanto a la organización del tránsito se refiere, no de manera unilateral sino concertada y organizada, teniendo en cuenta para ello propuestas nacidas de análisis serios y con verdadera proyección ciudadana.

01 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

El Director de tránsito, profesionales de la ingeniería, estudiantes universitarios (UPTC) con interesantes tesis de grado, empresarios del transporte, conductores de vehículos y usuarios en general, mancomunadamente podemos lograr de alguna manera disminuir el caos que diariamente se vive en las vías de la estacionada ciudad de Tunja. Pero para ello se requiere que no haya intereses particulares de unas y otras empresas que prestan el servicio de transporte en la ciudad, que se presenten proyectos con sentimiento de colaboración y no pliegos de peticiones, que no exista el egoísmo y la mala competencia que no hacen otra cosa que empeorar la situación. Que todos los actores de esta congestionada situación participen desprendiéndose de alguna manera de intereses particulares y que más bien piensen en tomar decisiones y ejecutar acciones que le den a esta capital ávida de progreso, una organización de ciudad importante.

A los usuarios del servicio nos corresponde responder a esas buenas intenciones de la administración y de los empresarios. Debemos tomar conciencia de que el problema es compartido y consecuentemente debemos dar las mejores manifestaciones de cultura ciudadana, de esta manera estamos seguros que los profesionales del volante, que prestan el servicio de taxis, colectivos y busetas, tendrán la obligación de ofrecer un buen servicio y dar el trato que merecemos los usuarios y conductores de vehículos particulares.

Seguramente se tomarán las mejores decisiones de acuerdo a las circunstancias estudiadas, analizadas y concertadas, pero entendamos que no serán la panacea del problema, pero que de alguna manera la construcción de paraderos, la distribución equilibrada y rotativa de rutas que den cubrimiento a todos los sectores de la ciudad, el respeto a las señales de tránsito, descongestionamiento de las vías, control del volumen vehicular, la regulación de la frecuencia de paso, modificación de los sentidos de circulación, la construcción de una vía modelo que eduque a los desobedientes de las normas, y los más importante, la colaboración de todos, llegaremos a mejorar la calidad del servicio, que a la postre es el objetivo que pretendemos para llevar una vida más tranquila, más solidaria y que nos permita vivir en condiciones de ciudadanos ejemplares.

Las inversiones para el desarrollo de este programa vial son significativas, pero a pesar de su cuantía, éstas sólo representan el diez por ciento, el otro porcentaje le pertenece al compromiso de orden y cultura que debemos tener todos los habitantes de la capital.

*Educador tunjano