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10 AÑOS DE LOS NIÑOS DE LOS ANDES

No hay que darles pescado, hay que enseñarles a pescar , es el lema con el que la fundación Niños de los Andes ha trabajado estos diez años recuperando y rehabilitando a los niños de la calle.

10 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Diez años que se cumplen hoy con resultados gratamente satisfactorios no solo para su fundador, el ingeniero geofísico Jaime Eduardo Jaramillo Echeverri Papá Jaime , sino para quienes colaboran con él, y claro, para los mismos niños.

El equipo de colaboradores está integrado por profesionales de diferentes áreas, como psicólogos, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, pedagogos, médicos, odontólogos y nutricionistas, quienes, en diferentes patrullas, han atendido a casi 8.000 niños.

Otros 4.600 se han acogido al plan de rehabilitación y un número similar ha sido atendido en forma externa. En total, han sido casi 17.000 menores los beneficiados de los programas de la fundación.

La misión de Niños de los Andes se desarrolla con un modelo de atención por fases. Es decir, primero se realiza una labor de acercamiento en las patrullas de rescate; después viene la fase de acogida y adaptación en los centros de la Fundación; la tercera etapa es la de rehabilitación, y la cuarta es la de seguimiento y reinserción a la sociedad.

Luis Alberto Granada, uno de los jóvenes rehabilitados en la fundación, que terminó bachillerato hace unos días y está listo para ingresar a la facultad de Derecho de la Universidad Javeriana, afirma que no importa la raza, la clase social o el dinero; uno mismo debe darse cuenta de quién es y qué quiere llegar a ser para fijar sus metas y esmerarse en conseguirlas sin pisotear a los demás .

Al principio todo era...

La fundación comenzó en 1987 en la Casita de los Andes , en la Perseverancia, con 20 muchachos recogidos en las calles de Bogotá. Pero poco a poco el número de jóvenes fue creciendo, y los gastos aumentando.

Así pues, Papá Jaime tuvo que empezar a mover a sus amigos para buscar aportes y patrocinios. La Cámara Junior lo descubrió y lo distinguió como uno de los mejores ejecutivos de Colombia. Jaime Jaramillo aprovechó la oportunidad y dio a conocer su labor.

La gente se movió y, en 1998, la Fundación se pudo trasladar a una casa más grande en el barrio San Cristóbal. Ese mismo año, consiguieron la Personería Jurídica y el Registro ante el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf).

En 1990, se trastearon para Cajicá, gracias a la Presidencia de la República y el Icbf, entidades que les entregaron en comodato una casa en donde los Niños de los Andes vivieron hasta julio de 1994 porque un incendio destruyó la zona de habitaciones.

De ahí pasaron a La Esperanza, en Subachoque, en donde viven actualmente 85 muchachos que participan en el programa de protección y rehabilitación. Allí se encuentra también el Colegio Papá Jaime, en el cual los niños estudian hasta sexto grado para pasar luego a la Academia Militar Santander y las niñas al Colegio San Agustín, de Facatativá.

Lo que sigue La Fundación Niños de los Andes tiene como proyectos construir unas instalaciones adecuadas para el colegio Papá Jaime, patrocinado por la Fundación Motorola; el Centro de Recepción, para independizar a los niños que acaban de llegar, y la Casa Hogar para Adolescentes, en donde se planea desarrollar la fase avanzada del programa, como preámbulo para la reinserción a la sociedad.

Será un sitio de convivencia en el cual los adolescentes que ya han superado la etapa de rehabilitación puedan afianzar su proceso, desarrollar su desprendimiento de la sede e iniciar el manejo independiente de su proyecto de vida .

Hoy, para celebrar sus diez años, el padre Luis Fernando Alvarez, S.J., decano de la facultad de Derecho de la Universidad Javeriana oficiará una misa cantada por el coro de niños de la Fundación. La ceremonia, a la que también asistirá el padre Gonzalo Gallo, se realizará a las siete de la noche en la Iglesia de Nuestra Señora del Campo.