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CERTIFICACIÓN: VUELVE Y JUEGA

El gobierno de los Estados Unidos inició el proceso de evaluación para determinar los países que -a su juicio- no están cumpliendo con firmeza la represión al tráfico de drogas ilícitas. La calificación positiva o negativa será expedida en la última semana de febrero del año entrante.

10 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

En un comunicado emitido en las últimas horas, el presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, incluyó en la lista a 29 países que tradicionalmente son evaluados por sus logros en la erradicación de cultivos ilícitos, control de fronteras y captura de grandes capos del narcotráfico. La lista de Latinoamérica incluye a México, Jamaica, Ecuador, Guatemala, Perú, Venezuela, Colombia y Haití.

La nominación fue enviada por el presidente Bill Clinton al Congreso de los Estados Unidos y recomienda desde ya al Parlamento descertificar desde todo punto de vista a Irán y Malasia, países considerados los mayores productores de opio y derivados de la amapola en el mundo y recomienda un estudio detallado sobre las naciones centroamericanas, porque se han convertido en tránsito de estupefacientes procedentes de las selvas del Suramérica.

El mecanismo de la certificación está contemplado en la Ley de Ayuda Exterior (FAA) de 1961, pero fue promulgado por primera vez desde 1986. La mencionada ley establece que el presidente de E.U. prepare una lista de los principales países productores y de tránsito de drogas ilícitas, definidos por la cantidad de coca ilícita, amapola o marihuana cultivado en el país y por el hecho de que drogas ilícitas y/o sustancias controladas que vienen o pasan por el país tienen un efecto significativo en los Estados Unidos.

En los últimos años, Colombia no ha sido afortunada: durante la administración Samper, el país fue objeto de serios cuestionamientos en la materia por parte del gobierno norteamericano. En los dos últimos años fue descertificada y en otras dos recibió una calificación condicionada a los intereses internos de Estados Unidos.

Para evaluar el desempeño de cada país, la ley de Estados Unidos exige que se tomen en cuenta las medidas de los países extranjeros en cuanto a las cuestiones siguientes: cultivo, producción, distribución, venta, transporte y financiamiento ilícitos, lavado de dinero, confiscación de bienes, extradición, ayuda legal mutua, cooperación en cuestiones de aplicación de la ley y tránsito, control de sustancias químicas precursoras y reducción de la demanda.

LARGO CAMINO Aunque Colombia no recibió sanciones de tipo comercial o diplomático por parte de Estados Unidos, el daño de la imagen y del ambiente de los negocios en el país si fue muy grande. Para muchos, las relaciones entre los dos países estuvieron en un punto muerto durante el período. Aunque ahora las cosas han cambiado, especialmente por la visita oficial que realizó el presidente Pastrana a E.U., Colombia no tiene asegurado nada frente al tema.

Entre diciembre y mediados de febrero, la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos del Departamento de Estado, coordina el proceso de toma de decisiones para recomendar que países deberían certificarse o descertificarse. Y a mediados de febrero, el Secretario de Estado le envía sus recomendaciones al presidente. Y el presidente le envía su determinación en los últimos días de ese mes, para que se haga efectiva la decisión desde el primero de marzo, a no ser que el Congreso cambie de opinión en los siguientes 30 días.