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DE CUSEZAR

En la edición de Portafolio del día 14 de diciembre, leí el artículo Síndrome de Concordatos ataca a las constructoras donde mencionan que la compañía que yo represento al igual que otras compañías constructoras han tenido que recurrir a las reestructuraciones, a los despidos, a la venta de activos e incluso a la cancelación de obligaciones a través de daciones en pago .

21 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

No sé de dónde han obtenido ustedes esta información la cual carece de toda veracidad. Con orgullo le puedo decir que nuestros pasivos financieros no superan el 5 por ciento de los activos y que a 31 de diciembre de 1998 estimamos no tener un sólo peso de deuda con el sector financiero. Al cierre del presente ejercicio, el patrimonio de nuestras tres compañías holding será superior a los $130.000 millones, lo cual es sin duda alguna, el mayor patrimonio de cualquier compañía constructora del país. Esto representa la mejor garantía para enfrentar la difícil crisis que vivimos hoy.

Nuestra estrategia durante esta crisis que ahora está tocando fondo fue siempre clara. En septiembre de 1994 observamos una serie de indicadores que mostraban que el ciclo de expansión o bonanza de la construcción de vivienda había llegado a su fin y que después vendría una época muy difícil. El negocio de la construcción y promoción de vivienda siempre se ha basado en todas partes del mundo en un alto endeudamiento, no siendo la excepción Colombia. Lo que a muchos colegas se les olvidó, es que después de una época de expansión vendría una de contracción. Con la severidad de esta contracción la única salida era el tener una estructura de capital muy fuerte, es decir, prácticamente sin pasivos. Eso fue lo que hicimos durante estos cuatro años. Preferimos crecer más lentamente, no arriesgarnos con los inventarios, no adquirimos lotes con crédito y prácticamente suspendimos los dividendos a los accionistas con lo cual tenemos un barco sólido capaz de soportar una gran tormenta. Las situaciones financieras, nuestros clientes y nuestros proveedores confirman que nuestra estrategia fue acertada.

Este ciclo también tendrá su final. Las tasas de interés deben ceder el año entrante, la situación fiscal del país debe mejorar y los inventarios de producto inmobiliario bueno serán bajos. Si a esto le sumamos varias compañías constructoras no estarán en capacidad de iniciar nuevos proyectos, creo que la situación de los que estamos bien capitalizados será la de cosechar los frutos del sacrificio durante estos años. Por eso hoy las instituciones financieras que han recibido lotes en dación de pago se han acercado a nosotros para que desarrollemos dichos lotes.

Colombia es un país con un déficit habitacional muy grande, con una tasa de desempleo alta y por lo tanto el gobierno creará el marco más favorable para que la industria de la construcción de vivienda se reanime lo más rápido posible. Allí estará Cusezar presente. Para eso tenemos patrimonio, tierras, maquinaria y tecnología representada en nuestro excelente equipo de gente.

De usted muy atentamente, Federico Salazar Mejía, Gerente General.