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LOS TELÉFONOS AUTOMÁTICOS:

08 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

En este diciembre de 1998, cuando las telecomunicaciones registran portentosos inventos desarrollados en este siglo, Bogotá puede preciarse de cumplir cincuenta años de servicio continuo de teléfonos automáticos, uno de los mayores avances tecnológicos en las comunicaciones del mundo actual.

Solo unos pocos meses habían pasado desde los trágicos sucesos del 9 de abril, con su pesada carga de violencia popular desbordada, pérdida de vidas, incendios y destrucción generalizados, cuando ya la ciudad saludaba con alborozo esa importante conquista de la telefonía automática, que indudablemente constituyó un símbolo de progreso, llamado a despertar optimismo y confianza en el futuro inmediato. Con el reconfortante antecedente de que el de teléfonos fue el único servicio que no se interrumpió ni un solo minuto durante los azarosos días del bogotazo .

Todo el personal técnico y operativo de la Empresa, desde su gerente Luis Carlos Alvarez hasta las 220 operadoras, ingenieros, instaladores, conductores, etc., acudió a sus puestos de trabajo, movidos por una mística de servicio, desafiando las balas disparadas indiscriminadamente desde cualquier tejado, azotea o torre de iglesia; la falta total de transporte; la carencia de alimentos y toda suerte de dificultades de la ciudad arrasada.

Los 12.000 teléfonos con que se inició en 1948 la nueva etapa, pronto habrían de complementarse con otros 14.000. Todos funcionaban. Fueron los precursores de los más de dos millones de aparatos que tiene hoy la red automática de la ciudad, infortunadamente no tan eficiente como lo fue hace medio siglo.