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ACUERDO DE PAZ CON ETA PARECE ESTAR MÁS CERCA QUE NUNCA

El grupo separatista Eta está dispuesto a poner su grano de arena para darle vía libre a la paz en España. La organización continuará respetando el cese al fuego durante tres meses, y aseguró estar lista para hablar con el gobierno de su país.

23 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Sin embargo, la agrupación insistió en las concesiones políticas que el gobierno de centro derecha ha descartado, y que Eta planteó a cambio de relajar un conflicto que durante 30 años ha agobiado a la región vasca.

El presidente José María Aznar dijo el pasado viernes que las autoridades habían tenido primeros contactos significativos con personas cercanas a Eta, y añadió que su gobierno está dispuesto a entablar diálogos con los aliados políticos de ese movimiento para abrirle las puertas a un proceso de paz.

Por su parte, la coalición radical vasca Herri Batasuna reconoció que cuatro dirigentes de esta formación, considerada el brazo político de Eta, han mantenido comunicación con representantes del Gobierno español.

Si bien los subversivos dijeron querer sentarse en la mesa de negociación, acusaron al gobierno de intentar interrumpir las discusiones al enfocar su atención en un grupo de prisioneros pertenecientes a Eta.

Y es que, de cara a las exigencias de la agrupación, el gobierno se embarcó en una serie de concesiones en beneficio de estos prisioneros, y ello se convirtió en el eje central de la administración de Aznar para consolidar la paz.

Pero el plan anunciado la semana pasada, de trasladar 21 presos etarras que cumplen condenas en cárceles de los archipiélagos de Canarias y Baleares, y de las ciudades norteafricanas de Ceuta y Melilla, a penales de la Península, fue considerado insuficiente por los líderes nacionalistas.

Actualmente, unos 530 presos de Eta cumplen sentencia en cárceles de toda España.

Lo que en realidad quiere la organización es separar el asunto de los prisioneros y las discusiones de paz. Según el grupo, estas últimas deberían concentrarse en reconocer la Nación Vasca como un territorio mucho más extenso que la actual Región Vasca, con derecho a definir su propio futuro.

Entre tanto, el Gobierno español reaccionó al comunicado de Eta indicando que éste no supuso novedades. El ministro español del Interior, Jaime Mayor Oreja, consideró que el comunicado del grupo no introduce elementos nuevos en el proceso de paz del País Vasco y confirma palabra por palabra la declaración realizada el pasado viernes por el presidente Aznar.

El alto el fuego decretado por Eta el 16 de septiembre pasado abrió nuevas perspectivas de alcanzar un fin dialogado a la violencia de la banda armada, que ha causado unos 800 muertos en 30 años de actividades terroristas.