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NUESTRO APORTE AL CALENTAMIENTO

Colombia también contribuye al calentamiento de la Tierra. En el país cada persona, en promedio, aporta a la atmósfera 5,2 toneladas anuales de gases de efecto invernadero (GEI), responsables del cambio climático global.

07 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Así lo revela un reciente Inventario Nacional de Emisiones de GEI, realizado por la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, con el patrocinio de la Sociedad Alemana de Cooperación Técnica, GTZ, que precisó cuánto es el aporte del país a este problema mundial.

Sin saberlo, cada persona ayuda a recalentar el planeta. Por ejemplo, al consumir arroz, porque durante el cultivo de este cereal se produce metano, un GEI; o cuando se come carne, porque cada vaca que se sacrifica ha generado durante su vida este gas, el mismo que se produce en los rellenos sanitarios.

Ejemplos como estos sobran. No obstante, en los países desarrollados el efecto invernadero (ver ilustración) lo ocasionan principalmente el uso de combustibles fósiles: carbón, petróleo y sus derivados, y gas. De esta forma, cada persona contribuye a la emisión de GEI al utilizar energía eléctrica en su hogar (cuando esta es generada por centrales térmicas alimentadas con carbón y gas), al usar el carro...

De acuerdo con el inventario basado en información obtenida en 1990 en diferentes sectores, el país contribuye al calentamiento del planeta con 160 millones de toneladas anuales de GEI.

Aunque es una cifra bastante insignificante, frente a las emisiones de Estados Unidos, que emite el 25 por ciento de los GEI en el mundo, el país sí contribuye a cambiar la atmósfera.

Principalmente lo hace mediante el cambio de uso de la tierra y la silvicultura, especialmente por tala y quema del bosque, actividades que generan en el país el 66,6 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), el mayor responsable del efecto invernadero. El sector energético, en la quema de combustibles, emite el 31,4 por ciento de este gas.

Tala y quema Los árboles por naturaleza absorben CO2. Es por eso que las talas reducen las posibilidades de absorción de este gas. Muchos de los árboles que se talan se empieza a descomponer y emiten CO2.

Por otro lado, cuando se producen quemas, alrededor de un 95 por ciento del carbono del material quemado se libera instantáneamente a la atmósfera en forma de CO2. Si el árbol es cortado, dicho proceso puede tardar hasta diez o más años, y durante todo ese tiempo se libera CO2.

Por lo menos 240 mil hectáreas fueron deforestadas anualmente en el país en la década de los ochenta. Las principales causas son colonización, desarrollo de la infraestructura, uso de energía, cultivos ilegales y manejo no sostenible del bosque.

Según el inventario, el 68 por ciento del CO2 es emitido como consecuencia de esta deforestación.

En el cambio del uso de la tierra las emisiones se producen porque si un área arborizada se convierte en pastos para la ganadería o tierras cultivadas, la capa de carbono del suelo sube a la atmósfera.

En el mundo, el CO2 es el responsable de cerca de un tercio del efecto invernadero. Desde comienzos de la era industrial se ha observado un continuo incremento de su concentración en la atmósfera debido a las actividades del hombre.

La concentración de CO2 en la atmósfera terrestre ha aumentado en más del 25 por ciento debido principalmente al uso de combustibles fósiles.

En Colombia, según el inventario, las emisiones de CO2 corresponden al 78,7 por ciento del total de gases, y las de metano al 19,8 por ciento.

La agricultura, aunque no produce C02, sí es la responsable del 70 por ciento de la emisiones de metano, el segundo gas en importancia en los procesos del calentamiento global.

Qué calor! De acuerdo con el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC), se prevé que si no se hace nada, antes del año 2100 la Tierra aumentará de 1 a 3,5 grados centígrados de temperatura promedio, lo que es considerado el cambio más drástico del clima de la Tierra en los últimos 10 mil años.

Este calor podría derretir parcialmente los glaciares y las nieves perpetuas, y el mar podría aumentar su nivel entre 15 y 95 centímetros antes de ese año.

Aunque ni en el mundo ni en Colombia hay hasta el momento monitoreos de los estragos que puede causar el calentamiento global, las inundaciones y sequías pueden ocasionar desaparición de algunas islas, cambios en la productividad agrícola y pesquera, alteración del suministro de agua, enfermedades...

Por otra parte, la lista de las especies y ecosistemas afectados es larga: osos polares, pinginos, morsas, sapos, aves migratorias, arrecifes coralinos...