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LEY SECA EN EL PUERTO

Ante la cantidad de lesionados dejados por la jornada navideña y la semiparálisis del Hospital Regional del Pacífico, el alcalde de Buenaventura, Freddy Salas, decretó ayer ley seca hasta el lunes.

26 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

La situación es delicada no sólo por el problema laboral, sino por la falta de insumos. Por eso, se tomó la decisión , dijo Salas, quien realizó una visita al Hospital, cuyos empleados completan once días en protesta y prestan atención sólo a los pacientes de urgencia.

El gobernador Gustavo Alvarez Gardeazábal expresó su preocupación por la situación de seguridad y atención en salud en esta ciudad.

Mientras tanto, el Sindicato insistió en que se realice un diálogo serio. A los 501 empleados se les adeudan cuatro meses de salario y la prima. Los trabajadores dieron un compás de espera hasta el lunes para una nueva reunión.

Hace diez días se les pagó uno de los cinco meses de sueldo que se les adeuda, equivalente a 390 millones de pesos, pero la deuda aún asciende a 1.800 millones de pesos.

El miércoles no se logró un acuerdo en una reunión entre el alcalde Salas; el gerente interventor del Hospital de Buenaventura, Luis Eduardo Sánchez; el concejal Carlos Sitú López y representantes del Sindicato, en busca de una salida al paro en el centro asistencial.

El Alcalde dijo que el cierre del centro asistencial es una decisión del Departamento.

El martes estuvo en el Puerto el secretario de Salud del Valle, Omar Toro, quien requería de un lugar de reunión distinto al Hospital, pues días antes los trabajadores tomaron a tres funcionarios de la Secretaría de Salud como rehenes para presionar la presencia del gobernador Alvarez Gardeazábal.

En urgencias del Hospital se atienden, en promedio, entre 18 y 27 pacientes diarios, de los cuales el 50 por ciento deben ser remitidos al Hospital Universitario del Valle en Cali. La jornada navideña aumentó el número de lesionados, en medio de la escasez de sangre.

María del Socorro Vivas, vicepresidente de la Asociación de empleados hospitalarios (Anthoc), dijo que no se puede asegurar que no se está atendiendo a las personas en peligro de muerto, en medio de la escasez de recursos para un servicio adecuado .

La Secretaría de Salud Municipal está aportando el combustible para los vehículos e insumos, pero faltan recursos.