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A LA FUERZA, DESALOJAN A LA POLICÍA

A punta de palos y petardos los invasores de los barrios La Roca y Nuevo Amanecer de Valledupar desalojaron ayer a los 300 agentes de la Policía que la Alcaldía envió para recuperar esos terrenos.

11 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

El desalojo pretendía hacerse de manera sorpresiva y por eso la Fuerza Pública llegó a las 6 a.m. Sin embargo, para sorpresa de los policías, a la entrada del Nuevo Amanecer una barrera humana armada con palos y piedras la estaba esperando.

Una hora duraron los agentes intentando superar la barricada para sacar de una vez por todas a los 600 invasores desplazados por la violencia de otras regiones del Cesar que hace ocho meses se asentaron en los terrenos, pero no pudieron.

Las explosiones de petardos que, según la Policía los invasores lanzaron contra sus hombres, pusieron fin a la refriega y la Fuerza Pública tuvo que retirarse con cuarenta de sus hombres heridos. Tres civiles también resultaron afectados.

Uno de los habitantes, afirmó que a un Policía se le estalló una granada y ahora nos quieren echar la culpa. Nosotros queremos arreglar con el alcalde para comprar este terreno donde estamos con nuestros hijos .

No obstante, el coronel Ciro Hernando Chitiva, comandante de la Policía en el Cesar, afirmó que los agentes fueron atacados con bombas caseras compuestas por tornillos, grapas y balines y con objetos contundentes que les lanzaron desde todos los costados .

Los policías fueron atendidos en el Hospital Rosario Pumarejo de López y las clínicas Santa Isabel y Coomédica. En su mayoría fueron dados de alta.

Afirmó el oficial que tiene identificadas a las personas que lanzaron las bombas contra sus hombres y anunció una demanda penal contra ellas.

Eterno problema Esta no es la primera vez que la alcaldía de Valledupar fracasa en su intento por recuperar esos terrenos, convertidos en lotes con servicios y adjudicados a familias de escasos recursos.

En agosto y septiembre pasado, la administración intentó desalojar a los desplazados, pero tampoco pudo por la resistencia que le ofreció la comunidad. No obstante, el alcalde Johnny Pérez Oñate, afirmó que no permitirá de ninguna manera los barrios de invasión .

Aunque Pérez anunció la construcción, el próximo año, de mil viviendas como paliativo a este problema, la solución no aparece a la vista.

La capital del Cesar afronta una grave situación como consecuencia de los desplazamientos masivos de población, especialmente del sur del departamento, producto de la violencia que en la región imponen paramilitares y guerrilleros.

Hoy Valledupar cuenta con diez barrios de invasión en los que han buscado refugio unos 25.000 desplazados.

Foto Emilio Castrillón EN EL NUEVO AMANECER y Las Rocas, la gente se apostó en las calles desde la madrugada y cuando la Policía llegó a desalojarlos, la hicieron retirar con palos y bombas hechiza.