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FÍJATE, FÍJATE... LLEGÓ LA CHILINDRINA

Llegó cantando y haciendo mover su vestido verde de cuello amarillo. Los niños que la esperaban en la tribuna esa noche del debut estiraron sus cabezas para comprobar que era de verdad. Sí es la Chilindrina! se escuchaba por todas partes.

12 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Cuando terminó de cantar Aquí está la Chilindrina, les quiero regalar mi corazón , se escuchó el mayor aplauso de toda la noche.

Ni los elefantes, que bailaron La copa de la vida (el himno del Mundial de fútbol) y Macarena, ni las Niñas de goma , que se pusieron un sombrero cogiéndolo con los pies, ni los icarios, malabaristas con los pies, habían logrado tal expresión de alegría.

Están contentos? preguntó la Chilindrina con su característica voz de niña malcriada y traviesa.

Un estruendoso sí fue la respuesta. Y ahí empezaron los chistes que la hicieron famosa en el programa de El Chavo hace dos décadas y que todavía hacen reír a los pequeños que ven las repeticiones de los capítulos.

Después de cantar el Chilindri rap, la estrella del circo llamó a todos los niños al centro de la pista para que bailaran junto a ella.

Unas doscientas caritas sonrientes aceptaron de inmediato la invitación. Entre los improvisados bailarines había desde chiquitines de 3 años, hasta jovencitos de 15.

La Chilindrina eligió a seis finalistas que disputaron el honor de sacarse una foto con ella. El público fue el encargado de decidir quién era el ganador.

John Jairo Chaves, un pequeño de 10 años, fue el elegido. Durante unos minutos y ante todo el público vivió un romance , con marcha nupcial incluida, con la chica más traviesa de la vecindad del Chavo.

Durante el resto del espectáculo, John Jairo, que asistió al circo con toda su familia, no dejó de mirar a su estrella ni de aferrar la foto que se había ganado.

Pero él no fue el único afortunado en las preferencias de la Chilindrina. Aldemar Venegas salió feliz, porque ella le dio un beso en la mejilla, después de imitar el llanto que la ha hecho famosa.

Mi esposa se puso celosa dijo Aldemar en broma al final de la función.

Su esposa Fanny Chaves sonrió y dijo que no. Al contrario. Estaba dichosa porque ella creció con los personajes del Chavo y en cuanto supo que llegaba a la ciudad el circo de la Chilindrina armó viaje para ir a la primera función.

La excusa para ambos fue su hija Yuliana, que como sus padres, no se pierde el popular programa mexicano.

El circo de La Chilindrina estará en Bogotá, junto al Campín, hasta el 22 de dicmbre. De lunes a viernes hay función a las 6:30 p.m. Los sábados, a las 3 p.m. y 5:30 p.m. Domingos y festivos, a las 11:30 a.m., 3 p.m. y 5:30 p.m. Las boletas cuestan 6.000 pesos.