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PODER DE LOS TÉCNICOS O IMPROVISACIÓN

NTC reveló intimidades de la declaratoria de emergencia que ponen de presente la manera como se ejerció la potestad tributaria del Estado en esa ocasión. Según el confidencial de Daniel Coronel, el Gobierno decidió que la contribución parafiscal sobre las operaciones financieras fuera del 2,5 por mil. Con base en esa determinación, el Presidente grabó su alocución televisada. Mientras lo hacía, los técnicos y el equipo económico resolvieron que solo fuera del 2 por mil. Para ahorrarle una nueva grabación al doctor Pastrana, sus asesores de imagen y otros técnicos, los de Inravisión seguramente, aconsejaron hacer dos pequeños saltos en la cinta que borraran la cifra del 2,5. A esa razón se deben las fallas de audio (baches en el sonido) que tuvo la intervención presidencial. Si no se hubiese tratado del ejercicio de poderes supremos en materia económica, la chiva de NTC solo serviría para las crónicas light a que nos tienen condenados los medios. Pero como se trató del ejercic

12 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Obviamente, nadie los responderá, entre otras razones porque nadie con autoridad política los formulará. Ese silencio se respaldará alegando que, afortunadamente, los técnicos rebajaron la contribución en vez de incrementarla. Estos son algunos de esos interrogantes: 1. Quién ejerce realmente el poder? Quién toma las decisiones? Los técnicos, prevalidos de su competencia profesional, imponen su punto de vista económico al Gobierno, por encima de las consideraciones sociales y políticas que a este corresponde hacer valer, y que aquellos juzgan residuales? Mandan los técnicos más que el Gobierno? Entramos en el reino de la tecnocracia, ahora que, según dicen, los altos funcionarios son escogidos por concurso? O, sin darnos cuenta, hace tiempo nos gobiernan quienes no asumen responsabilidad política por el poder que efectivamente ejercen? 2. Una decisión que les cuesta al bolsillo de los colombianos más de dos billones de pesos en un solo año y que, según el Gobierno, debe darle al sistema financiero la solidez que requiere, demanda preparación seria, análisis responsable y reflexión a muchos niveles. Por ello es válido preguntarse si, una vez tomada la decisión, se puede cambiar con tanta facilidad? Qué tan seria fue la determinación inicial y qué tanto soporte tiene la segunda? Obviamente, nadie piensa que ha debido mantenerse el 2,5 en vez del 2,0 que finalmente se promulgó. Como gobernar exige explicarse ante la opinión, es válido preguntar: por qué el gravamen podía ser del 2,0, del 2,5 ó del 3 o cuando la diferencia entre una y otra tarifa es tan grande y tiene tantas repercusiones? 3. Lo sucedido plantea igualmente una inquietud sobre la manera como el Gobierno cree que puede y debe comunicarse con el país, en este caso con los contribuyentes, para efectos de hacerles conocer una decisión que fiscalmente vale tanto con la suma de los bonos de paz y la reforma tributaria que tramita el Congreso. Es claro que esa comunicación, en un régimen democrático, no puede hacerse mediante interrupciones calculadas en las cintas sonoras de las alocuciones televisadas del jefe del Gobierno.