Archivo

LAS GRÚAS DEL TRÁNSITO:

15 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

El 27 de noviembre dejé mi carro parqueado en una fila ubicada en la calle 38 con 13, de Bogotá. No se pueden imaginar lo que sentí al salir y no verlo allí; al cabo de un rato alguien que me vio supremamente angustiada me dijo que se lo había llevado la grúa de Tránsito. Resulta demasiado discutible que no dejen ningún mensaje. El afectado no recibe ningún aviso y lo primero que se piensa es que le han robado el carro. Además de que tuve que recorrer varios parqueaderos, y de uno era enviado a otro, pienso que se debe respetar más al ciudadano.

Liliana Cortés Cortés %% \ Despojarnos de odios y rencores: Señor Director Es imposible que en tan corto tiempo el Presidente Pastrana pueda solucionar los grandes, graves y diversos problemas que hoy, desafortunadamente, padece Colombia. No es que no deba existir oposición. Ella es bienvenida y necesaria para bien de Colombia, siempre y cuando se ejerza sin odio y sectarismo, es decir, recta e imparcialmente.

Decía recientemente un distinguido Senador de la República que Colombia está sangrando por los cuatro costados, y que era obligación de todos aportar buenas ideas para iniciar acciones encaminadas a hallarle solución a esta crisis que tanto está afectando a los colombianos. Odio e ira son malos consejeros. Y lo que más vivamente anhelamos los colombianos es la paz.

Nuestra amada Colombia es una nación hermosa y rica y el día que todos, sinceramente, nos despojemos de odios y rencores y nos dediquemos a la consecución de la paz, misión en la que tan valerosamente se halla empeñado el Presidente Pastrana, podremos transitar tranquilamente por las calles de nuestras grandes ciudades, pueblos y veredas e inclusive volver a pescar de noche, como dijo el ilustre patricio Darío Echandía. Entonces, como dice la canción, seremos felices.

Armando León Valera A.

Bogotá