Archivo

AVICULTORES NO QUIEREN CONEJO

El conejo que Venezuela le está poniendo a Colombia en materia de aranceles para maíz amarillo podría llevar a que éste se coma al pollo nacional.

15 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

La semana pasada en una reunión de Ministros de Comercio exterior de la Comunidad Andina, celebrada en la capital se esperaba tratar el tema de armonización arancelaria, tal como lo había propuesto Colombia, sin embargo Venezuela sólo aceptó tener en cuenta dicha solicitud al finalizar el primer trimestre del próximo año. Ese hecho fue interpretado para muchos como dar caramelo o hacer conejo .

Los dos proyectos de decisión en materia arancelaria que llevó Colombia a Lima, no se sometieron a consideración de los ministros, sino que finalmente fueron presentados a manera de informes, pese a que en la instalación de la comisión se había decidido que el grupo de expertos que hacen parte de las delegaciones andinas, se reunieran con el objeto de simplificar las propuestas colombianas, venezolanas y ecuatorianas.

De acuerdo con el presidente de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), la manifiesta negativa del vecino país para armonizar los aranceles del maíz amarillo, materia prima e indispensable para la elaboración en alimentos balanceados, pone en aprietos a la avicultura colombiana.

Por eso, le solicitaron al gobierno que decrete, de manera unilateral, la armonización binacional, como única alternativa para defender los intereses del sector.

Para Fenavi, la actitud de Venezuela va en contravía del espíritu de equidad que debe animar a la subregión.

Es injusta en extremo, ya que le resta posibilidades de competitividad a nuestra avicultura, en favor de los venezolanos, quienes vienen importando el maíz amarillo con un arancel de 20 por ciento, mientras aquí se le aplica el 60 por ciento a esta materia prima , explicó Sierra Botero.

Según los industriales del sector, les resulta más barato importar una camioneta burbuja que el maíz para producir huevo y pollo, alimentos que de acuerdo con los informes del Dane han ayudado a frenar la inflación, gracias a su bajo costo.