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FUERTE TIJERA A GASTOS BUROCRÁTICOS

Todo indica que en las próximas horas será aprobada en el Congreso de la República la reforma tributaria, la cual entrará en vigencia a partir del 1o. de enero de 1999. Es una de las principales piezas del ajuste que pretende reducir el déficit de las finanzas del gobierno.

15 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Con esa ley, los llamados bonos de paz y el anuncio de un severo recorte de los gastos de funcionamiento, el Ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, considera que se despeja el camino en el frente fiscal.

Para demostrar que el ajuste no solo correrá con cargo al sector privado, antes de finalizar el año, expedirá varios decretos recortando alrededor de 1,7 billones de pesos en el presupuesto del próximo año. Una parte sustancial será de gastos de funcionamiento.

El Ministro hizo su primer balance de lo ocurrido este año en materia económica y las perspectivas para el año entrante.

Estamos llegando a los 150 días de gobierno. Cual es el balance al cerrar 1998? Lo que hemos vivido durante 1998 es una situación muy compleja dentro de un país muy complejo. Vamos a tener un año de crecimiento bajo en el que se suman varios problemas: un serio trauma en la generación de empleo, una crisis internacional con incidencia directa sobre la economía nacional y problemas delicados en el sector financiero, unidos a la crisis fiscal cuya promulgación real y solución se ha venido postergando. Ya se empezaron a tomar medidas, cuyos resultados se verán en los próximos meses y adicionalmente tenemos una inflación en baja, logro que no podemos estropear argumentando que debe acelerar o buscar una reactivación más rápida. La realidad es que si no actuamos con cuidado, podemos estrangular ese logro que no puede ser despreciable y que creo es muy importante.

En efecto, existe la sensación de que se está actuando en forma muy lenta y que debería empujarse mucho más la reactivación. Por qué no le da un empujón a la economía? Cuando se hereda una crisis, hay que trabajar muy duro para solucionarla y no es como necesariamente muchos creen que es como cuando se detiene un vehículo y luego arranca desde donde quedó. La cuestión económica es distinta por cuanto se tiene que arrancar de mucho más atrás. Ciertamente entendemos la preocupación de las empresas grandes y pequeñas, de los empleados, de los trabajadores y de la misma gente común y corriente. Pero en lo que sí no podemos equivocarnos es en la responsabilidad que debemos tener quienes hemos recibido un encargo, así esto implique un costo personal. Para superar una crisis como la actual tenemos que hacer sacrificios ahora, tenemos que pagarla en el momento, pues si no lo hacemos, el daño sería muy grande en términos de desempleo. Hay que decirse la verdad: el rigor que tenemos ahora es el tiquete para sobrevivir en el futuro...estamos comprando porvenir.

El Ministro de Hacienda está satisfecho con el trabajo realizado? Estoy muy satisfecho con lo que hemos hecho en distintos frentes, en especial por lo que ha pasado en el Congreso de la República: los dos proyectos más importantes, el Fondo de Paz y la reforma tributaria, son una realidad. En la mitad, sacamos la emergencia económica que en su momento se explicó en forma suficiente y el consenso era claro acerca de su necesidad, hicimos el ajuste cambiario que también resultaba necesario, hicimos un recorte significativo del gasto público para el segundo semestre de este año y logramos reabrir las ventanillas del crédito externo para Colombia para el futuro de corto plazo.

Y cuando se verán los frutos? Lo duro será hasta marzo de 1999 y a partir del segundo trimestre del próximo año comenzaremos a cosechar. Y no es un asunto de mera intuición o deseos, sino que hay elementos claros para sostenerlo.

Incluyendo la reducción de las tasas de interés? La reducción en las tasas de interés es el punto uno de la agenda del gobierno, porque sabemos que es el primer enemigo de la reactivación económica. Hemos iniciado una política clara en este sentido: el Banco de la República redujo ya en cuatro puntos la tasa de referencia y seguiremos en la misma senda. Y tenemos la certeza de que en enero habrá una reducción muy significativa para que luego del primer trimestre haya normalidad. De los ocho o diez puntos que esperamos que bajen las tasas, la mitad se dará en las primeras semanas de enero. Pero además, hay otros elementos de la política económica que darán sus frutos: hemos trazado unas normas claras para reducir el déficit fiscal a través de una mezcla de mejoramiento del recaudo y disminución del gasto público, pues la gente tiene razón el sentido que todo el ajuste fiscal no puede hacerse solo por la vía de cobrar impuestos. De otra parte, hemos hecho un programa coherente para lograr abrir el crédito internacional de Colombia. Las entidades multilaterales están haciendo sus programas y ya hemos concretado un programa de 2.500 millones de dólares. Adicionalmente, confiamos en la economía internacional tendrá una mejoría sustancial.

Hace una semanas, cuando se movió la banda cambiaria se prometió una reducción de los intereses y no pasó nada. Por qué ahora sí va a pasar?.

El reajuste de la banda cambiaria que hicimos a las pocas semanas de comenzado el gobierno no fue sacado de la manga y era muy diferente al desfase que se tenía en los años ochenta. Tampoco es simplista lo que hemos hecho en materia de tasas de interés. En quince días hemos reducido en dos oportunidades los intereses y todavía hay un gran margen. La decisión del gobierno en este sentido va en serio, es ambiciosa y dará sus resultados. Y además queremos y nos aseguraremos que la rebaja se traduzca en un beneficio para los clientes.

Es una amenaza para la banca?.

La banca no se puede quedar con la baja en las tasas de interés... así de claro. Los clientes y el sector productivo son quienes están en la mente del gobierno en este esfuerzo y no el sector financiero.

Pasemos al tema tributario. Existe la sensación que el Ministro de Hacienda puso una meta de recaudo y dejó en manos del Congreso la reforma tributaria, con tal de alcanzar ese objetivo de la plata. sin importar nada más. Es eso cierto? No es cierto. Nadie puede decir que a través de la historia, las reformas tributarias que el gobierno presenta al Congreso, salen como se presentaron. Si fuera así, pues no habría necesidad de llevarlas al parlamento y se adoptarían mejor por decreto. El grueso de la filosofía de la reforma se mantuvo como el gobierno la presentó: penalización del contrabando, control de la evasión y ampliación de la base del IVA. Lo que pasa es que el tema de mayor controversia e intereses es el IVA, pero este no es más que el 10 por ciento de la reforma. No es cierto tampoco que la reforma tributaria sea alcabalera, pues se debe mirar en su conjunto. La reforma sale como mayor énfasis en renta que en IVA, lo cual desvirtúa ideas en el sentido de que es regresiva o perjudicial para los pobres.

De otro lado, hemos creado -como hacía mucho tiempo no se hacía en Colombia- estímulos fiscales para estimular la generación de empleo y el ahorro de mediano y largo plazo. Son aportes de gran significancia que se verán luego.

Pero puede hablarse de estímulos cuando hay sobretasa unificada a la gasolina, ampliación del IVA, bonos de paz, 2.5 por mil sobre las operaciones financieras y otros tributos mayores a través de la reforma. No se está asfixiando al sector productivo?.

Hay que ser justos. No estoy de acuerdo con un editorial reciente de PORTAFOLIO que hablaba de que el gobierno está matando la gallina de los huevos de oro con la reforma tributaria. En primer lugar, el impuesto del 2.5 por mil sobre las transacciones financieras no es para el gobierno, sino que se recicla para el mismo sector privado. El gobierno no va a tomar un solo peso para el presupuesto nacional. La idea es fortalecer el Fogafín y proteger a los ahorradores. Y además es por tiempo limitado.

De otro lado, la reforma es rica fundamentalmente en mecanismos para controlar la evasión reprimir el contrabando y en momento alguno es alcabalera. Y hay pruebas: en nuevos impuestos, la reforma solo generará un billón de pesos, por lo cual es una exageración afirmar que se están aumentando los impuestos o la presión fiscal.

Lo otro que se dice es que el esfuerzo del ajuste fiscal está recayendo en el sector privado y que el sector público no está haciendo mayor cosa en términos del gasto. Que tiene que decir? Entendemos la preocupación y sabemos que deber haber equidad. Recortamos el gasto en poco más de 800.000 millones en solo el segundo semestre y vamos a recortarlo mucho más en 1999: 1.7 billones de pesos, cifra que es mucho más grande que el ajuste privado. El recorte será significativamente importante en gastos de funcionamiento -servicios personales y gastos generales- y los decretos serán expedidos antes de finalizar el año. El cambio es sustancialmente significativo en términos de concepción frente a lo que se ha hecho hasta ahora, en el sentido de seguir sacrificando la inversión pública. No será así ahora y la peor parte la llevarán los gastos en burocracia. Por lo menos 30 por ciento del recorte será en los servicios personales y los gastos generales.

Habrá nuevas reformas tributarias durante el gobierno Pastrana? Si por reforma tributaria se entiende aumentos de impuestos, la respuesta es clara y con mayúscula: No.