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LOS HUECOS DE LOS BARRIOS SIGUEN AHÍ

Bogotá necesitaría unos 3 billones de pesos, como mínimo, para tapar todos los huecos de la ciudad. Pero la plata que hay no alcanza para todos. La prelación se la llevan los de las vías principales, por eso los de las calles de los barrios están cada vez peor.

16 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Los recursos que hay para tapar los huecos de las vías pequeñas, las internas cerca de 40 mil millones de pesos no se ejecutaron este año, aunque el 89 por ciento de los recursos están siendo contratados.

Los planes y recursos para arreglar esas vías menores los deben presentar las Juntas Administradoras Locales (JAL) y la responsabilidad de contratarlos recae sobre las Unidades Ejecutivas de Localidades (UEL) que para el caso del mantenimiento vial, funciona en el IDU.

Sin embargo, la responsabilidad ha pasado de unas manos a otras como en un juego de pingpong y el resultado lo están padeciendo los bogotanos.

Quejas de las localidades hay varias. El edil de Chapinero David Luna dice, por ejemplo, que en marzo la JAL entregó a la UEL del IDU el plan para tapar los huecos de esa zona y que solo en este momento se están contratando las obras.

Por eso asegura que la falta de mantenimiento en las vías de los barrios obedece a las demoras por parte de la Administración.

Pero otra historia es la que cuentan los representantes del Gobierno Distrital. Sandra Devia, subsecretaria de asuntos locales de la Secretaría de Gobierno, asegura que parte del retraso se debe a que por lo menos la mitad de los proyectos que presentaron las JAL a la UEL estaban mal diseñados y debieron replantearse.

El diagnóstico de la funcionaria es que en algunos casos los ediles planearon las obras a ojo y no se sabía de qué proporciones era el problema, ni cuánto dinero costaba realmente el arreglo. Por eso la UEL tuvo que devolver varios proyectos.

La situación llegó a grados tan absurdos que en algunos casos se solicitó la pavimentación de lugares en donde no había huecos , dice Devia.

Según la funcionaria, este fenómeno se debe a que antes los ediles prometían tapar huecos como una especie de favor político para sus electores y por eso algunas obras no tenían ninguna justificación desde el punto de vista técnico.

Había calles que se pavimentaban y repavimentaban varias veces en poco tiempo y en el mismo barrio había otras destrozadas que jamás habían sido reparadas. No había una distribución equitativa de los recursos , dice Devia.

Pero para el ciudadano común y corriente todas estas razones se quedan cortas cuando deben sobrellevar su propio drama cada vez que se daña su carro al caer en un hueco.

Tiene que pagar una sobretasa a la gasolina (cuyo recaudo este año será de 106 mil millones de pesos) y paga el impuesto Unificado de Vehículos (que equivale a 73 mil millones de pesos).

A sus obligaciones con los impuestos, los conductores deben sumar otros pagos que resultan más costosos que en cualquier otra ciudad del país porque los vehículos se deterioran más.

Posibles soluciones Según Peñalosa, hasta el momento el sistema de tapar huecos en Bogotá ha funcionado con un modelo chibcha y se necesita darle un vuelco total al procedimiento.

Se necesita un sistema computarizado en el que se señale qué problemas estructurales tienen las vías, cuánto cuesta el arreglo de los andenes y qué inversiones se han hecho , según el Alcalde.

Para los ediles de las localidades, lo que se necesita es agilizar los procesos de contratación.

A eso, bien podría sumarse la necesidad de una buena cantidad de recursos, pues los cálculos de Peñalosa indican que solo para mantenimiento preventivo se necesitan unos 160 mil millones de pesos, (unos 50 mil millones más de lo que ha costado el contrato con ICA).

Incremento de arreglos de carros El incremento de arreglos de carros por culpa de los huecos es notorio. Según José Clopatofsky, director de la Revista Motor, mientras que en cualquier ciudad del mundo los amortiguadores se hacen para soportar entre 50 y 60 mil kilómetros, en Bogotá no duran más de 30 mil. Los fabricantes tienen que hacer modelos especiales para esta ciudad. Es decir, tienen que reforzarlos para que funcionen en estas calles , explica el experto en automóviles.

Para Clopatosfky más que el daño inmediato, el problema es a largo plazo por el desajuste que sufren los carros. La estructura del carro es más determinante a la hora de vender que el mismo motor, porque este se cambia y ya. Por los desajustes agrega hay que cambiar toda la estructura y eso es imposible .

Según él, todas las piezas de los carros en Bogotá se gastan el 60 por ciento más rápido que en otras ciudades del mundo.

Darío Gamma, uno de los dueños del Almacén y Taller Victory V.W., quien durante 25 años ha visto pasar por su taller todo tipo de carros marca Volkswagen, dice que en los últimos siete meses se han incrementado los arreglos de los carros por cambio de amortiguadores. De los 10 carros que hay en este momento, a 6 les estamos haciendo cambios de amortiguadores por los huecos , dice Gama. Cuenta que uno de ellos es uno modelo 67 al que se la había cambiado hace un año la suspensión y que se fue a un hueco la semana pasada. El arreglo costó 900 mil pesos.

Según Omar Cárdenas de la Casa del Amortiguador, el cambio de una tijera puede costar entre 35 mil y 200 mil pesos. Un empleado de Aucontrol, dice que el precio para reparar la suspensión (con repuestos) oscila entre 300 y 400 mil pesos en un carro marca Renault que es de los más económicos.

Los expertos coinciden en que los daños más frecuentes por culpa de los huecos van desde la explosión de una llanta hasta el daño de la suspensión. Aquí se incluye el daño en las tijeras, el chasis, los rines y los ejes, entre otros.

Clopatosdfky recomienda transitar siempre por las mismas calles para que ningún hueco le dé una sorpresa.\ El costo de jugar al hueco\ Transitar por Bogotá es como competir en un juego de maquinitas : se necesita ser habilidoso para llegar a salvo sin tropezar con alguno de los obstáculos o caer en alguna de las trampas en que se han convertido la mayoría de calles de la ciudad.\ Pero como en todo juego, hay perdedores y en el que se disputa en las calles bogotanas muchos han tenido que pagar caro alguno de estos errores : no frenar a tiempo, no esquivar un hueco, no ver bien por culpa del agua o la falta de iluminación o, simplemente, no conocer la vía por donde pasaba.\ Marta González es una de estas jugadoras que tuvo que sacrificar los ahorros que tenía para los regalos de sus hijos por reparar su taxi. Casi un millón de pesos le costó arreglar la suspensión y cambiar dos llantas porque no vio un hueco en calle 145 con carrera 23.\ En el juego también cayó Carlos Perdomo hace un mes en una calle alterna al centro comercial Subazar. Iba detrás de una buseta y cuando esta arrancó no alcanzó a esquivar un hueco en el que quedaron clavadas las dos llantas delanteras. Por caer en él, tuvo que pagar 120 mil pesos entre el brazo de la llanta que se le partió y la alineación.\ Por un hueco ubicado en la carrera 50 con Avenida 127, hace mes y medio tuve que comprarle llanta nueva a mi carro, un Corsa GL modelo 98. El chistecito me costó 73.000 pesos , cuenta Jaime López, otro ejemplo del jueguito.\ Pero si los carros y el bolsillo han sufrido las consecuencias de perder en el juego, las casas también se han visto afectadas por las trochas . En la transversal 78B (una vía alterna a la avenida Primero de Mayo) hace dos años se comenzó a formar un hueco que hoy tiene 30 metros de diámetro. Mi casa costaba 30 millones de pesos y ahora está en 15 porque nadie quiere comprar por allí , afirma Jorge Muñoz quien, por culpa de este hueco frente a su casa, tiene que estacionar su carro a media cuadra. Este participante dice que les han enviado cartas a todas las entidades del Distrito sin recibir ninguna solución. Es tal el hueco que ha sido protagonista de varios concursos en televisión.\ **\ Un problema costoso para el Estado\ Cualquier accidente de tránsito que ocurra en alguna vía del país puede terminar por convertirse en una millonaria condena en contra del Estado, si se demuestra que la administración no cumplió con su deber de conservarla.\ En varias ocasiones el Consejo de Estado y los tribunales administrativos han dejado en claro que en los casos en que una persona resulte muerta o herida o se produzcan daños considerables a un vehículo por culpa del mal estado de las vías, el Gobierno o las alcaldías deben indemnizar a las víctimas si este se produjo por descuido de las autoridades.\ En caso de que el hecho solo tenga repercusiones materiales, el pago incluye todos los gastos necesarios para dejar el vehículo en condiciones similares a las que tenía antes de producirse el accidente.\ Para poder hacer efectivas estas indemnizaciones, los afectados deben presentar una demanda ante un tribunal administrativo, dentro de los dos años siguientes al momento en que se haya producido el daño.\ En el proceso judicial que se adelantará desde ese momento, deberá demostrarse que el accidente se produjo por negligencia de la administración, así como el valor de los perjuicios que se hayan producido.\ El proceso puede tardar varios años, pero al final la condena deberá hacerse incluyendo un incremento que equivale prácticamente a lo que aumentó el costo de vida durante los años que duró el proceso.