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LAS MEJORES PELÍCULAS DE 1998 :

17 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Con once premios Oscar y cuatro Globos de Oro a su nombre, la epopeya fílmica Titanic superó todos los cálculos y se constituyó en la película más premiada del año que termina.

Titanic recibió el Oscar a la mejor película del año y el Globo de Oro al mejor drama, al tiempo que su realizador, James Cameron, era elegido como mejor director por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y también por la Asociación de la Prensa Extranjera acreditada en Hollywood.

Pero además, la epopeya sobre el peor desastre marítimo del siglo ganó los premios Oscar de vestuario, sonido, partitura dramática original, montaje, montaje de efectos de sonido, efectos visuales, canción original, ambientación y dirección de fotografía.

Y además obtuvo dos Globos de Oro por mejor banda sonora y mejor canción original My Heart Will Go On, interpretada por Celine Dion.

No obstante, sus actrices Kate Winslet y Gloria Stuart, quienes interpretaron el mismo personaje protagónico en dos edades diferentes, perdieron en las categorías respectivas de actuación, y el joven Leonardo DiCaprio, que con su trabajo en esta cinta llegó al estrellato, no fue siquiera mencionado en las postulaciones al Oscar.

Después de Titanic, y a considerable distancia de ella, figuró en la lista de dobles ganadores del Oscar y los Globos la cinta Mejor imposible, que obtuvo ambos galardones para sus estrellas Jack Nicholson y Helen Hunt y fue elegida además como mejor comedia por la Prensa Extranjera.

A ella siguió En busca del destino, que mereció el Oscar a su actor de reparto Robin Williams y el doble premio de la Academia y de la Prensa Extranjera al mejor guión para Matt Damon y Ben Affleck, los jóvenes actores que también trabajaron como tales en la película.

Y también recibió premios múltiples Los Angeles al desnudo, que ganó un Oscar y un Globo para su actriz de reparto Kim Basinger y un Oscar para los responsables de su adaptación a la pantalla, Brent Helgeland y Curtis Hanson.

A fines de mayo, Cannes otorgó su Palma de Oro a La eternidad y un día, del director griego Theo Angelopoulos. Pero mucho más que esa cinta, ganadora del máximo trofeo del festival, se distinguieron durante el resto del año otras producciones laureadas por el jurado con premios menos lustrosos.

En el cine latinoamericano, los máximos honores de 1998 fueron los otorgados a la cinta carioca Estación Central, y a varias producciones recientes de Argentina y México.