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DOS HISTORIAS DISTINTAS DE UN MISMO ATAQUE

Para Olimpo Cárdenas, dueño de una residencia en Santo Domingo (Tame), los recuerdos del pasado domingo 13 los llevará hasta su tumba.

17 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Eran las 9:45 a.m. cuando un helicóptero de la Fuerza Aérea Colombia (FAC) que perseguía a unos 300 guerrilleros de las Farc soltó una bomba que cayó en su casa, provocando la muerte de sus hijas Daisy Katerine, de 7 años, y Edna Margarita, de 5, al igual que las de otras 15 personas.

Este fue el momento crucial de la persecución artillada del Ejército a los guerrilleros de los frentes X y Alfonso Castellanos de las Farc, que comenzó un día atrás, a las 2:30 p.m. cuando un avión fantasma de la FAC detectó la avioneta HK 2659 que sobrevolaba a unos 40 minutos de Santo Domingo.

La aeronave militar siguió al aeroplano privado hasta verlo aterrizar en la carretera que de Caño Verde conduce a la inspección de Policía Betoyes. Desde Arauca, dos aviones OV-10 despegaron hacia ese lugar.

Mientras tanto, la tripulación del avión fantasma observó como del HK 2659 descargaron unas cajas que, de acuerdo con las primeras informaciones, contenían munición con destino a la guerrilla.

Minutos después la avioneta fue obligada a aterrizar en el aeropuerto de Tame. Allí las autoridades retuvieron al piloto Carlos Arturo Rodríguez.

Todo se inició como una operación contra el narcotráfico, pues Grannobles , comandante del Frente X de las Farc, le iba a enviar mil kilos de coca a Cassio , guerrillero de las Farc en el Vichada , reveló el segundo comandante del Ejército, general Néstor Rafael Ramírez.

Luego el Ejército envió tres helicópteros artillados a la zona. Un primer grupo de soldados desembarcó de un Black Hawk, pero fueron recibidos a tiros. Allí murieron el cabo Orlando Rodríguez y el soldado Leonardo Alfonso Calderón , narró un oficial de la Brigada 18. Otros cinco militares también murieron.

El combate en firme se inició a las 4:00 p.m., a seis kilómetros de Santo Domingo.

Sueño entre balacera Cárdenas recordó que toda la noche escuchamos tiroteos y bombas en la montaña .

El domingo, a las 9:30 a.m., pasaron varios aviones y helicópteros , recuerda el comerciante. A los pocos minutos cayeron de un helicóptero de la FAC, según múltiples denuncias, tres bombas, una en la casa de Cárdenas, mientras otro artefacto acababa con un campero de Víctor Julio Palomino Martínez, de 50 años.

Yo estaba ahí al piecito de mis hijas, a la entrada de la casa , narró Cárdenas. No creímos que nos fueran a tirar bombas porque no había más nadie en Santo Domingo. Allá no había guerrilla. Todos los muertos y heridos que hubo fueron por la bomba. Ahí no hay ninguno herido de tiros .

Luego, los habitantes corrieron hacia la carretera agitando trapos y pañuelos blancos para evitar que las aeronaves siguieran atacándolos.

Los heridos fueron sacados en un viejo camión casi pinchado que por sobrepeso dejó varios cadáveres en el pueblo; mientras tanto, otro grueso de los habitantes enloqueció tratando de recuperar los cuerpos de sus hijos y nietos que quedaron en la carretera.

El lunes, tropas del Ejército llegaron hasta el pueblo y sostuvieron un enfrentamiento con varios guerrilleros que estaban alrededor.

Me sacaron dos pantalones nuevos, dos camisas, un par de botas y un sombrero que me habían costado 90 mil pesos que eran para el fin de año. Eso fue el Ejército porque ellos fueron los que entraron aquí y hasta se tomaron las gaseosas porque varias casas estaban abiertas , dijo Jaime Rojas, otro hombre con más de 50 años.

A la 1:30 de la tarde, la tropa que estaba en el pueblo se enfrentó con un pequeño grupo de guerrilleros ubicado en las afueras, según testimonios entregados por varios periodistas que a esa hora estaban en el lugar.

Ahora, los escombros de la casa de Olimpo Cárdenas han suscitado una segunda guerra, esta vez de culpabilidades, entre la población civil y las Fuerzas Militares, que la convirtieron en la pieza clave de sus acusaciones.

Mientras la población aseguró que la vivienda fue destruida por una bomba, las Fuerzas Militares informaron que fueron los propios guerrilleros los que la destruyeron.

Lo único claro es que Cárdenas enterró a sus hijas, como el resto de dolientes a sus víctimas, este martes, pero dejó para siempre vivo en su corazón un mal recuerdo del domingo 13.

LO UNICO CIERTO es que la casa de Olimpo Cárdenas quedó destruida.

Hernando Flórez