Archivo

Y TANTO BOMBARDEO PARA QUÉ

En medio del impresionante despliegue militar de Estados Unidos, que la CNN ha convertido en un espectáculo global, conviene detenerse un minuto para hacerse una pregunta fundamental: servirá para algo la lluvia de misiles que hoy cae sobre Irak?

18 de diciembre 1998 , 12:00 a.m.

Según han explicado Washington y Londres, el país árabe está siendo atacado por las elevadas sospechas de que posee armas de destrucción masiva (químicas y biológicas) y porque todo indica que aún tiene la información y la capacidad para fabricar más cuando así lo desee.

Pregunta: se puede eliminar esa amenaza mundial, como la ha definido Estados Unidos, con 200 o 300 misiles Tomahawk? Con tres o cuatro días de bombardeos? El ministro francés de Asuntos Exteriores, Hubert Vedrine, respondió ayer a esta inquietud sin rodeos: sólo podemos ser escépticos sobre la eficacia de los ataques militares con respecto al objetivo de la comunidad internacional, que es mantener un control real para asegurar que ese país no vuelva a convertirse en un peligro para la región .

Y es que según un experto militar consultado ayer por la France Press, los flancos débiles de la Operación Zorro del Desierto son varios. Para comenzar, las fuerzas aliadas están bombardeando instalaciones simplemente sospechosas de albergar este tipo de armas o la información para fabricarlas, pues desconocen a ciencia cierta donde se encuentran, si es que realmente existen.

Además, todos los documentos que los iraquíes necesitan para reactivar su producción podrían estar enterrados en algún lugar del desierto, repartidos en decenas de computadores o simplemente fuera del país , señaló el coronel británico Andrew Duncan a la France Press.

Por otro lado, un buen número de analistas coincide en que la opción bélica lejos de ser buena, ha dejado a la comunidad internacional sin su mejor carta: la posibilidad de mantener sobre el terreno una misión de observación y vigilancia del desarme iraquí: la Unscom.

Es cierto que tras algunos meses y a través de presiones del Consejo de Seguridad, la Unscom podría volver a suelo iraquí. Pero pasarán semanas antes de que eso ocurra y se perderá todo el trabajo realizado, pues si Bagdad esconde algo, tendrá todo el tiempo necesario para poner a salvo todo lo que hoy se le pretende destruir desde el cielo.

Ayudando a Saddam Otro elemento negativo son las consecuencias políticas de este ataque. Cada misil occidental que cae sobre Irak fortalece a la dictadura de Saddam Hussein, que el próximo año cumplirá 20 años en el poder, pues lo convierten en una víctima del odiado Gran Satán .

Es decir que en vez de resolver el problema, el ataque lo perpetúa. Pues está claro desde hace años que ni siquiera la superpotencia global está dispuesta a involucrarse en la impopular y costosa tarea de una intervención para derrocar a Saddam Hussein. Si no lo hicieron durante la Guerra del Golfo (en 1991), cuando el consenso internacional sobre la necesidad de atacar a Irak era mayor, es casi imposible que lo hagan ahora cuando más de medio planeta ha protestado por los bombardeos.

Aparece por último el elemento de los beneficios políticos de esta acción militar para un Presidente acorralado por una oposición que desea convertirlo en el segundo mandatario de la historia de Estados Unidos en ser llevado a juicio político.

Pero ni siquiera aquí hubo ganancias , pues la bancada republicana no cayó en la trampa de la unidad nacional frente al enemigo externo y ayer anunció su determinación de iniciar hoy mismo en medio de los bombardeos la histórica sesión en la que se decidirá si Clinton debe ser sometido a un proceso de impeachment por haber mentido bajo juramento en el llamado Sexgate . Y todo indica que el mandatario demócrata sería procesado.

Al parecer, Clinton mejoró en algo su popularidad y eso podría servirle más adelante. Sobre todo si se cumplen las previsiones de que la Cámara le abrirá un juicio político. Pero en todo caso es claro que la Operación Zorro del Desierto no deja mucho que celebrar.